El concepto de Neolítico es un término introducido a finales del XIX (1865) por Lübboc en  Prehistoric Times. El término Neolítico hace referencia a una forma distinta de trabajar, es decir,  lo que ha sido la materia prima fundamental hasta ese momento en los contextos prehistóricos ha sido  la piedra tallada. Sin embargo, lo que vamos a ver ahora, es  una nueva forma de trabajar la piedra; por ejemplo, la piedra pulimentada se va a emplear en hachas y martillos, y se va a reducir notablemente el tamaño de los utensilios líticos.  Es un concepto, por tanto, tecnológico.

Existe una tradición que, desde el XIX, impregna el mundo de la arqueología:   los sistemas clasificatorios.  Este gusto por clasificar es uno de los pensamientos en los que se inserta este primer Neolítico porque es una etapa de transición entre la piedra antigua y los metales de los momentos posteriores. En el Neolítico sigue habiendo una vida muy rudimentaria pero hay una evolución en el modelo de trabajo. El concepto de progreso, que ha surgido por ideas de filósofos de la ilustración, ahora se vuelve a recuperar junto con un gran interés en la idea de que todas las sociedades humanas tienen la tendencia a evolucionar, es decir, se extiende la idea de que en todas las sociedades se  va  a cambiar desde formas sencillas a formas complejas. Esta idea de progreso está muy relacionada con dos pensamientos:  el evolucionismo de Darwin, las especies van cambiando porque existe  una adaptación al medio,  y también un pensamiento que se conoce por la antropología como evolucionismo unilineal, es decir,  las transformaciones de estas sociedades dependen de elementos que permiten su supervivencia. Las sociedades no solo cambian y evolucionan, sino que son mejores. Esta es la idea del evolucionismo unilineal, no hay divergencia y siempre va a ser mejor y más compleja que la anterior.

Estas van a ser  las ideas del darwinismo y del evolucionismo unilineal asociadas a los primeros tiempos de estudio del Neolítico. En estos primeros planteamientos la producción es mejor que la depredación y, por lo tanto,   el Neolítico va a ser  visto como una etapa económica, es decir, un invento de nuestra sociedad que permite depender al  100% de la naturaleza. Se están intercalando aspectos económicos, adaptaciones y procesos evolutivos dentro de procesos tecno-económicos.

A partir de los años 60-70 hay una reinterpretación del concepto del Neolítico muy relacionada con la Nueva Arqueología. Esta va a   rechazar todos esos planteamientos mecanicistas en el sentido  de que todo siempre evoluciona y son cambios positivos, sin plantearse ningún tipo de cambio que implique un retroceso en las comunidades. El aspecto socio-económico va a ser  ahora el elemento indispensable. Una sociedad que evoluciona y que es muy distinta dependiendo de los lugares del planeta. Falta de sincronía: aparición por separado de plantas y animales (términos de transición). Sin embargo, la problemática sigue siendo la prioridad. Es decir, no siempre se tendría que priorizar el aspecto socioeconómico porque hay zonas donde la ganadería triunfa antes que la agricultura. Esto no los convierte en menos neolíticos. Hay una falta absoluta de sincronía porque no en todos los lugares ocurre en la misma fecha, pero tampoco obliga a que siempre se produzca una difusión. Una gran importancia es el medio en el que se realiza esos cambios y que puede ser decisivo. Hemos hablado de Darwin y se había casi prescindido del medio. La Arqueología choca con muchas tendencias diferentes a la hora de explicar el Neolítico. La Nueva Arqueología, por lo tanto, se centra en lo socioeconómico para explicar los fenómenos del Neolítico.

El Neolítico es un proceso histórico con doble vertiente: un proceso biológico y un proceso socioeconómico con la aparición de la economía productora mixta y las modificaciones sociales, materiales e ideológicas.  Las interpretaciones neolíticas están muy ligadas con el factor socioeconómico, pero vamos a encontrar un factor biológico imprescindible unido a la definición de dicho proceso.

Modelos de interpretación sobre el inicio de la domesticación

Los modelos de la teoría clásica.

