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Mitología en el Judaísmo: el mito de Lilith y el castigo a la mujer rebelde

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Lilith y Eva. (1973). Yuri Klapouh, Museo de Arte Occidental y Oriental de Kiev
Lilith y Eva. (1973). Yuri Klapouh, Museo de Arte Occidental y Oriental de Kiev

En España, la cultura judía no está muy extendida y es apenas conocida. Esto es debido a muchos factores, entre otros, al tratamiento histórico de España hacia el pueblo judío, el cual ha sido despreciado en varias ocasiones a lo largo de nuestra historia, como es el caso de su expulsión por los Reyes Católicos en el año 1492 o incluso las campañas antisemitas realizadas por el propio Enrique I de Castilla durante la llamada Revolución Trastámara.
Si apenas conocemos una cultura tan cercana a la nuestra, puesto que por el hecho de ser católicos, necesariamente, compartimos una gran parte de elementos culturales y religiosos, qué decir de sus mitos. En este artículo se hará una descripción breve sobre el mito judío, de donde viene y donde podemos encontrarlo, y se centrará sobre todo en un mito en especial: el mito de Lilith.

Se intentará también comprender como a partir de la construcción cultural que supone dicho mito, se ha pretendido criminalizar la libertad de la mujer frente al varón y hacerle causante de muchas de las desgracias ocurridas a los varones.

Introducción

La mitología está presente en todas las religiones a lo largo de la historia. La propia mitología griega con seres mitológicos y leyendas de toda clase está repleta de este tipo de relatos: minotauros, ninfas, sátiros, incluso la mitología escandinava, la cual ha servido de inspiración para la creación de novelas de fantasía de todo tipo (las famosas novelas de J. R. R. Tolkien de El Señor de los Anillos y el Hobbit, contienen muchos de estos seres mitológicos escandinavos).

Sin embargo, la mitología judía no es popularmente conocida entre las personas. Cuando se estudia la religión judía, la parte mitológica y mística de esta religión queda siempre relegada a los realmente interesados en estudiarla. En la biblia, apenas aparecen algunas referencias de seres mitológicos. En el Génesis, gigantes que se unieron a las hijas de los hombres llamados Nefilim (Gen, 6:4) o incluso la mención a la propia Lilith en Isaías 34:14, pero por lo general, esta mitología ha quedado relevada a un segundo plano.

En primer lugar, debemos establecer y poder definir exactamente qué es un mito. Los mitos, según los define Robert Graves, son relatos dramáticos que forman una parte constitucional sagrada por lo que se autoriza la continuidad de instituciones, costumbres, creencias y ritos antiguos, allí donde son comunes, o se aprueban sus modificaciones (Graves, 2004 p. 3).

Atendiendo a la definición de Graves, podemos entonces entender que los mitos son útiles para legitimar o deslegitimar diferentes actos o colectivos dentro de la conciencia colectiva de una sociedad. Los mitos en el judaísmo, al tratar temas recurrentes como seres fantásticos o dioses con pasiones humanas que intervienen en los asuntos de los hombres, han dejado estos mitos totalmente fuera de sus libros sagrados, ya que, al responder a un solo Dios, del todo omnipotente y perfecto, no resulta adecuado añadir estas pasiones y seres propios de los mitos (Graves, 2004 pp. 3-4).

Debemos también entender que muchos mitos de diferentes culturas son compartidos o similares a la cultura hebrea. Esto se debe básicamente a que el judaísmo nació en Mesopotamia, donde convivía con una gran variedad de culturas y pueblos de diferente índole, todos politeístas, haciendo calar algunos de estos mitos y costumbres ya que incluso dentro del propio judaísmo el politeísmo no estaba mal visto, o al menos no era ajeno a la veneración por ejemplo de diferentes ídolos familiares (Velasco, 2002 pp. 184-185).
Para estudiar de una forma más profunda de donde viene el misticismo y la mitología hebrea debemos irnos precisamente al libro hebreo escrito para tratar este tema, la cábala.

