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El cine y la Primera Guerra Mundial: representaciones de un conflicto

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SDGloria

 La primera guerra mundial fue un punto de inflexión para la humanidad. Se trata de un conflicto que desencadenará una guerra total nunca antes vista, provocando la suma de más de 20 millones de muertos entre militares y civiles. Además, 34 millones de heridos entre gaseados, mutilados, enfermos por las pésimas condiciones de salubridad. A ello se sumaron muchísimo afectados por enfermedades mentales, como el Síndrome de Estrés Postraumático, que recientemente ha comenzado a tener representación en otros soportes, como las series. En este caso, en la ficción de la BBC Peaky Blinders. Toda la huella que el conflicto dejó a nivel social explica la importancia que tuvo y tiene en el arte. Y, más concretamente, en el cine. Es la primera vez el séptimo arte muestra una guerra tan feroz y despiadada.

No obstante, cuando hablamos de cine bélico es indiscutible que la Segunda Guerra Mundial es líder indiscutible. Domina en cuanto a número de films, popularidad o variedad en cuento a sus frentes y escenas, pero el potencial fílmico de su hermana pequeña no es menor.

La cantidad de material fílmico sobre la Segunda Guerra Mundial permite reconstruirla cronológicamente. Prácticamente desde los primeros momentos de la invasión de Polonia hasta la caída del III Reich y del imperio Japonés pueden observarse a través del cine. Pero ¿Podríamos hacer lo mismo con la primera guerra mundial? Ese es el objetivo de este artículo, recorrer a través de la pantalla los eventos que marcaron este conflicto. Haremos un repaso desde las primeras tensiones entre los sistemas de alianzas, el asesinato del Archiduque Francisco Fernando, la guerra de trincheras o las grandes ofensivas. También repasaremos con el cine como hilo conductor los nuevos tipos de guerra, los cambios sociales y temáticas peculiares terminando en la capitulación de las potencias centrales.

Los años previos a la guerra en el cine

¿Qué ambiente sociopolítico se respiraba en los países que se enfrentarán más tarde en el conflicto antes del estallido en verano de 1914? Por una parte, un Imperio austro-húngaro en cierta decadencia. En estos momentos era prácticamente avispero de distintos sentimientos nacionalistas que se asemeja en parte a la situación inestable del Imperio otomano. Una Alemania fuerte donde empieza a nacer la weltpolitik por parte del Kaiser Guillermo II. Con ello, pretendía poner a su nación donde, según él, merecía.

Por otra parte, la Rusia zarista, azotada por un conglomerado de malas cosechas, hambre y varias derrotas militares. Además, han de mencionarse a Francia e Inglaterra, que se alimentaban en estos momentos de sus beneficios coloniales. Buscaron, en todo caso, mantener sus estatus de grandes superpotencias.

Se trata de una época en la que experimentan cierto auge distintos movimientos obreros, sindicalistas y socialistas en países como Italia, Rusia, Reino Unido, Estados Unidos o Alemania. Ese auge dio lugar a muchos disturbios y conflictos políticos internos. Es algo que podemos en apreciar en films como Nicolás y Alejandra (Franklin J Schaffner, 1971). En él, se observa la dura represión en Rusia, además de la desconexión de los zares para con su pueblo. La película muestra como el Zar no supo dar una clara respuesta al descontento popular más allá de la represión. También a una zarina que estaba ausente al sentirse influenciada por Rasputín y ante el miedo de la pérdida de su hijo hemofílico.

Nicolás y Alexandra, cine en torno a la Rusia Zarista previa a la primera guerra mundial y la Revolución rusa de 1917
Fotograma de Nicolás y Alexandra

En ese contexto, el Zar consideró que quizás una situación de conflicto interno bien podría arreglarse con una guerra para unir a la nación. Esta estrategia fue utilizada por las distintas naciones, creando un clima de propaganda pre-bélica para el que usaron todos sus medios. Entre ellos, el recién nacido cine. Podemos ver en Rosa Luxemburg (Margarethe Von Trotta, 1986) como los socialistas finalmente abandonan el internacionalismo en pos de una unidad nacional ante el inminente conflicto.