Estos modelos de interpretación arrancan a finales del XIX y principios del XX dentro de lo que conocemos como Teoría Clásica o corrientes idealistas para explicar el Neolítico. Intentar buscar una causa para el cambio que se produce en estas sociedades.

Hipótesis del Oasis- V. Gordon Childe (1936).

Vere Gordon Childe
Vere Gordon Childe (1892-1957)

 Los planteamientos de Childe para el origen del Neolítico son los cambios culturales como prolongación de los cambios biológicos. Una vez que el hombre ha terminado su proceso de evolución a homo Sapiens tiene que cambiar no solo biológicamente, sino también culturalmente. Es un pensamiento lineal y clásico más tradicional. Dice que además este cambio cultural que supone el neolítico es un cambio, sobre todo, tecnológico, es decir, que responde  a invenciones humanas. Childe dice que en sus estudios de la historia se han producido una serie de cambios y que estos cambios son fundamentalmente económicos y, además, revolucionarios porque afectarían a todos los elementos de la sociedad: al medio, a los elementos técnicos que tenemos a mano, afectan a la fuerza de trabajo y a todos los elementos tratados dentro de ese materialismo histórico. Lo hacen de una manera brusca y revolucionaria y establece tres grandes fases: revolución neolítica, la revolución urbana y la revolución industrial. Esto no es un cambio progresivo como hoy día sabemos; para Childe son cambios que se producen de forma brusca. En cierto modo, Childe tiene el concepto clásico de la evolución unilineal y es aquí donde entra en juego su teoría.  De forma más específica, el plantea la hipótesis del Oasis, formulado desde métodos meramente especulativos, ya qu eno cuenta con datos empíricos en ese momento, ni datos absolutos.   La base de esta teoría del oasis es un cambio climático. El intuye que podría haber sido un cambio climático el que origina que cambien de una economía depredadora a una de producción. Childe conoce las tierras orientales y ve que  ahí es donde se ha producido ese cambio. Plantea que a comienzos del Holoceno, en Oriente, se produce un gran cambo climático que produjo una gran desertización de la zona e hizo que plantas y animales se fueran concentrando en los únicos puntos donde había agua: los oasis. A estos oasis también acudirían los grupos humanos. Es en la convivencia entre plantas, animales y humanos la que produce, en un corto periodo de tiempo, un proceso de interacción entre ellos que hace que surje la domesticación. No responde a nada, en última instancia, que se reúnan todos ahí no responde al origen del Neolítico, sino que pueden convivir porque tienen más inteligencia.

R.j. Braidwood- Teoría de las zonas Nucleares. (1948).

R.J. Braidwood
R.J. Braidwood (1907-2003)

Nos sitúa a fechas posteriores a las segunda guerra mundial. Plantea la existencia del cambio brusco al Holoceno. Cuenta con algunos datos medioambientales y los primeros datos empíricos que Childe no tenía. A partir de ahí refuta el punto de partida del cambio climático brusco en zonas de Oriente. Rechaza el cambio climático porque a lo largo de la historia se han producido numerosos cambios climáticos. Sabemos que hay numerosas glaciaciones y periodos interglaciares y se plantea el por qué no nos hemos vuelto productores antes. Sin embargo, si coincide con Childe en  que oriente sea el primer foco donde pueda fijarse los primeros comportamientos neolíticos, es decir, próximo oriente vuelve a ser la zona nuclear para hablar de producción por primera vez. Confirmó  la 1ª agricultura en Próximo Oriente por la zona arqueológica donde trabajaba:  Jarmo. No observa que  falte agua ni tampoco hay datos polínicos que demuestren la desertización que defiende Childe. Recurre, finalmente, a un cúmulo de circunstancias favorables es decir, la mejora climática del Holoceno supone que el hombre experimente sobre esos animales y esas especies y llegue a su domesticación. Esta teoría de las zonas nucleares se queda sin el mismo planteamiento de Gordon Childe, pero se queda dentro de la teoría clásica en cuanto al progreso.  Es un concepto de progreso más para explicar el origen del Neolítico. No hay un motivo en última instancia ni ningún porqué en los planteamientos de Childe o Braidwood y solo la experimentación es lo que explicaría la domesticación. Los puntos en común de estos dos autores serían  es que ninguno de los dos explican el porqué sino que definen el cambio, pero en el entremedias no hemos sabido la causa, ninguno de ellos la explica.   Se habla de un concepto de progreso o de nivel superior al que hay que llegar. Próximo Oriente es el ambiente en que los dos se justifican y ,a su vez, recurren a procesos difusionistas. No hay ninguna explicación del Neolítico en comunidades asiáticas o europeas y se centran en el Próximo Oriente como un fenómeno local especial. SI hay un intento de respuesta o matiz adaptativo por parte de Childe, solo sería por parte de Braidwood en la mejora intelectual.