La Cábala: el libro místico judío

Todos hemos escuchado e incluso leído, ya que parte de ello pertenece a nuestra propia cultura religiosa, los diferentes libros que sustentan la base de la religión judía, tales como la Torá, el cual recoge los seiscientos trece preceptos de la ley de Dios y que forman el Pentateuco, para nosotros, los cinco primeros libros del Antiguo Testamento.
También habremos oído hablar del Talmud, libro que recoge la tradición oral y la interpretación de esos seiscientos trece preceptos de la ley. Ambos libros, (junto con el Tanaj, que es la suma de la Torá, y el resto de libros que forman el Antiguo Testamento), forman la base de religión judía. Sin embargo, hay un libro del cual no hemos tenido la oportunidad de ser formados más a fondo y que tiene poco conocimiento en nuestra cultura cristiana, ese libro se trata de la Cábala.
La Cábala, o Kabbalah, se trata del libro místico judío. Surgió durante la Edad Media, en pleno auge cultural de la religión judía. Durante esta etapa de esplendor, los sabios judíos se dedicaron a la recopilación de las tradiciones y mitos orales judíos en este libro, así como a la interpretación desde un punto místico de la Torá.
Se trata de un acercamiento a Dios por parte de lo espiritual y de lo material, que además contiene un carácter esotérico ya que intenta acercarse a Dios y a su creación desde los lugares.

Árbol de la Vida. (S/F). Athanasius Kircher.
Árbol de la Vida. (S/F). Athanasius Kircher.

más oscuros de la sabiduría judía. Al tratarse de una doctrina mística, no busca encontrar a Dios a través de la razón, sino a través de la meditación y de la contemplación de su obra. Al igual que los ascetas cristianos medievales, la Cábala influye en estos sabios a través de la iluminación de Dios, es decir, como se creía con sus análogos cristianos, estaban estrechamente ligados a Él (Cecilia, 2006, p. 2).

La Cábala surge alrededor de los siglos XII y XIII en la zona de Provenza, lo que sería en aquella época el Reino de Francia, al parecer de una forma repentina, y se irá extendiendo desde el territorio catalán poco a poco por la Península Ibérica hasta su conclusión en el siglo XIII donde se termina de redactar la parte más importante de la Cábala, la cual se trata del libro del Zohar (Cecilia, 2006, p. 3).

Lo que se pretendía con este libro no era otra cosa más que devolver al judaísmo a sus raíces más profundas, y reivindicar de nuevo los mitos y tradiciones más arraigados a su cultura. Se pretendía pues, alejar al judaísmo del racionalismo griego en el que había caído y devolverlo de nuevo a la etapa de la Halajá y la Aggadá (Y.Baer, 1981, pp. 120-122).
Como ya se ha dicho anteriormente, el libro más relevante e importante de la Cábala, y de la tradición cabalística, es el Zohar. Se trata de varios tomos donde se recogen gran variedad de referencias a antiguos mitos hebreos e historias de carácter esotérico. Lilith, ser sobre el que trata este artículo y su mito, de los cuales hablaremos más adelante, aparecen también contenidos en este libro.

La importancia del Zohar, lo es también para nuestra historia cultural, ya que fue escrito por un cabalista castellano llamado Moisés de León. Aunque no se tienen muchos datos de su biografía, se sabe que al menos vivió en tres ciudades: León, Guadalajara y Ávila y que estuvo estrechamente relacionado con el Círculo de Gerona, el cual es el responsable de dar forma básica y conceptual al movimiento cabalístico.
En un principio se especuló con la posibilidad de que hubiera sido redactado por varios autores, pero actualmente se ha concluido que fue escrito en exclusividad por Moisés de León. Hay algunas partes que están escritas es hebreo, pero la mayoría se encuentra escrito en arameo. Dentro del Zohar, se contiene la nueva visión de Dios y la interpretación de la religión judía.

El misticismo hebreo trata también de mostrar desde el punto de vista teológico los diferentes seres intermediarios que hay entre Dios y el hombre, así como sus diferentes cualidades. No solo eso, sino que también lo trata desde un punto de vista psicológico para tratar de que el hombre tenga intuición sobre el conocimiento de Dios y, por último, posee también un carácter ético para enseñar al hombre como debe comportarse en su vida diaria (Iojai, 1992, p. 3).