El gran casus belli del conflicto es el asesinato del archiduque austro-húngaro Francisco Fernando a manos del grupo terrorista bosnio conocido como la Mano Negra. Al estar relacionada con los serbios, fue la excusa suficiente para que Austro-Hungría presentase un ultimátum. Con él, finalmente, la declaración de guerra contra su país vecino. Podemos ver advertencias por parte de los serbios a los austrohúngaros en De Mayerling a Sarajevo. En ella, los serbios que quieren intentar evitar el conflicto avisan a los políticos imperiales del posible atentado. Estos, en parte, van a ignorar estos avisos porque muchos estaban descontentos con la familia imperial.

Podemos ver el atentado contra el archiduque en varios films, como es el caso de Atentado en Sarajevo (Veljko Bulakic, 1975) o Gavre Princip. Muerte de un estudiante (Peter Patzak, 1990) que se centra en la juventud del magnicida. Como se mencionaba, este suceso provocó el ultimátum a Serbia, desencadenando una serie de movimientos de tropas y preparativos bélicos en las naciones cercanas y, finalmente, la guerra. Podemos ver los primeros telegramas pacifistas que se envían los primos monarcas de Alemania y Rusia en Nicolás y Alejandra (Franklin J Schaffner, 1971).

En ella se escenifican los momentos de palacio donde el Zar Nicolás se comunica con su primo, el Káiser. Aunque en un primer momento hay mensajes de paz finalmente se moviliza al ejercito bajo advertencia de su antiguo primer ministro, que les indica la falta de modernización de su ejército. A continuación, se vivieron trece declaraciones de guerra en trece días. De Austrohungría a Serbia, Rusia a Austrohungría, Alemania a Rusia, Francia y Bélgica a Alemania por negarse Bélgica a dejarles pasar tropas ya que era un país neutral. Después, Reino unido a Alemania. En Tierra de Nadie (1931), de Victor Trivas, se puede ver ese comienzo de la guerra, pasando tanto por las declaraciones como por la movilización general de más de 6 millones de soldados en el verano de 1914.

Es muy ilustrativo, en las películas que ilustran el conflicto, la representación del momento inicial de movimiento de tropas. En este momento, por lo general, se representan desfiles llenos de alegría, flores y júbilo general. Puede verse en films como Yo Acuso (Abrl Gance, 1919) por parte de los franceses o en Sin novedad en el frente por parte de los alemanes. También la parte británica en Las rocas blancas de Dover (Clarence Brown de 1944) o la rusa en la famosa Doctor Zhivago (David Lean, 1965).

En ella, los personajes aparecieron, en el caso de Yevgraf Zhivago, como miembro del partido obrero. Este, durante el tiempo que estuvo destinado en el frente, actuaba con intención de convertir al ejército imperial a favor de los bolcheviques al mando de Lenin. Por otra parte, Yuri participa en la guerra como médico de campaña en el frente oriental hasta que estalla la revolución de octubre y la guerra termina con el tratado de Brest-Litovsk, momentos en los que ya tiene encuentros con Lara, su amante. Yevgraft, como trama principal, cree que una joven llamada Tonya Komarovskaya puede ser hija de Lara y de su medio hermano Yuri.

El inicio y desarrollo de la guerra en las películas

El principio de la guerra es representado en las películas sobre el conflicto mostrando a los combatientes del bando enemigo como auténticas hordas bárbaras que destruían todo a su paso. Es el caso de los alemanes representados en La pequeña heroína (Cecil B Demille 1916, cine mudo), Corazones del mundo (David W Griffith, 1917, cine mudo) o Los cuatro jinetes del apocalipsis, que dirigió Rex Ingram y se estrenó en 1921 (también muda aún).

Cartel promocional de cine de Corazones del Mundo, 1918. Primera guerra mundial
Cartel promocional de Corazones del Mundo, 1918

La invasión de Francia tuvo unos primeros compases caóticos. En especial cuando parte del ejército germano al mando del general Von Kluck se dirigió al sudeste en vez de continuar arrollando a los aliados hasta París, que estaba a sólo 30 kilómetros. Esto produjo que los aliados reaccionasen e interceptasen a los franceses. Ese cambio de rumbo a comienzos de septiembre dio lugar la batalla del Marne, que se convertirá en un símbolo para los aliados. Es famoso, por ejemplo, el caso de los taxis del general Gallieni. Este gobernador militar en París puso a todos los taxis a llevar tropas al frente del Marne para parar a los alemanes. Esta resistencia de los franceses a la ofensiva contra parís parada en el Marne se puede observar de manera alegórica en Los Cuatro jinetes del Apocalipsis.

