Esgrima histórica, esgrima antigua, H.E.M.A., etc. Conceptos y siglas que quizá a la gran mayoría de vosotros os sonarán extraños o tal vez os imaginéis de qué trata. Y es que, tanto de lo que vamos a hablar como el concepto así como la amplia jerga que usamos en este mundillo son nuevos, pero no del todo, simplemente llevaban algunos siglos olvidados.

El deporte, actividad en sí, es muy nueva con apenas 30 años de vida en el continente Europeo, sin embargo pese a estar prácticamente en pañales continua asentándose como deporte y como actividad, y es para algunas personas que lo practican, su forma de vida. Más que de un deporte, hablamos de un arte, que en el binomio “Acero y ciencia” conjuga todo su ser.

Ciencia y acero, un binomio fundamental en este arte marcial.

Podemos decir pues, que se trata de un arte marcial de combate con distintas armas, con varias escuelas como la francesa, la española, la alemana o la italiana entre otras y con épocas desde el siglo XIII hasta el XVIII donde este tipo de esgrima así como los tratados y obras de dedicadas a ella morirán al cambiar la forma de combate en la guerra. Al tratarse de una manifestación cultural, el paso de los siglos hará mella en las distintas formas del arte marcial europeo, una de las más claras, es el refinamiento en las formas a la par de los modos barrocos y la eliminación de otras armas hasta quedarnos en el uso de la espada, siguiendo a rajatabla sus preceptos, se volvió más refinado y con un cierto racionalismo clasicista pero adoptando formas más dinámicas y efectistas, con un peso cada vez mayor de la geometría, las matemáticas y leyes físicas o mecánicas, cada autor suponía una innovación sobre la base del anterior en aras de un mayor perfeccionamiento.

Pero volviendo a la actualidad, hay que dejar bien claro que de lo que se trata hoy en las distintas asociaciones y las llamadas “salas de armas”, es de reconstruir en la medida de lo posible la practica marcial en base a la lectura y estudio exhaustivo de los distintos escritos y tratados, estando abiertos a modificaciones e incluso introducción de nuevas ideas, sin perder claro la base historicista. Cuando se tiene por objetivo practicar e investigar la esgrima histórica o antigua, no podemos inventarnos o suponer técnicas, siempre hemos de acudir a la teoría tratadista. Desafortunadamente para las personas que aman este arte marcial, ninguna tradición viva o escuela existente o estilo de habilidades históricas de lucha, como se practicaba y se enseñaba en esos periodos, han sobrevivido intactos a nuestro tiempo presente.

Hagamos un repaso histórico a través de los tratados y escritos en los que nos basamos los y las esgrimistas. Antes de la Baja Edad Media no existen apenas escritos conservados sobre el combate, la guerra y sus técnicas en el entorno mediterráneo y europeo. Destacan dos, los “Papiros de Oxirrinco” en cuyos fragmentos se dan unas menciones a la lucha griega, la actual grecorromana, aunque al ser fragmentos y en un deplorable estado de conservación no se pueden explotar al nivel de su recuperación práctica. El otro elemento a destacar es “De re militari”, traducido del latín “de lo militar”. Se trata de un libro de táctica y estrategia escrito en el siglo IV por Vegecio, en latín tardío. Muchos han intentado recuperar las técnicas de combate en época clásica basándose en estas escasas obras y en las literarias y artísticas pero aun así no surgirá una cultura de transmisión escrita reglamentada de las propias enseñanzas marciales. Habrá algunas menciones en obras de distinto tipo a lo largo de la Alta Edad Media al tema militar, un ejemplo de esto es el famoso “Tapiz de la reina Matilde” que narra entre otros hechos la batalla de Hastings.

Ya en la Baja Edad Media, surgen en el entorno germánico los “Fechtbuch”, libros de combate, en este seno nace uno de los más importantes conservados y aún trabajado en decenas de salas de armas el Ms.I33 del siglo XIII, siendo un tratado miniado y escrito, explicando guardias y decenas de movimientos con la espada y el broquel, un escudo pequeño muy funcional que se podía acarrear fácilmente consigo mismo.

Una de las páginas del citado I33, cuyos combatientes blanden, arma de una mano y el broquel.

A partir de esta base medieval, surgen de la mano del humanismo renacentista y del impulso escribano de la imprenta en el siglo XV, las primeras escuelas de esgrima y con ella la documentación del trabajo de los alumnos y los maestros de las mismas. Surgen así escuelas en los distintos europeos, destacando varias escuelas como la Escuela Alemana, la Escuela Española, la Escuela Italiana o la francesa entre otras muchas, claro está estas exportarán e intercambiarán sus estilos tanto entre sí como a sus respectivas colonias, aspecto en el que destaca la española.