Con estos libros, el acercamiento a Dios intenta realizarse desde lo oculto, es decir, desde lo que la propia personalidad de Dios no deja ver y es ininteligible para el resto de personas, de ahí que se utilice ese ocultismo para intentar explicar esa personalidad oculta de Dios, siendo, a partir de esa intuición del hombre, a través de la meditación que se permiten conocer los atributos del Creador, es por eso que el libro del Zohar es traducido como libro del «Esplendor’’.

El mito de Lilith: Lilith en la cultura popular contemporánea.

La actriz Michelle Gómez. Roberto Aguirre-Sacasa. El Mundo Oculto de Sabrina. (2018).
La actriz Michelle Gómez. Roberto Aguirre-Sacasa. El Mundo Oculto de Sabrina. (2018).

Uno de los mitos que sin duda a resultado de mayor interés dentro de la cultura popular es el mito de Lilith, la primera mujer de Adán. El mito a suscitado el interés de ocultistas y también ha aparecido en diferentes fenómenos televisivos tanto en series como películas.

La figura de Lilith dentro de la cultura cinematográfica ha sido siempre vista como un representante del mal. En la serie televisiva El mundo oculto de Sabrina (28 de octubre de 2018), la encontramos como un personaje enviado por el demonio, con el fin de hacer que el protagonista cometa actos en beneficio de este.Tampoco acaba aquí el tratamiento de Lilith como un ser destinado a realizar el mal. En el comic Lucifer realizado por Mickey Carey (junio de 2017), Lilith es la esposa de Lucifer y la encargada de gobernar el infierno cuando este se encuentra ausente de él.

Es entonces cuando nos damos cuenta de que cualquier persona que haya podido tener acceso a estos diferentes espacios, sin conocer nada de la figura de Lilith dentro de la tradición cabalística o del folclore judío, sabe ya de antemano y le pone en la situación de considerar a Lilith un ser perverso, como la esposa de Lucifer, encargada de cumplir sus designios y llevar a los hombres a cometer actos malvados. En las siguientes páginas, desarrollaremos los motivos.

El mito de Lilith y el castigo a la mujer rebelde.

La Reina de la Noche. (1800-1750 a. C.). Museo Británico.
Relieve de Isthar. (1800-1750 a. C.). Museo Británico.

El nombre de Lilith proviene originalmente del acadio ‘’lil’’, que tiene como significado ‘’viento’’ o ‘’espíritu’’. También, es posible que sus raíces provengan de un antiguo mito sumerio, y que de ahí fuera heredado posteriormente por la tradición judía, ya que todos estos pueblos organizados en ciudades estado convivían en Mesopotamia siendo fácil que se entremezclaran mitos, creencias y dioses de diferentes culturas (Párraga, 2009, p. 230-231).

Como se ha citado anteriormente, la única mención explícita que se hace sobre la figura de Lilith en la Biblia es en un versículo del profeta Isaías donde dice lo siguiente: ‘’Los gatos salvajes se juntarán con hienas y un sátiro llamará al otro; también allí reposará Lilith y en él encontrará descanso’’ Isaías 34:14. También algunos investigadores creen que, en el versículo del Génesis, donde se trata la creación del hombre hay una mención explícita a Lilith: ‘’Creo, pues, Dios al hombre a su imagen; a imagen de Dios lo creo; mujer y hombre los creó’’ Génesis 1:27 (Párraga, 2009, p. 231).

Dentro del Zohar, principal libro de la tradición cabalística escrito por Moisés de León, de lo cual ya hemos hablado antes, se trata la figura de Lilith en los siguientes términos: ‘’La falta de castidad es Lilith, la madre de la multitud mezclada…’’. En esta mención podemos encontrar como Lilith representa para la cultura hebrea la falta de castidad. Es mencionada a lo largo de todo el Zohar, como el espíritu que por ejemplo causa la epilepsia de los niños: ‘’Ella fue la madre de los demonios, siendo del lado de Caín, y es ella quien, junto a Lilith, trajo la epilepsia a los niños’’ (Iojai, 1992, p. 135).