Los modelos de desequilibrio.

En los años 60 con la Nueva Arqueología se rompe con la teoría clásica y se plantea que el Neolítico es un largo proceso de relaciones que incluye numerosos elementos entre si como la población, el medio, y los recursos. Con la nueva Arqueología se muestra la independencia de las cualidades intelectuales humanas. Se recurre a factores distintos que antes habían pasado desapercibidos; uno muy importante será la población. Los modelos de desequilibrio tienen distintas interpretaciones y autores. Nos vamos a fijar en dos: uno es  la teoría de desequilibrio de Binford y otro en el modelo de Flannery que se llama teoría de las áreas Marginales.

Lewis_R._Binford
Lewis Binford (1930-2011)

La teoría de desequilibrio consiste en que la población tiende a equilibrarse con los recursos. Por primera vez, estos modelos de desequilibrio permiten implicar  la explicación como recurso de estudio o se plantean como punto de partida explicaciones más amplias. Binford dice que la situación climática o la mejora climática que supone el Holoceno trae o pone cerca de las comunidades humanas nuevos recursos, como los marítimos que tienen gran importancia.  Estos recursos van asociados a un aumento de la población que, a su vez, va perdiendo movilidad por hacerse cada vez más dependientes de estas determinadas especies. El crecimiento de la población, la presión demográfica, es decir, el desequilibrio de uno de esos factores obliga a que exista un cambio: la producción.

Elementos que tienen que mantenerse en equilibrio como la población, hacen que el desequilibrio  cambie la manera de sobrevivir y aparezca la producción. Defienden que van a serguir existindo zonas donde seguirá habiendo cazadores-recolectores porque, en aquellas zonas donde se produzca esa presión demográfica que plantea Binford, la dependencia extrema a esos recursos hará que la primera forma de volver al equilibrio no sea la producción, sino moverse a otro entorno donde continuar con su depredación.

Su traslado a áreas marginales es lo que va a llevar de forma un tanto forzosa a la domesticación debido a que no existe una gran fauna para continuar con su forma de vida. Ha cambiado el foco original en esa teoría de desequilibrios, ahora la idea es la población. Binford y Flannery plantean que la explotación de los recursos siempre están en equilibrio. El desequilibrio de uno de ellos obliga a un cambio, ese cambio sería el Neolítico, es decir, el paso de una economía depredadora a una economía de producción. Se ha encontrado una causa como punto de partida y se aleja de una zona local como era la propuesta de otros autores al centrarse solo en Próximo Oriente. No solo va a haber áreas ricas donde se dispone de unas determinadas especies vegetales, sino que también hay áreas marginales donde tiene que llegar esa población por la presión demográfica y es donde se realiza el neolítico. Esta teoría recibe una gran  oposición debido a la idea que defiende Maltheus, es decir,la población nunca sería superior a los recursos disponibles.

Los modelos de presión demográfica.

Cohen- Teoría de la presión demográfica.

