¿Acaso alguien que no puede tenerse en pie fue capaz de hacer que hincaran la rodilla aquellos que mataron al mismísimo Ragnar Lodbrok? Esta es la historia de Ivar “sin Huesos”, uno de los más grandes caudillos vikingos de toda la Historia.

Imagen destacada de @Tarantitsno

Pero pongamos un poco de contexto. Recordemos la muerte del rey Ragnar, arrojado a un pozo de serpientes venenosas, recordemos la profecía que hizo sobre la venganza de sus hijos. Bien, pues así fue.

Imaginad una gran sala, el fuego de la chimenea crepitando, Ivar sentado en un trono, observando fijamente las llamas. Sus hermanos, uno afilando un hacha, otro bebiendo algún hidromiel, otro tallando una figura en madera… De repente unos mensajeros entran y comienzan a contarles la terrible muerte de su padre. Entonces se escucha un trueno, todos los hermanos están en pie, agarrando tan fuerte sus armas que les sangran las manos, la figura tallada en madera se rompe, el hidromiel, derramado en el suelo, y sólo piensan en un objetivo: matar a los mensajeros e ir a vengar a su padre. Sin embargo, Ivar permanece sentado, apretando la mandíbula, pidiendo calma a sus hermanos mientras en su mente prepara la más fría y sangrienta de las venganzas.

Y la venganza llegó. En el año 865, el “Gran Ejército Pagano” llega a las costas de Inglaterra e instaura un periodo de terror que duraría catorce años y envolvería al país entero, siendo la mayor invasión sufrida por la región y la mayor fuerza vikinga de la que se tiene constancia. La fuerza de este ejército no tiene cifras concretas, pero se estiman de unos 10 a 15 mil guerreros. Por desgracia para la Inglaterra del siglo IX, quien encabezaba este ejército era Ivar, hijo de Ragnar, conocido históricamente como el “Sin Huesos” o el “Deshuesado”.

Sus títulos llevan a pensar que presentaba alguna enfermedad que le afectaba a las piernas y los huesos. Nació, alrededor del año 794 d. C., con lo que podría ser un tipo de osteogénesis imperfecta, el Síndrome de Ehlers-Danlos. Dicha mutación genética es ahora conocida popularmente como ‘huesos de cristal’, pero en ese entonces se pudo interpretar como una ausencia de huesos. Este padecimiento le impediría tener movimiento de la cintura para abajo, afectaría a su tamaño, aportaría una enorme fragilidad a sus huesos (pudiendo incluso nacer con huesos ya rotos), por lo que no podría caminar. Antes de ser concebido, la leyenda dice que Aslaug le advirtió a Ragnar que debían esperar al menos tres días antes de consumar su matrimonio, o de lo contrario, su hijo nacería con una maldición. A pesar de sus advertencias y de que a Aslaug se le atribuían poderes mágicos, Ragnar ignoró su petición. Esta maldición pudo ser su discapacidad, la cual le tuvo que llevar a forjar un carácter duro y a especializarse en el arco, pues recordemos que en esa época era frecuente el infanticidio por defectos físicos, ya que suponía una desventaja ante una supervivencia que dependía la fuerza personal. Esto es representado en la serie de Vikings cuando Ragnar casi lo mata siendo aún un bebé. Existen también evidencias escritas sobre su aparición en batallas (o tras la batalla) sobre un escudo que cargaban sus guerreros, pero esto bien podría ser un honor que se ofrecía a los grandes caudillos y guerreros en la época.

Sobre la enfermedad de Ivar y las teorías que giran en torno a él se podría escribir un artículo aparte, si bien no quiero extenderme en este tema en exceso veo necesario comentar tres de las hipótesis más extendidas:

  • Por un lado, existe la creencia de que, efectivamente, sufría de osteogénesis imperfecta, lo cual no siempre habría llevado al infanticidio. Existe un caso enormemente curioso sobre este tema, en el Museo Británico hay una momia que se ha demostrado que padecía esta enfermedad. Se trataría de poco más que un niño, de alto estatus social que presentó esta enfermedad, lo cual no le impidió disfrutar de ese alto estatus. Dejo un link a la colección del museo: http://www.britishmuseum.org/research/collection_online/collection_object_details.aspx?objectId=163604&partId=1
  • Por otro lado, existe otra variante muy interesante. Se han descubierto evidencias de que Ivar pudo ser un hombre bastante alto y fornido. Testimonios de una excavación fortuita en 1685 hablan de una persona de 9 pies de altura (más de dos metros y medio) que podría haber sido un importante caudillo vikingo por la forma en la que se encontró enterrado. Estos testimonios se dan como válidos tanto por arqueólogos e historiadores ya que en los registros que se dejaron de esa excavación se describe todo tal y como la encontraron en 1974 en Repton. Lo cual supondría que la enfermedad de Ivar pudo ser gigantismo y el nombre un tanto irónico o derivado de que nunca era herido en batalla. Esta teoría encaja también con la que defiende que Ivar fue un grandísimo guerrero que rozaba la imbatibilidad, por lo que se le apodó “Sin Huesos”.
  • Por último, pudo no estar asociado a su físico, sino a una serpiente, animal considerado además como símbolo de sabiduría. No sería raro en su familia ya que se podría relacionar a su hermano Sigurd, a quien apodaban Ojo de Serpiente, así como con la herencia recibida por su abuelo materno, el padre de Aslaug, Sigurd, quien mató al dragón Fafnir.

Volviendo a la Inglaterra del siglo IX, los vikingos llegaron por mar a la zona de Anglia Oriental, donde a Ivar se le atribuye el asesinato del rey de Edmundo Mártir en el año 869. La primera referencia de la historia procede de la pasión del rey Edmundo de manos de Abón de Fleury y la adaptación en inglés antiguo de Aelfrico de Eynsham. Por las citas, sabemos que el rey Edmundo se negó a un vasallaje ofrecido bajo dominio pagano y fue ejecutado. La fuente más fiable habla de que fue atado a un árbol y los vikingos le acribillaron con flechas hasta la muerte. Otras fuentes hablan de que fue ejecutado en el altar de una iglesia, la tradición habla de que pudo ser mediante la famosa “águila de sangre”, término que ya vimos que presenta un dudoso rigor histórico. Tras esto, los vikingos marcharon hacia el norte, capturando la ciudad de Jórvik, la actual York, capital en aquel momento del territorio de Northumbria. Ivar y sus daneses consiguieron mantener bajo su poder York contra los vanos intentos de liberar la ciudad por parte de los anglos. Parece ser que incluso emigró a Dublín (o según otras fuentes regresó de Irlanda tras gobernar allí un periodo de tiempo).

Los éxitos del Gran Ejército Pagano se les asignan a sus poderosos caudillos: Ivar el Sin Huesos, Björn Brazo de Hierro, Halfdan y Ubbe, pero también a la brillante mente y capacidad de estratega de Ivar, definido por monjes de diversos lugares y procedencia como cruel e invicto, pues tenía fama de no perder ninguna batalla. Esto permitió al ejército conquistar Mercia en el año 874. El mismo año, un considerable número de colonos vikingos se asentaron en los territorios conquistados, seguidos de otro grupo en 877. La llegada de oleadas de nuevos vikingos y guerreros dio lugar a la creación de otro ejército en el año 871 llamado “Gran Ejército de Verano”. Tras estos eventos, Halfdan siguió al norte con el Gran Ejército Pagano para atacar a los pictos, mientras que otro rey vikingo llamado Guthrum, (permitidme un inciso para los fans de la serie Vikings) también conocido como Aethelstan, aparecía como caudillo de las fuerzas vikingas en el sur, liderando el Gran Ejército de Verano, y en 876 se sumaron más fuerzas con las que se atrevió a iniciar una ofensiva contra el reino de Wessex y ganar la batalla de Wareham. No obstante, Alfredo el Grande devolvió el golpe y eventualmente consiguió la victoria sobre el ejército nórdico en la batalla de Ethandun en 878, forzando el Tratado de Wedmore, en el que Guthrum fue bautizado y Alfredo lo aceptó como hijo adoptivo.

Todos estos eventos y la destrucción causada por los ejércitos vikingos permitieron al final a Alfredo conquistar al resto de reinos uno a uno y unificar toda Inglaterra.

Pero… ¿qué pasó con Ivar? ¿Cómo acabó sus días?  La muerte de Ivar está rodeada de un halo de misterio ya que hacia el año 870 su figura desaparece del mapa. A Ivar se le imputa la fundación de la Casa de Ivar o Uí Ímair, una dinastía que desde mediados del siglo IX hasta el siglo X gobernó Northumbria desde la capital de York (Jórvik) y dominó la región del Mar de Irlanda desde el reino de Dublín. Por tanto, cuando hacia el año 873 aparece la muerte de un tal Ímar, el primer rey de la dinastía de los Uí Ímair, en los Anales de Ulster en 873, muchos historiadores llegan a la conclusión de que es el propio Ivar.