Como podemos encontrar en estas dos citas del Zohar, Lilith es un ser ligado a la perversión, un espíritu maligno que además también trae maldades a los niños nacidos de las uniones entre los hombres. Lilith aparece también como la contraposición a Eva y es el ser que se arrastra para hacer caer a ésta en la tentación, cuando se menciona en el Génesis la creación de toda bestia viviente que se arrastra: ‘’Este es el alma de la criatura que se arrastra a los cuatro rincones del globo, es decir, Lilith’’ (Iojai, 1992, p. 106). En el Zohar se explica que Eva fue dada a Adán como hembra, ya que Lilith, la primera, no resultó ser una compañía adecuada para este (Iojai, 1992, p. 107).

Tras estas primeras aproximaciones, entramos entonces a contar y analizar el mito de Lilith y de cómo su castigo supone un castigo a todas las mujeres por su rebeldía frente al varón, así como cumplir todos los cánones de violencia contra la mujer en nuestros días.

Lady Lilith. (1866). Dante Gabriel Rossetti, Delawere Art Museum.
Lady Lilith. (1866). Dante Gabriel Rossetti, Delawere Art Museum.

El mito de Lilith es contado de diversas maneras, pero la historia es tratada básicamente de la siguiente manera: durante la creación, como nos relata el Génesis (1:20, 21, 22) Dios creo a todas las plantas y semillas y a todas las bestias del campo según su especie, para que se reprodujeran y multiplicaran. Asimismo, Dios creo al hombre del polvo de la tierra y le insufló su vida a través de su nariz, pero Adán, al contrario del resto de bestias y de plantas, no se encontraba emparejado y pidió a Dios una compañía adecuada para él. Dios, atendiendo los deseos de Adán, del mismo polvo de la tierra del que él había sido creado, creo a Liltih, la primera mujer de Adán.

Cuando Adán trato de unirse a Lilith, la postura elegida por Adán fue sobre su mujer, ella, furiosa le respondió que por que debían adoptar esa postura para unirse, de él sobre ella, y parecer que estaba siendo dominada cuando Dios los había creado a ambos por igual, es decir, del polvo de la tierra.

Adán montó en cólera y trató de violarla. Lilith, ante esta situación, pidió ayuda a Dios pronunciando su nombre, lo cual es un pecado en la religión judía, ya que el nombre de Dios guarda un carácter mistérico, y no debe ser pronunciado.
Ante esto, Lilith salió del paraíso y fue a caer al Mar Rojo, lugar se cuenta estaba lleno de demonios, y se unió con Lucifer, dando así a luz a toda una estirpe de demonios, pasando a ser conocida como la madre de todos ellos. Dios, preocupado por el paradero de Lilith, mandó en su búsqueda a tres de sus ángeles para que la trajeran de vuelta al paraíso: Senoi, Sansenoi y Semangelof.

Los ángeles de Dios se encontraron con lo que Lilith había hecho y le transmitieron el mensaje de Dios, diciendo que habían ido en su búsqueda para devolverla al paraíso junto a Dios y su esposo. Lilith, se negó a regresar con los tres ángeles y su marido, desobedeciendo la orden de Dios, así que Dios, como castigo por lo que había hecho, la condenó a que cien de sus hijos morirían cada día hasta el fin de los tiempos.
Como venganza al castigo que Dios le impuso, Lilith hará toda clase de mal a los niños recién nacidos, como ya hemos dicho antes, provocándolos toda clase de males (epilepsia). Según cuenta la tradición hebrea (Capel, 2015, p. 189) la forma de protegerse contra ella es mediante un amuleto que contiene el nombre de los tres ángeles que Dios mandó que la buscaran.