Por el frente oriental, los rusos confiaron en su superioridad numérica. Esta se contradecía con su atrasadísimo armamento. Lograron frenar a los alemanes en la batalla de  Gunbinnem pero, poco más tarde, los alemanes consiguen una abrumadora victoria en Tannenberg al mando de Hindmburg. Esta victoria queda plasmada en el cine alemán de los años 30 en la película Tannemberg (Paul Heinz 1932). En dicha película se hace una fuerte alabanza al soldado alemán, que es muy superior a los de las demás naciones consiguiendo capturar a más de 90.000 prisioneros rusos. La perspectiva de la película entronca con el contexto de la Alemania de los 30.

Por otra parte, los confiados austriacos son frenados y expulsados por los veteranos y aguerridos serbios en esos primeros compases de la guerra. Esto se puede observar en La marcha de Drina (Zika Miltrovic, 1964). Trata sobre un batallón artillero serbio, en el cual se encuentran los protagonistas Kolta y Veca. No obstante, estos artilleros fueron muy importantes a la hora de frenar a los austriacos. Del frente austriaco y ruso hay films como El Don Apacible (1959), donde se pueden ver esos primeros combates en los que la caballería todavía tenía una presencia muy importante.

La guerra avanza y comienza una etapa de mantener las posiciones y de las trincheras, de  cargas masivas para tomar pequeñas posiciones a costa de millares de hombres. El frente occidental se enterró en trincheras desde el frente belga hasta la frontera suiza. Lo harían, no obstante, con ventaja alemana, ya que ellos en su repliegue escogieron los mejores puntos defensivos tanto de terreno como de elevación. Además, construyen un sistema de trincheras más hondo y sofisticado que el de los aliados.

La trinchera es, sin lugar a dudas, el icono más representativo de la primera guerra mundial. Por ello, se representan en multitud de películas en torno al conflicto. Es el caso de Cuatro de infantería (1930) Hombres contra la guerra (1970) Tierra de Nadie (1931) La trinchera (1999) El pantalón (1997) Largo domingo de noviazgo (2004) o Senderos de Gloria (1957), en la que desde la perspectiva de Dax, encarnado por Kirk Douglas, podemos observar el interior de una trinchera. Son sólo algunos ejemplos, puesto que dada la importancia de la trinchera y su representatividad respecto al conflicto, podríamos seguir citando películas en donde se puede ver este elemento defensivo durante muchas líneas más.

Sin novedad en el frente (1930, Lewis Milestone) es todo un clásico que merece unas líneas más de atención. Es un film que refleja la vida del joven Paul Bauwer (Lew Ayres), un joven alemán arengado por su maestro para unirse junto a sus compañeros a la guerra, viviendo en sus carnes la pérdida de muchos de ellos. Al volver, Paul ya no es el joven entusiasta que marcho al frente. Cuando se encuentra de nuevo en clase junto a su profesor y a toda una clase llena de alumnos da un discurso muy antibelicista sobre los horrores de la guerra, motivo por el cual le tacharan de cobarde, traidor y antipatriota. Es importante mencionar que este film es una gran adaptación de la novela homónima de Erich María Remarque, de origen alemán, el cual sirvió en el frente occidental de la primera guerra mundial.

Sin novedad en el frente, 1930. Primera guerra mundial
Cartel promocional de cine de Sin novedad en el frente, 1930

Algo muy mencionable de esta guerra y que se refleja en el cine es el uso del gas. Este se convirtió en un arma que se lanza contra las posiciones enemigas. Su uso trajo consigo el uso, por parte de los soldados, de máscaras que les protegieses de una muerte por asfixia, como podemos observar en films como Tierra de nadie (1931) cuando los soldados protagonistas están en la tierra de nadie o en El Don Apacible (1956). Esta película representa a los mal equipados rusos atacando una posición alemana. Chocaron de frente con un ataque de gas sin tener máscaras ni ningún medio de protección por lo que retrocedieron en desbandada.