La muerte de Ímar también se encuentra documentada en los Anales fragmentarios de Irlanda en el año 873: “El rey de Lochlainn, Godofredo, murió de una horrible enfermedad repentina. Así complació a Dios”. La identificación de Godofredo como rey de Lochlainn está registrada por un copista en el siglo XVII. En el manuscrito original del siglo XI simplemente se cita al “righ Lochlann” (rey de Lochlann), que se puede referir más concretamente a Ímar, cuya muerte no se menciona en los anales. Sobre la muerte del rey no se mencionan más detalles, siendo una sutil forma en nórdico antiguo de definir una muerte por enfermedad. ¿Qué enfermedad? Bueno, a saber, pero partiendo de la base de que estamos en el siglo IX… tenéis donde elegir.

También la crónica anglosajona hace mención de su muerte alrededor del año 878: “Y en el invierno de este mismo año Ivar y Halfdan desembarcaron en Wessex, en Devonshire, con 23 barcos, y allí fue muerto, y 840 hombres de su ejército con él. También se tomó la bandera de guerra (guðfani), que ellos llamaban “Cuervo”.

La historia según las sagas contiene una versión algo más poética. Ivar el Deshuesado era hijo de Ragnar y Aslaug. Se dice que era justo, grande y fuerte, y uno de los hombres más sabios entre los vikingos. Por lo que acabó siendo el asesor de sus hermanos Bjorn, Ubbe, Sigurd y Halfdan.

Se le considera el vengador de la muerte de su padre a manos de Ælla de Northumbria. Se dice que quería imitar la muerte de Ragnar lanzándole a un pozo de serpientes venenosas, pero en los primeros enfrentamientos con él aparentemente no tuvo mucho éxito, hasta que apareció frente a Ælla con la excusa de buscar una reconciliación. La leyenda cuenta que Ivar pidió la tierra que pudiera conseguir con el arado de un buey y a cambio juró no entrar en guerra con su reino. Entonces Ivar cortó el yugo en láminas tan finas que podía cubrir un espacio donde podría construir en su interior una enorme fortaleza (en algunas antiguas sagas hablan de York y otras más recientes de Londres).

Era también conocido por ser un hombre generoso, que atrajo a muchísimos guerreros a los que supo mantener a su lado y fortalecerse hasta ser capaz de atacar al rey Ælla por segunda vez, llegando a capturarlo. Momento en el que sus hermanos deciden ceder a Ivar la custodia del rey y que decidiera su justo castigo, o, mejor dicho, su justa muerte.

En las sagas se añade otro mito alrededor de su muerte; se dice que antes de que Ivar muriera en Inglaterra, ordenó que su cuerpo fuera sepultado en un montículo en la orilla inglesa, de forma que mientras sus huesos guardasen aquella costa, ningún enemigo podría invadir la isla con éxito. Esta profecía se mantuvo, según la saga, hasta que Guillermo el Conquistador pisó tierra inglesa, llegó al montículo del entierro y, tras profanar su tumba y percatarse de que el cuerpo del vikingo estaba intacto, mandó levantar una pira y quemar el cadáver. A partir de ahí Guillermo atacó con fuerzas desde el continente y consiguió la victoria.

Es importante tener en cuenta que los conocimientos que tenemos de él por las sagas fueron escritos 300 años después de su muerte, hasta entonces sus historias eran transmitidas de generación en generación de viva voz. Pese a que no debamos tomarnos de manera literal lo expresado en las sagas numerosos historiadores piensan que hay claras evidencias históricas en ellas.

Como conclusión, Ivar es una extraordinaria unión de historia, mito y leyenda, y uno de los más importantes caudillos vikingos de toda su historia. Históricamente, es un personaje fascinante que deja pocos claros y muchos oscuros, pero yo, personalmente, siempre prefiero que las leyendas dejen espacio a completarlas con nuestra imaginación. ¿Y vosotros?

And I think we should wait. Good things happen to people who wait”

Ivar en la serie Vikings.

https://archivoshistoria.com/la-historia-de-ragnar-lodbrok/

Guts & Glory. The Vikings (Ben Thompson)

The World of Vikings (Justin Pollard)

Los vikingos. El terror de Europa (Paddy Griffith)

https://www.youtube.com/watch?v=qvGWM3Lw5RA

SAN JOSÉ BELTRÁN, Laia. Vikingos. Una guía histórica de la serie de History Channel. Quarentena Ediciones, Barcelona, 2014.

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