Hagamos un pequeño repaso por escuelas, así como la evolución armamentística que ellas van introduciendo.

En la esgrima italiana, destaca el tratado de 1409 “Flos Duellatorum in armis, sine armis, equester, pedestre” de Fiore dei Liberi. En él se tratan uso del combate sin armas, daga, armas de asta, espada larga, y el uso de armadura en combate a pie y a caballo. Destacar también la importante aportación de  Camilo Agrippa, arquitecto, matemático, esgrimista que introdujo la visión matemática de la esgrima, fundamental en los escritos a partir de ese momento.

Ya en el siglo XVII, la espada ropera tomó el control y se popularizó enormemente, sobretodo de la mano de la publicación de “De lo schermo overo scienza d’arme” del conocido esgrimista Salvator Fabris. El estilo de este, sería el dominante no solo en toda Italia sino en la esgrima germánica, decenas de maestros publicaron sus escritos entroncados con Fabris, es por tanto fundamental.

Pasemos ahora a la mencionada Esgrima alemana o germánica. Sin duda, hasta la influencia italiana de Fabris, el arma dominante fue la espada larga a dos manos Langschwert, hasta que el refinamiento barroco en el duelo dio paso a los estoques y espadas roperas italianas ya en el siglo XVII.

Si hay una palabra clave esa es Fechtbücher, “manual de combate”. Y si hay un maestro fundamental, ese es Johannes Liechtenauer, que hasta finales del siglo XVI creará una autentica escuela que generación tras generación de esgrimistas alemanes será mantenida. Tiene gran éxito sobretodo en las armas a dos manos, pero progresivamente va desapareciendo su utilidad guerrera o en duelo y a pesar de que en el siglo XVI hay intentos de recuperar la anterior tradición, la influencia italiana y el refinamiento barroco en torno al estoque dejan paso a las armas de una mano, durante el renacimiento habían nacido espadas como la Punta y Corte, más refinadas a visión de la nobleza de la época. Actualmente esta escuela es fundamental en la reconstrucción historicista de las armas de dos manos.

Entramos de lleno en nuestro país. En la esgrima española, la que se conocerá con el tiempo como Verdadera Destreza, conocida en toda Europa, admirada y competida a partes iguales, en base principalmente a un arma, la espada ropera.

Las gentes de los reinos hispánicos comenzaron la actividad tratadística más tarde, bien entrado el siglo XV, pero no se conservan escritos de dicha época, simplemente algunos mencionados en otras obras, ya en el siglo XVI, en 1532, Francisco Román publica “Tratado de la esgrima con figuras”, se cree que es el fundamento de la Destreza Española pero no puede ser demostrado a ciencia cierta porque no se ha conservado. Habrá que esperar aún unos años, hasta 1548 para que aparezca el primer tratado conservado, sin ser aun considerado “destreza”, por Quijada de Reayo, el “Doctrina del arte de la caballería”.

El siguiente autor es de los más importantes y fundamentales maestros de esgrima españoles que este sí, sentó las bases de la Verdadera Destreza, Don Jerónimo Sánchez de Carranza y su famoso “De la philosofía de las armas y de su Destreza y la aggression y defensa cristiana” publicado en 1582, con profundas bases teóricas, filosóficas y matemáticas. Destreza se convierte en algo más que una visión esgrimística, incorpora referencias a autores clásicos, la geometría, biomecánica y demás hijos del humanismo renacentista que daba sus coletazos aun en España. Otro maestro fundamental es  Luis Pacheco de Narváez, desde 1624 maestro mayor de esgrima de Felipe IV así como de todo el reino. En base a Carranza, escribe “Libro de las grandezas de la espada en que se declaran muchos secretos del que compuso el comendador Jerónimo de Carranza”, pero no es el único, escribirá casi una docena más de tratados entre los que podemos mencionar “Modo fácil y nuevo para examinarse los maestros en la destreza de las armas” o “Nueva Ciencia y Filosofía de la destreza de las armas”, estos y los no mencionados escritos y publicados a lo largo del siglo XVII. Deben mencionarse otros importantes maestros que cargaron de más peso escrito y esgrimístico a la Destreza, como son Francisco Lorenz de Rada, con “Nobleza de la Espada” entre otras, Nicolás Tamariz con “Cartilla y luz en la verdadera destreza” o Francisco Antonio de Ettenhard y Abarca con “Compendio de los fundamentos de la verdadera destreza y filosofía de las armas”, entre otros muchos autores y obras que hicieron de esta escuela tener gran fama, en la época y en la esgrima antigua actual. Por supuesto esto pasó al nuevo mundo creando escuelas allí también. El sistema se desarrollaría hasta el siglo XIX sin embargo con la llegada de los Borbones, la tradición francesa, que explicaremos brevemente después, se impondrá y acabará desplazando la esgrima española.

