Sebastien Le Pestre de Vauban perfeccionó el arte del asedio hasta convertirlo en una ciencia exacta y sus métodos fueron la base de la defensa de fortalezas durante cien años más. De Vauban creó y profesionalizó el cuerpo de ingenieros en el ejército francés. Gracias a su ingenio Francia resistió los embates durante la Guerra de Sucesión Española y guerras futuras.

Vida y obra

Sébastien Le Prestre de Vauban nació en 1633 en Saint-Léger-de-Foucheret, Burgundia, Francia. Su familia era pobre y después de quedarse huérfano fue adoptado por el prior de los Carmelitas de Semur y gracias a ello pudo aprender matemáticas, geometría y ciencia. Se unió al ejército a la edad de diecisiete años durante la guerra de la Fronda. A pesar de ser capturado por las tropas reales fue bien tratado y desde entonces se convertiría en uno de los más fieles servidores del Rey. Ya como ingénieur du roi en 1678 fue nombrado Comisario General de Fortificaciones, Teniente General en 1688 y en 1703 recibió el pomposo y más alto cargo de su carrera como Mariscal de Francia.

El principal esfuerzo que hizo de Vauban fue el sistematizar y estandarizar las operaciones de asedio. La falta de un cuerpo profesional de ingenieros era en su opinión la causa del caos y el desorden en el que sumían los ejércitos en un asedio. Ya en la primera parte del siglo XVII el ejército Francés había empezado a adoptar las técnicas de los españoles y holandeses que contaban con una gran experiencia en asedios debido al conflicto en Flandes. Sin embargo, para él el laberinto de trincheras y zapas debía seguir un orden lógico y en su tratado Siège en forme expone su plan central. El método de Vauban giraba en torno al sistema de trincheras paralelas que ya había sido utilizado previamente por los turcos en Candía (actual Creta) en 1668. El primer paso para el ejército sitiador sería la construcción de una trinchera paralela al muro de la fortificación denominada “primera paralela”. Esta trinchera debía estar fuera del alcance de los defensores y reforzada para resistir ataques desde el exterior por si una fuerza de socorro apareciera repentinamente a la espalda de los sitiadores.

El siguiente paso sería la construcción de una segunda paralela a mitad de camino de la primera paralela y el muro de la fortificación. Ambas paralelas estarían conectadas por zapas en zig-zag para evitar que el defensor hiciera fuego de enfilada sobre estas trincheras de comunicación. En la segunda paralela se instalarían las baterías de artillería de asedio.  A continuación de la segunda paralela se preparaba una nueva zapa en zig-zag para construir una paralela más para los morteros y howitzers que socavarían los muros y las estructuras interiores del recinto amurallado. Aplastados por el fuego de la artillería los defensores se verían forzados a capitular y evitar el asalto.

De Vauban estaba muy orgulloso de su método ya que ponía al enemigo en una posición muy comprometida con pocas bajas para el asediante y el asediado. La moral del enemigo se quebraba antes de producirse una brecha y evitaba el asalto. Así mismo evitaba el saqueo y masacre de los defensores. Este método fue utilizado con gran éxito en el sitio de Maastricht en 1673. De Vauban dirigió cuarenta y ocho asedios y fue herido ocho veces durante su carrera.

sistema de paralelas de vauban
Esquema simplificado del sistema de paralelas perfeccionado por Vauban.

Aunque de Vauban fue más conocido por su capacidad por tomar fortificaciones su mayor legado fue la frontiére de fer, línea de fortificaciones que se extendía desde el Canal de la Mancha hasta la frontera con Suiza. A pesar del derroche de dinero esta línea defensiva sería vital para la supervivencia de Francia durante la Guerra de Sucesión Española.

Sistemas de Vauban

Su primer sistema, nombre dado a su método defensa ha seguido en pie hasta hace relativamente poco. En 1682 comenzó a escribir su segundo sistema que incluía modificaciones al primero para prolongar la resistencia del defensor. La tercera y última modificación de sus sistemas fue el système de Landau perfectionné que quedó plasmado en la ciudad fortificada de Neuf-Breisach, en Alsacia.

A pesar de su trabajo la reputación de Vauban se debilitó debido a que algunas de sus fortificaciones eran conquistadas y reconquistadas en repetidas ocasiones. Al final de su vida sus trabajos se dedicaron más al asunto de la defensa, su trabajo De la defence des Places está considerado como de menor calidad. Realmente de Vauban no introdujo ninguna idea nueva sobre la defensa de fortificaciones excepto la de contar con una presencia masiva de artillería en los fuertes.