Puede también mencionarse la divertida escena de Armas al hombro (Charles Chaplin 1918, cine mudo) donde Charlot recibe un paquete por correo que contiene un queso alemán, por lo que inmediatamente se cubre con la máscara y lo lanza a la posición alemana como si de un arma química se tratase.

Un episodio muy famoso de este conflicto que será representado en el cine es el episodio de la tregua de navidad de 1914. Durante la nochebuena de 1914 se produjo un alto el fuego en el frente occidental. Durante dicha tregua, los soldados de ambos bandos confraternizaran en ciertos puntos, compartiendo villancicos o, en zonas como las de Ypres, bebida, cigarrillos e incluso un partido de fútbol. Las fotos de estos sucesos fueron confiscadas por los estados mayores de ambas naciones.

La película que mejor muestra este suceso es Feliz Navidad (Christian Carion, 2005). En ella, los tenientes Horsmayer por parte alemana, Audebert por la francesa y Gordon por la escocesa deciden pactar una tregua para hacer conjuntamente un oficio religioso. Se muestra también la confraternización entre los soldados y el partido de fútbol. Cuando los estados mayores se enteran de lo sucedido, al final de la película, destinan a las compañías escocesa y francesa a otros puntos del frente. Por parte alemana, el príncipe heredero les desprecia y les destina al frente oriental.

Otros escenarios: filmografía sobre los frentes menos representados de la primera guerra mundial

El cine, sin embargo, se sirvió también de otros escenarios de la primera guerra mundial aparte de los más tópicos. Por ejemplo, un frente más olvidado pero también de suma importancia es el del moribundo Imperio otomano; el que tanto había sufrido en la pasada guerra de los Balcanes de 1912 y 1913. Había perdido sus restantes territorios en los Balcanes y sufrido numerosas sublevaciones de tribus en Arabia.

Los otomanos comenzaron la guerra cerrando el estrecho de Dardanelos y con un deficiente ataque en el Cáucaso al que los rusos supieron responder. A la par que combatían a los rusos se rebelaron una gran cantidad de armenios. En estos momentos se lleva a cabo el que se conoce como uno de los primeros genocidios del mundo moderno llegando a eliminar hasta 700.000 personas.

Este suceso fue recogido en varias películas, muchas de ellas desconocidas como Nahapet (Hentik Malyan, 1977) que muestra a un cabeza de familia que pierde a toda su familia cuando los otomanos invaden su pueblo o el film Karot (Frunze Dovlatyan, 1990). Esta última muestra a un superviviente del genocidio volver a sufrir miserias en ese territorio bajo la URSS. Podemos destacar Ararat (Atom Egoyam, 2002) película de gran éxito que muestra al protagonista Raffi envuelto en un rodaje de una película que muestra la toma de la ciudad armenia de Vam por parte de los turcos.

Fotograma de Gallipoli

Es de gran importancia el film australiano Gallipoli (Peter Weir 1991), que nos muestra el fracaso del intento de toma de los Dardanelos por parte de los británicos, franceses y las destacadas fuerzas australianas y de Nueva Zelanda (ANZAC) que serán derrotados por los otomanos al mando del destacado Mustafa Kemal. La película muestra al poco interesado por la guerra Frank Dunne y a su entusiasta compañero Archy Hamilton, que le mueve a alistarse junto a él. Vivirán juntos el desembarco del 6 de agosto de 1915 en el que harán un ataque de distracción a Chununk junto a las tropas del Anzac para que los británicos puedan desembarcar con éxito. Esta operación les muestra cómo realmente es la guerra, pudiendo observar unos otomanos bien preparados en posiciones defensivas de altura que hacen que la ofensiva sea una matanza.