La escuela francesa fue la última en aparecer, en el siglo XVII en el seno de la difundida esgrima italiana, pero se separó de ella en el periodo barroco y ya en el rococó dejó de lado otras armas para enfatizar el uso del espadín y el florete y ya en los primeros años del siglo XVIII el florete había desplazado a la principal arma hasta entonces, la espada ropera, aunque se siguió usando. Era un estilo más ligero, fluido y elegante lo que a ojos de las clases altas de la época fue buen visto. Adquirió tal dominio, que de la mano de la ilustración fue incluida en la L’Encyclopédie de Denis Diderot el tratado del italiano  Angelo.

A partir de ese siglo hasta el XIX, la esgrima en toda Europa sufre un retroceso frente a las armas de fuego, de más fácil manejo y efectividad, aun así en los escalafones militares se continuaron las tradiciones esgrimísticas. De los restos de la tradición dominante, la francesa, surgió a finales del siglo XIX la esgrima como deporte siendo incluida como deporte olímpico en los Juegos de Atenas de 1896, los primeros modernos. A partir de aquí queda reglamentada la esgrima actual deportiva tal y como la conocemos, enterrando en el olvido la tradición marcial europea, algo que está cambiando.

Desde hace unas décadas en Europa, y también en América, diversos grupos y asociaciones se dedican a la ardua tarea de recuperación historicista de un arte marcial enterrado en las páginas de la historia. Desde finales del siglo XIX diversos investigadores se han dedicado a ello y ya bien entrado el siglo XX, destacando por ejemplo en España, Enrique de Leguina o en Alemania  Karl Wassmannsdorf, bases para el estudio actual. Desde la década de los 70 del pasado siglo el impulso de grupos recreadores medievales fue fundamental y la década de los 90, con la aparición de internet y el correo electrónico, que las personas apasionadas de la espada entraran en contacto y se formaran las primeras salas, escuelas y asociaciones.

Así ha ido creciendo y crece en la actualidad, con eventos a nivel internacional tan importantes como el anual torneo Swordfish o en el ámbito estatal español, el Encuentro Internacional de la AEEA, el Torre de Hércules de la AGEA o más cordiales y distendidos como el ya tradicional Reyno de Castilla, del que adjunto un par de instantáneas.

Fotografía de Eduardo Salas en el reciente encuentro de esgrima antigua “Reyno de Castilla”, en este caso los diestros con sendas espadas roperas en pleno asalto.

Existe además una gran labor editorial por algunos grupos de investigación, reeditando los facsímiles comentados o bien desglosando sus entramados, de gran densidad he de decir.

Gran ambiente, camaradería y pasión desprende este el llamado “Camino de la Espada”, que engancha a todo hombre y mujer de cualquier edad que se enfunda un guante y lo prueba. Animo así, como esgrimista que soy a que os animéis, y busquéis en vuestra localidad o provincia pues estoy seguro habrá una sala con los brazos abiertos. Pero cuidado. Engancha. Y mucho.

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Mis agradecimientos a Eduardo Salas por las fotografías que él tomó en el mencionado Reyno de Castilla del pasado marzo. Supo capturar el buen ambiente que hay en este mundillo. Así como a mis compañeros y compañeras de las distintas salas que me han acompañado y lo harán en este recorrer.

BIBLIOGRAFIA

http://wiktenauer.com/wiki/Main_Page

http://www.thearma.org/study.htm#.Wy0u2kiFPIV

http://www.thearma.org/essays.htm#WesternMartialHeritage

http://esgrimaantigua.com/

http://agea-hema.com/

https://www.facebook.com/EsgrimaHistoricaMadrid/

https://www.facebook.com/asocesgrhisAv/

http://www.fioredeiliberi.org/phpBB3/

http://esgrimaantiguavigo.com/esgrima-antigua-vigo-la-esgrima-antigua-h-e-m-a/

http://eduardosalas.es/

https://web.archive.org/web/20110819130317/http://www.esgrimaantigua.com/Docs/Glosario_de_terminos_de_la_destreza_de_las_armas.pdf

 

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