Mark Nathan Cohen
Mark Nathan Cohen

La idea sigue siendo otra vez la población y el autor principal es Cohen y su teoría de la presión demográfica. Cambia muchas de las variables que recogía Binford y Flannery. Cohen dice que dejemos ya Próximo Oriente y que tratemos de explicar por qué el Neolítico aparece también en Europa y por qué hay comunidades productoras en América. Es decir, adoptar escalas más amplias para explicar este proceso. Por otro lado, los desequilibrios que plantean Binford y Flannery  no se producen porque las comunidades sean pequeñas, sino  que las comunidades paleolíticas, aunque pequeñas, han ido creciendo a lo largo del tiempo. Es decir, si hablamos de desequilibrios hablamos de desequilibrios constantes porque la población ha ido creciendo siempre. Sin embargo, la población tiene un comportamiento constante que hace que no crezcan por encima de los recursos. A lo largo   de la historia de la humanidad, observamos que hay muchos elementos de control demográfico para no llegar a ese desequilibrio que defendían los autores anteriores. Lo que se produce a finales del Pleistoceno es una saturación, es decir, existe una presión demográfica, pero no un desequilibrio como tal. De tal manera que si no existe la posibilidad de moverse o buscar nuevos entornos, lo que tienen que cambiar es la forma de producir esos alimentos o lo que es lo mismo, producirlos en lugar de depredarlos. Según lo que plantea Cohen, es un cambio forzoso y no es opcional. Es un cambio a escala global que solo tiene una ventaja comprensible y es que produce alimento para más personas en unidad de espacio. ¿Existe mejor alimentación de un productor o de un depredador? Cohen hace un estudio de las calorías de ambas formas de subsistencia llegando a la conclusión de que las calorías en las economías productoras no son mejores e, incluso, hay más variabilidad en la economía depredadora. (Para más información “La crisis alimentaria de la Prehistoria” de 1981).

Cohen defiende que es un proceso global, en cambio, Binford y Flannery se van a estancar  en una escala más regional. Estos defienden que siempre están en equilibrio, sin embargo, un desequilibrio provocado por la población hace que se tengan que adaptar al neolítico. Hablan de un proceso lento y paulatino, pero Cohen da un discurso mucho más forzoso. Sin embargo, todos ellos rechazan la idea de una convicción por una obligación. Es decir, es una pauta obligada para la supervivencia o subsistencia de dicha población. Si en Binford y Flannery están siempre en equilibrio y hay que corregir cualquier desequilibrio para volver al equilibrio. Cohen, además, defiende que siempre la población ha crecido, pero en el Holoceno se produce una saturación y hay que cambiar la economía cambiando el modelo de obtención de recursos. A diferencia de Binford o Flannery, Cohen no quiere contradecir los argumentos de Maltheus en los que la población nunca sería mayor que los recursos disponibles. La idea de zonas ricas o marginales es el matiz que se añade en la segunda de las explicaciones. Aparece la causa relacionada con un aumento de la población y que no aparecía en Childe o Braidwood. Además, el cambio con respecto a la teoría clásica es que se añade el matiz de la necesidad. Es uno de los matices mas importantes que se afianzará a partir de los años 50 y con la llegada de la Nueva Arqueología en los años 60.

El mayor problema de la hipótesis de Cihen es que no hay registro arqueológico que muestre la saturación demográfica a nivel local y,e videntemente, mucho menos a nivel global.

Los modelos sociales.

En los años 80, por medio de modelos distintos de nuestra evolución de la arqueología postprocesual, una arqueología que critica  a la Nueva Arqueología por su mecanicismo. Ahora incluye los cambios sociales y no centrarse tanto en el medio como las corrientes anteriores. Se agrupan como modelos sociales o modelos socioeconómicos. Son los dos grandes apartados. Vamos a fijarnos en un autor de cada una de ellas. Esta arqueología postprocesual no intenta responder la causa efecto del neolítico, sino responder planteamientos que habían sido olvidados anteriormente.

B. Bender dice que estamos interpretando un cambio, sin embargo, nos estamos fijando siempre en modelos fijos, es decir, el medio donde están, y olvidándonos por completo de las  estructuras sociales de esas comunidades. Los autores anteriores analizaban la población, pero no ven los modelos de agrupación que tienen a lo largo del Mesolítico prescindiendo de ello. Hay que fijarse en las cosas estática y también que es importante romper con la disyuntiva entre producción y depredación porque, dicho así, nos lleva a elementos muy estrictos. Bender dice que vamos a hablar de transiciones largas y de elementos intermedios que hace que no tengamos que hablar de una sola toponimia. De forma más específica, su teoría dice que una vez que estos cazadores-recolectores se van  asociando con esas posturas intermedias de producción y depredación lo que hay que saber es por qué hay más demanda de determinados productos. Unos dicen que es la población, pero eso no justifica que se vayan haciendo sedentarios. Ella dice que hay factores sociales que olvidamos notablemente y que influyen. Ella los llama factores de alianzas y  de reciprocidad en el sentido de que unos tienen algo que les interesa a otros y viceversa produciéndose, a su vez,  intercambios o  trueques sin llegar a producirse un  comercio como tal.