El otro gran frente otomano está en los desiertos del sur, en Arabia, donde las fuentes petrolíferas cobran importancia, haciendo que los británicos y franceses teman ante la influencia germana de la zona y de la instalación que estos están haciendo de una importante red ferroviaria. Los aliados toman como objetivo Jerusalén bajo el mando del general Allemby, que se enfrentará en esa zona al general alemán Von Falkenhayn. En este frente destacan los batallones de caballería australianos que combatieron en el frente de Palestina, representados en films como Jinetes de Leyenda (Simon Wincer, 1987) o Cuarenta mil Jinetes (Charles Chauvel , 1941)

Sobre la primera guerra mundial en los frentes coloniales también se filmaron grandes películas como La reina de África (John Houston, 1951)  o la famosísima Memorias de África (Sidney Pollack, 1985) donde podemos observar el temor en las metrópolis europeas ante la posibilidad de armar a los indígenas. En este film podemos observar uno de los problemas más grandes que tuvieron los cuerpos expedicionarios: el mal aprovisionamiento con el que contaban.

En La Última Avanzada (1935, Charles Barton, Louis J. Gasnier) se puede observar como un capitán británico llamado Grant (Michael Andrews) es capturado por unos rebeldes kurdos. El jefe de los kurdos es, en realidad, un inglés (John Stevenson) que revela a Grant su verdadera intención: salvar a los armenios de los Turcos trasladando a un lugar seguro a la población armenia atravesando el desierto.

El gran protagonista de este frente en la gran pantalla será sin lugar a dudas T.E Lawrence, más conocido como Lawrence de Arabia. Su película homónima fue una de las más famosas sobre la primera guerra mundial. Lawrence de Arabia (David Lean, 1962) nos muestra las aventuras de este peculiar oficial británico representado por Peter O´Toole. En ellas trata de unir a las tribus árabes en torno al rey Feisal y así combatir a los otomanos. Se muestra la toma de Aqaba, además de varios sabotajes a las líneas de suministro otomanas.

Fotograma de Lawrence de Arabia. Primera guerra mundial
Fotograma de Lawrence de Arabia

Finalmente los británicos no cumplen las promesas territoriales a los líderes árabes, los cuales tampoco se ponen de acuerdo en sus objetivos políticos, cosa que enfureció a Lawrence. En la película se ve como se fomentó la inmigración judía a la zona. Esta propiciará la creación de una futura nación hebrea y, con ella, un conflicto aún irresoluble a día de hoy.

Cambios sociales y temáticas particulares de la Primera Guerra Mundial en el cine

Fotograma de Johnny cogió su fusil
Fotograma de Johnny cogió su fusil

Un elemento muy importante a analizar es el componente ideológico y social. El hecho de que las naciones beligerantes del conflicto se consideraban superiores respecto a otras, normalmente a sus vecinos. Esto se ve reflejado también en la colonización europea de África, donde unos pocos colonizadores podían enfrentarse a cantidad de indígenas africanos o asiáticos alimentando esa idea de la superioridad. Todo esto se ve reflejado en films como Amanecer Zulú ( Douglas Hickox 1979), Zulú (Cy Endfield, 1964) o Jartum (Basil Dearden, 1966) donde se pueden observar estas gestas heroicas de unos pocos europeos enfrentándose a innumerables hordas de indígenas con armas de fuego de repetición. Estas, a nivel tecnológico, eran superiores a las flechas, arcos y lanzas de sus enemigos.

Hacían de su superioridad tecnológica una imaginaria superioridad biológica sobre los países colonizados y sus habitantes. Esto supuso una justificación del racismo en esas sociedades, aplicando como base científica el darwinismo y la selección natural. Además, a estas exaltaciones nacionales y de razas se suma un importante desnivel económico. Algunas potencias estaban adelantando a otras tanto en comunicaciones como en técnicas de explotación. Es el caso de Alemania. Provocaban, con ello, que otras naciones y sus clases rurales y trabajadoras les mirasen con mucho recelo y acabase generando odio.

Los países europeos utilizaron este patriotismo de muchas maneras distintas y a través de muchas vías y una de ellas fue la educación. Se enseñaba a los pequeños las glorias y grandezas de su nación. Un ejemplo de esto relacionado con la primera guerra mundial se puede ver en Coronel Redl (1984). Está basada en la vida de Alfred Redl, un espía homosexual austriaco. También Puentes Lejanos (Dusty Rodes 1986) o Sin novedad en el frente, tanto la versión de 1979 como la original de Lewis Milestone de 1932.

