Continuando con la primera parte de la obra magna de Peter H. Wilson nos llega ahora el segundo volumen de “La Guerra de los Treinta Años. Una tragedia europea” de la mano de Desperta Ferro.

Ficha técnica:

Lo que opinamos en Archivos de la Historia

En esta segunda parte de su célebre libro, el especialista en historia alemana y militar, Peter H. Wilson, arranca con la intervención de Suecia en el Imperio. La entrada en escena de Gustavo Adolfo, que hizo suya la causa de las libertades germánicas y de los protestantes, inauguraba una de las fases más sangrientas del conflicto. Sin embargo, las hipérboles de una historiografía muy benigna con el León del Norte son ahora matizadas. Este capítulo narra la irrupción de sus ejércitos desde la gran victoria de Breitenfeld y sus esfuerzos por crear una liga de príncipes favorables hasta su muerte en la batalla de Lützen.

El siguiente capítulo continúa con el auge y caída de la fascinante figura de Albrecht von Wallenstein, mercenario bohemio que lideró las armas imperiales en sus mejores momentos. En ningún momento se deja de lado la dimensión puramente militar o bélica, sino que el libro expone el desarrollo de las diferentes campañas y no escatima en detalles en cuanto a las tácticas, órdenes de batalla y estrategias, apoyando las explicaciones en mapas y croquis para una mayor claridad.

Al mismo tiempo se van desgranando las distintas estrategias políticas y religiosas emprendidas por los poderes en liza, que fueron un reflejo de las diferencias existentes entre lo que el autor denomina como “militantes” y “moderados”. Solo así se puede entender un complejo sistema de relaciones internacionales que lleva a la Francia católica a aliarse con los príncipes protestantes mientras el elector luterano de Sajonia negocia y pacta con un emperador erigido como cabeza de la Contrarreforma.

En este sentido también es digna de mención la atención prestada a la estrecha cooperación militar y diplomática entre las dos ramas, austriaca y española, de la Casa de Habsburgo. La Monarquía Hispánica acude a la llamada e interviene en diferentes teatros como Matua y Renania al tiempo que sostiene una guerra propia en los Países Bajos. Ello conduciría a la victoria de Nördlingen liderada por el cardenal-infante.

Sin embargo, conforme Suecia agotaba sus recursos militares y comenzaba a perder posiciones, crecía el interés Luis XIII y Richelieu por intervenir en los asuntos del Imperio. Finalmente, el choque iniciado entre potencias regionales por una cuestión religiosa se convierte en una guerra por la hegemonía entre España y Francia que continuará incluso después de firmada la Paz de Westfalia. Los efectos de dicha paz son asimismo objeto de un completo análisis. La Guerra de los Treinta Años sentaría las bases de un nuevo orden internacional que iría acompañado por un profundo cambio de mentalidad y por el final de las guerras de religión que habían sacudido Europa desde principios del siglo XVI.

Entonces ¿lo recomendamos?

Como ya hicimos con la primera parte no podemos sino recomendar estos dos magníficos volúmenes editados por Desperta Ferro, que aportan una perspectiva global y rigurosa sobre un tema inaccesible hasta ahora para el público de habla hispana y con unas fuertes bases bibliográficas que lo respaldan con creces. La obra de Peter H. Wilson viene así a llenar un vacío que esperemos continúe recibiendo la atención merecida por parte de los historiadores. Disfrutad, pues, de un libro diferente sobre una de los conflictos olvidados más apasionantes de la historia europea.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.