En estas relaciones de alianza hay un intercambio sin beneficio e incluso elementos que no mejoran las condiciones del grupo, sino que mejoran las condiciones de vida y de subsistencia. No hay una búsqueda de rentabilidad. Hay una serie de elementos que aparecen unidos, es decir, si hablamos de bienes sustanciales, necesitamos almacenamiento que supone una menos movilidad y organizar una serie de excedentes, así como  la presencia de un liderazgo que no tiene por qué ser jefes. Alguien que determina como se distribuye los elementos, cuando hay que moverse, etc. Esto está relacionado con el aumento de la producción y la productividad del área, así como una innovación técnica y coste humano. En esta teoría no se fijan tanto las causas como el elemento social y socioeconómico de las comunidades que no se transforman a la vez y que van gestionando elementos sociales diferentes. Se producen una serie de cambios que no son asimilables a grupos neolíticos puros ni a cazadores y, por lo tanto,  serín elementos intermedios. Habría una división del trabajo en el sentido de que recogen una serie de excedentes y trabajarían para un grupo. Sin embargo,   hay que preguntarse por qué estas poblaciones quieren más (aumento de la demanda), es decir,  ¿son cambios sociales los que provocan que quieran o necesitan más  produciéndose  diferencias sociales entre los que tienen más recursos que otros?.

Los modelos socio-económicos.

A. Testart habla de sociedades con almacenamiento o sin almacenamiento. Según él,  aquellas que no son capaces de generar excedentes, jamás podrán  pasar a ser productoras. Cuando hablamos de sociedades con almacenamiento estamos hablando de sociedades que podrían dar el paso al Neolítico. Habla de excedente y almacenamiento como el punto principal de partida para pasar a ser   sociedades productoras. Dice que hay una actitud distinta hacia la naturaleza y hay una mayor confianza en el trabajo que la naturaleza puede ofrecer o no. Ahora se empieza a confiar más en el trabajo y en lo que se es o no capaz  de almacenar sin importar las condiciones climáticas, es decir, es el  propio trabajo el que  garantizará el almacenaje y la distribución.

Alain Testart
Alain Testart (1935-2013)

Propone toda una  transformación de las formas de vida en la que empezarían las diferencias sociales debido al almacenamiento y a la sedentarización que pertenecerán a unos individuos muy cocnretos que, por imposición sobre los demás, astucia o facilidad por encontrarlos,  han conseguido reunir mayor cantidad de recursos. En definitiva, hallaríamos  diferencias sociales que empiezan a surgir dentro de los grupos humanos y que asegurarían  esa gestión y administración de los recursos  dentro de un mismo espacio.

  El papel que pudieron tener los cereales, que son estacionales y abundantes, tuvo que ser importante porque  se pueden recolectar en masa y son fácilmente  almacenables. Es aquí donde encontramos que el autor dá más valor en relación con especies vegetales que con animales; y, por otro lado, van a ser estas economías sedentarias con almacenamiento las que permitirán la expansión demográfica y el auge de las economías agrícolas.

Conclusión

El proceso surgió en varias partes del mundo de forma independiente; pero para que sucediera se necesitaban unas condiciones anteriores de un determinado desarrollo cultural y tecnológico y un medio ambiente idóneo; sin embargo, el proceso fue lento, diacrónico y desigual y necesitó de un largo periodo de experimentación, en todos los sentidos; pero, una vez producido, ya no hubo regresiones y los logros obtenidos se expandieron por todas partes. El sentido “revolucionario” de Childe solo puede aceptarse como la importancia del cambio cultural producido, pero no de un carácter rápido y anulador de todo lo anterior.

Bibliografía.

HERNANDO GONZALO, Almudena. El proceso de neolitización, perspectivas teóricas para el estudio del Neolítico.

 

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