En ambas podemos observar a los profesores imbuyendo a sus alumnos de orgullo patriótico, además de alentarles a alistarse al conflicto ya que así obtendrían beneficios tales como la gloria y el prestigio ante todo su pueblo natal. Esta película es, además, uno de los pocos ejemplos de entreguerras sobre filmografía de los vencedores en la que se trata a las tropas germanas con una visión más o menos empática.

Un tema que logró tocar el cine de la primera guerra mundial fue el del clasismo. Un conflicto de las dimensiones de la primera guerra mundial exigía que una gran cantidad de personas de escalones más bajos a la nobleza o aristocracia (aún muy ligadas a los altos cargos militares= ocupasen puestos de oficial. Era el caso de burgueses, pequeños empresarios o incluso clase proletaria, llegando a rangos muy altos.

 Cine de la primera guerra mundial. Fotograma de La Gran Ilusión
Fotograma de La Gran Ilusión

En La Gran Ilusión (Jean Renoir, 1937) varios franceses de un campo de prisioneros alemán tratan de fugarse. Entre ellos, el aristócrata Boldieu, que por su clase social es enviado a una fortaleza comandada por Rauffestein. Vemos a Von Rauffestein y Boldieu como representantes de esa antigua aristocracia europea que se desmorona ante el nuevo orden mundial tecnológico y de futuro político incierto. Ellos odian la guerra, mantienen los antiguos ideales de caballerosidad tan distinguidos de siglos pasados pero que, en un tiempo de guerra total y cruel como fue la Gran Guerra, no sería nada más que una ilusión, como bien indica el título de la cinta.

Esta desaparición de los valores caballerescos también aparece en El Barón Rojo ( Roger Corman, 1971). En ella podemos observar oficiales estancados en esos antiguos valores ante nuevos oficiales como el capitán canadiense Bown que indica que los vencedores no serán duques ni condes, si no gente como los Brown, Smith, Davies…

En estos momentos de la contienda se hace evidente que toda la barbarie de la primera guerra mundial. Sus múltiples formas en heridas, infecciones, deformidades hacen que la medicina progrese a pasos forzados y se cobre un apartado especial en el cine, Por ejemplo, en películas como Cuatro de infantería, donde nada más comenzar el film se ve un hospital con multitud heridos tanto físicos como psíquicos. En Johnny cogió su fusil (Dalton Trumbo 1971) podemos ver el autentico despliegue de investigación médica sucedido en esta guerra. El film narra la historia de John, voluntario americano que fue herido por un obús perdiendo brazos, piernas y muchos órganos. Mantuvo, sin embargo, la actividad cerebral, lo que es aprovechado por los médicos para la investigación. En el film escuchamos la voz en off del soldado que piensa y sufre de enorme manera al no poder comunicarse con nadie.

Por otro lado el papel de la mujer cobra protagonismo. Normalmente, su presencia en el frente era como enfermeras. En el cine, como cabe esperar, se las representa en muchas ocasiones como enfermeras enamoradas de algún soldado. Es el caso de la enfermera Mary de Alas (William Wellman, 1927, cine mudo) que se enamora de Jack Wellman. También el de Rosa en Cuando se tienen veinte años (Marin Rith, 1962) que se enamora de un camillero.

Sin embargo, el movimiento que realmente lleva a la mujer a un nuevo empoderamiento será su papel en la economía de guerra en retaguardia. Es en estos momentos cuando las mujeres dan un paso al frente para romper la esfera doméstica, trabajando en la industria metalúrgica, transportes, auxilio social, logística, como podéis leer en otros artículos. Además de liderar gran cantidad de protestas feministas y pacifistas en países como Estados Unidos, como se puede ver en Rojos (Warren Beaty, 1981).