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Fotografía aérea de la ciudadela de Neuf-Brisach, Alsacia. Se puede apreciar la forma de las murallas en estrella típica de los diseños de Bauvan

Sin duda encontramos nuevas técnicas cuando Francia era el atacante. Destacamos el uso que hizo de Vauban con gran éxito el tiro de rebote o tir à ricochet como medio principal de asedio en Ath, 1697. El tiro de rebote es aquel que por medio de morteros y howitzers se dirige rasante por la cresta del parapeto de la obra de fortificación atacada con objeto de desmontar la artillería enemiga. Después el proyectil entraría dentro de la fortificación botando y destruyendo las estructuras interiores no reforzadas. Este sistema de disparo era innovador y altamente eficaz. Por otra parte, Vauban no era muy partidario del minado de las murallas y Francia en ese aspecto estaba por detrás de los turcos. Los turcos estaban más experimentados en ese tipo de operaciones de minado.

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Tiro de rebote. El reducido ángulo de los proyectiles hace que impacten sobre las murallas y luego reboten hacia el interior donde causarán estragos.

Menno van Coehoorn: Némesis.

Los avances que introdujo de Vauban no pasaron desapercibidos a los enemigos de Francia y pronto fueron adaptados por los ejércitos contrarios con efectos devastadores. Sin duda quien mejor encarna esta adaptación de los métodos de Vauban en su contra es  la figura de Menno Van Coehoorn. Apodado como el “Vauban holandés”, nació en Britsum en la provincia holandesa de Frisia y ya desde joven recibió una extensa formación militar. Gracias a sus publicaciones las autoridades militares le encargaron la reconstrucción de numerosas fortalezas holandesas. Al contrario que de Vauban, Coehoorn primaba las características individuales de cada lugar para maximizar la defensa aprovechando la topografía de la zona.

La rivalidad entre estos dos contemporáneos era tremenda y en 1692, durante la Guerra de los Nueve Años, los franceses asediaron y tomaron la fortaleza de Namur que era creación de Coehoorn. Tras este golpe a su reputación, Coehoorn se tomó la revancha cuando reconquistó Namur en 1697 que había sido reforzada con ideas de Vauban. Como teniente-general e Inspector General de fortalezas comandó un cuerpo de ejército del ejército británico liderado por el Duque Malborough. Murió en la localidad de Wijkel de una apoplejía.

Una de las novedades que introdujo Meno van Coehoorn al arte de asedio es un nuevo tipo de mortero de asedio ligero. Estas nuevas armas podían ser transportadas por un solo hombre y eran más fáciles de instalar en las trincheras de asedio que modelos anteriores. Recibieron el nombre de “coehoorns” en honor a su creador.

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Retrato de Menno van Coehoorn (1641-1704)

Los últimos días de Vauban

En una Francia a la defensiva en la Guerra de Sucesión Española y sus mejores obras siendo conquistadas por el enemigo, de Vauban entró en declive y las dudas alrededor de su fiabilidad se incrementaron. A este clima de desconfianza se sumó la retirada del favor de Luis XIV por algunos de sus desafíos. Previamente en 1685 había protestado por la revocación del edicto de Nantes, un tratado que permitía libertada de pensamiento y culto a los protestantes calvinistas. Pero sin duda lo que hizo que perdiera el apoyo del Rey fueron sus propuestas de reforma fiscal.

Jean-Baptiste de Colbert (1619-1683) fue ministro de finanzas del Rey Luis XIV y ostentó ese cargo durante 18 años. Pese a su gran trabajo evitando la bancarrota de Francia, el país fue empobreciéndose más y más debido al altísimo coste de las guerras del Rey. Para Vauban, que conocía los asuntos de finanzas, el sistema de recogida de impuestos del Colbertismo era ineficiente. Para compensar las cuentas del estado propuso la eliminación de todos los impuestos por una tasación del 10% en todos los comercios y tierras sin excepción, es decir, incluidas las propiedades de la nobleza. Por supuesto esta medida fue mal acogida en su tiempo y se ganó la animosidad de la corte. El último asedio que dirigió fue el asedio de Vieux-Brisach en 1703. Unos cuatro años más tarde aproximadamente de Vauban murió en París a los nada desdeñables 73 años de edad a causa de una pulmonía.

 

 

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