También hay otra versión en la que cuenta que fueron creados del mismo bloque de arcilla, espalda con espalda y posteriormente separados por Dios (Párraga, 2009, pp. 231-232), esta versión es contada por Primo Levi, en ‘’Lilith y otros relatos’’ (Párraga, 2009, pp. 232-232).
Es aquí donde nos encontramos el castigo a la mujer rebelde, aquella que reclama igualdad y es expulsada del paraíso, que disfruta de su sexualidad con libertad y es castigada por ello, y como no, el peor de los castigos para una mujer, castigarla a través del daño a sus hijos.

Esto no es casual ya que, en contraposición de Lilith, se encuentra la figura de Eva, la mujer de Adán, que, engañada por el demonio y pecadora, se arrepiente y asume su culpa, es sometida al marido, el cual le da hasta su propio nombre y que es la madre de toda la humanidad (Capel, 2015, p. 190).
Intenta poner dos modelos de mujer, una sometida y dedicada al hogar, a su marido y a la voluntad de Dios, y otra malvada, una mujer promiscua que no acepta la autoridad de su marido y que se rebela contra los designios divinos (Capel, 2015, pp. 189-190). Además, no solo contrapone estos dos modelos de mujer, sino que hacer ver el castigo que puede llegar a encontrarse la mujer de no someterse a estos cánones y de no obedecer la voluntad de su marido y de Dios, es decir, intenta perpetuar un sistema de dominación, de lo que es ser una buena y una mala mujer a la vista de Dios y de los hombres (Capel, 2015, pp. 189-190).

Conclusiones.

Lo que se pretende mostrar con este artículo es de como la construcción del mito, que viene de la tradición oral y que dice legitimar instituciones y la visión de la sociedad hacia esas instituciones sociales (Graves, 2004, p. 3), construye arquetipos y modelos que son asumidos como corrientes en la sociedad, es decir, los mitos construyen realidades sociales sobre aspectos concretos de nuestra vida cotidiana y que asumimos como propios y reales.

El mito de Lilith es solo uno de los muchos ejemplos de cómo a través de la tradición, y del mito en la cultura hebrea, se legitima todo un modelo de dominación sobre la mujer construido desde la visión del hombre en tanto en cuanto una mujer debe ser y comportarse, y, así mismo, estableciendo el correspondiente castigo a su rebeldía.

Si lo extrapolamos a nuestro espacio religioso, la virgen María ocuparía este espacio de mujer ideal, casta y siempre cumpliendo los designios de Dios, la cual también podría contraponerse con Lilith al representar esta última la perversión sexual, la insumisión y la desobediencia (Capel, 2015, p. 190).

A partir de este mito se ha criminalizado a la mujer por su condición de ser humano libre y autónomo, y es por eso, que los mitos deben ser estudiados y cuestionados, porque aunque parezcan inocentes historias donde el bien se contrapone al mal, pueden llegar a ser profundas raíces en las que se hunden nuestros prejuicios.

Bibliografía

Capel, M. B., 2015. Non Serviam: La subordinación Femenina del mito de Lilith. En Locas, escritoras y personajes femeninos cuestionando las normas: XII Congreso Internacional del Grupo de Investigación Escritoras y Escrituras, pp. 188-198.
Cecilia, A. A., 2006. «Los Cabalistas Castellanos». Revista de Cultura Judía, pp. 1-29.

Graves, R. & Patai, R., 2004. Introducción. En: Los Mitos Hebreos. Madrid: Alianza Editorial, p. 3-4.

Iojai, S. B., 1992. En: D. Litvak, ed. Historias del Zohar . Jerusalem: s.n., pp. 2-3.

León, M. d., s.f. Universidad Complutense de Madrid. [En línea] Available at: https://www.ucm.es › data › cont › docs [Último acceso: 8 Noviembre 2019].
Párraga, G. E., 2009. Llith en el Arte Decimonónico. Estudio del Mito de la Femme Fatale. Revista Signa, Issue 18, pp. 229-249.

Velasco, F. D. d., 2002. Introducción a la Historia de las Religiones. Tercera ed. Madrid: Alianza Editorial, pp. 184-185.
Y.Baer, V., 1981. En: Altalena, ed. Historia de los Judíos en la España Cristiana. Madrid: Altalena, pp. 283-284.

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