La figura del soldado disidente o simplemente con una visión humana y práctica del conflicto es recurrente en los films de la primera guerra mundial. Podemos ver a este tipo de personaje en films como Ángeles del infierno (Howard Hughes, 1930), en la figura del personaje Monte Rutledge. Es tachado por sus compañeros de escuadrilla como cobarde. Sin embargo, este les contesta que están luchando en una guerra sin motivo aparente, que el patriotismo es un invento. Esta figura supone un contrapunto ante la opinión general sobre la guerra, y aunque estos se quejen de ella, acaban en el conflicto. Es el caso del aventurero Denys de Memorias de África (Sydney Pollack, 1985) o el soldado Mark Dunne de Gallipoli (Peter Weir, 1981)

En materia económica vamos a ver films de tintes comunistas y socialistas, como es el caso de El fin de San Petersburgo (Vsevolod Pudovkin 1927 cine mudo). Es una crítica en base materialista y capitalista de una guerra en la que muchísimas empresas de San Petersburgo no ven nada más que una gran oportunidad para hacer el negocio de sus vidas. Todo ello, mientras que los soldados luchan en condiciones infrahumanas. Por otra parte, el cine liberal deja ver esta situación como un modo más de hacer negocio, cosa que se puede observar en el musical ¡Oh, qué guerra tan bonita! (Richard Attenborough, 1969). En él, se ve a un empresario flirteando con una muchacha la noche de año nuevo, presumiendo de que su padre hizo un buen negocio fabricando nuevos cascos de acero para que los soldados se protejan mejor contra la artillería.

El cine de guerra en mar y aire

Desde que los japoneses aplastaron a los rusos en la batalla de Thusima de 1905 quedó patente que el acorazado era una nueva y temible arma que todas las potencias europeas necesitaban tener. Por ello, Alemania y Gran Bretaña comenzaron a construir los famosos dreadnoughhts. Al comenzar la guerra, los británicos deciden bloquear a Alemania por el norte cerrando ya desde el principio de la guerra su red de suministros. Ante la imposibilidad germana de ganar a la Royal Navy en una batalla directa, deciden recurrir a la guerra submarina y de buques corsario. Esto provocó que las batallas marinas en superficie fuesen mínimas y, por tanto, poco recurrentes en la gran pantalla. Fueron eclipsadas totalmente por las batallas marinas de la segunda guerra mundial.

Podemos comentar pocos films en torno a ello, como la ya mencionada Espía Negro (Michael Powell) que cuenta las aventuras del espía aleman Hardt para destruir la flota británica de Scapa Flow. En Mare Nostrum (Rex Ingram, 1926, cine mudo) se nos muestra esta nueva clase de arma submarina y cómo el bloqueo lleva a Alemania a importar productos como petróleo en alta mar para mantener su flota en el Mediterráneo.

Tambien se crearon cintas propagandísticas en el terreno marítimo como El hundimiento del Lusitania (W. MacCay, 1918, cine mudo) que se considera el primer documental animado de la historia. Explica el ataque alemán al navío, pero en parte escondía que este barco transportaba armas al frente aliado. Es algo que si muestra la cinta Lusitania, asesinato en el Atlántico (Christopher Spencer, 2007). Por parte del cine dedicado propiamente al aspecto submarino de la primera guerra mundial, tenemos films como el del joven Frank Capra llamado Submarino (1928), Tragedia submarina (1929), El diario a bordo del U-35 (Hans Brenner, 1920, cine mudo).

Las películas sobre la novedosa guerra aérea no tardaron en aparecer, ya sea en fuerzas expedicionarias, de combate o incluso zepelines como podemos ver en Zepelin (Etienne Périer 1971). Muestra como uno de estos enormes pero a la vez vulnerables bombarderos apareció sobre Londres. También podemos observarlos en la ya anteriormente mencionada Ángeles del infierno (Howard Hughes), que fue la primera película que optó por grabar auténticas escenas de aviones reales.

 Cine de la primera guerra mundial. Fotograma de Alas
Fotograma de Alas

Las batallas de esta nueva caballería alada será el último reducto de la caballerosidad militar, ya que en ocasiones se respetaba al enemigo si se le encasquillaban sus armas, por ejemplo. Pero, con el paso de los años, esa caballerosidad se va difuminando ante la carnicería real de la primera guerra mundial. También surgen figuras míticas, como Manfred Von Richthofen, conocido como el mítico Barón Rojo. Como otros veteranos, encabezaban escuadrillas para batirse contra el enemigo. Este popular personaje está representado en su película homónima El Barón Rojo (Roger Corman, 1971)

También queda patente en films como La escuadrilla del amanecer (Howard Hawks, 1930) que muchos de esos jóvenes entusiasmados con alistarse en las fuerzas aéreas caían como moscas en sus primeros combates. El combate aéreo era un caramelo para la pantalla, daba la oportunidad de mostrar escenas espectaculares y de esto se aprovecharon películas como Alas (William Wellman, 1927, cine mudo) que obtuvo el primer Oscar a mejor película de la historia. También destacaron en este género films como Águilas (Frank Capra, 1929) Aguiluchos (William Wellman 1930) As de Ases (J Walter Ruben, 1933) también tenemos a partir de los 2000 films que abordan esta temática como El aviador (Martín Scorsese, 2004).

Las grandes ofensivas en el cine

En 1915 queda claro que es una tarea muy difícil asaltar las posiciones defensivas del enemigo como se estaba haciendo, con cargas para intentar abrir brechas en los frentes que costaban muchísimas vidas.

 Cine de la primera guerra mundial. Fotograma de Senderos de Gloria.
Fotograma de Senderos de Gloria

Los intentos por ganar la guerra a base de superioridad numérica (y, por ende, a costa de bajas) y no usando o cambiando las estrategias se representa muy bien en el mítico film antibelicista Senderos de Gloria (1957). Protagonizada por el recientemente fallecido Kirk Douglas, se trata de una obra centrada en la ofensiva de Nivelle. Muestra como los franceses bajo las órdenes del general Mireau, por orden del general Broulard, deben atacar la colina de las hormigas. Se trata de un fortín alemán muy bien defendido. Una misión casi suicida que deben afrontar los hombres del coronel Dax (Kirt Douglas).

El objetivo de la misión realmente no es estratégico ni prioritario, ya que realmente responde a las presiones de este alto mando francés para conseguir victorias a toda costa. Cuando la ofensiva fracasa, el alto mando de Mireau se vuelve contra sus hombres, teniendo que someter a consejo de guerra al batallón. Finalmente, tiene que elegir a tres hombres para ser fusilados reflejando la corrupción, el desprecio por la vida humana y por los compatriotas. Dax se hará cargo de defender ante el consejo de guerra a sus soldados de manera enérgica pero sin resultados. Finalmente la ejecución se lleva a cabo ante la despreocupación de su alto mando.

Kirk Douglas en Senderos de Gloria (1957) dirigida por Stanley Kubrick. Cine sobre la Primera Guerra Mundial
Kirk Douglas en Senderos de Gloria (1957) dirigida por Stanley Kubrick

Los aliados planean, el 6 de diciembre de 1915, ofensivas conjuntas en este y oeste para dar un gran golpe a los imperios centrales. Sin embargo será Alemania, al mando del general Falkenhayn, la primera que golpeé con la sanguinaria batalla de Verdún. Pretendían desbordar y agotar a los franceses allí a base de ventaja numérica y artillera. Poco a poco consiguen avanzar, superan el fuerte de Douamont y ponen en jaque a los franceses, cuya respuesta será sacar al general Petain. Este consigue mantener a raya a los alemanes a pesar de que estos nombrasen a Hindenburg y Ludendorff como jefes del estado mayor llegando a suspender la operación a finales de Julio de 1916.

El cine se ha acercado a la carnicería de Verdún muy poco, al menos en comparación con otros episodios de la primera guerra mundial. Pueden mencionarse films como Verdún, septiembre de 1916 (René Manzor, 1992) que formaba parte de la serie Las crónicas del joven Indiana Jones narrando la reconquista francesa del fuerte de Douamont. También cabe mencionar Verdún, visiones de la historia, un documental de 1927 que filmó León Poirier en los escenarios del combate. Este se ha constituido en una fuente primaria del conflicto que nos permite contemplar todo el escenario donde se produjo la batalla.

El Somme fue la ofensiva que iniciaron los aliados al mando del general Joffre. Por la parte británica estaba el coronel Douglas Haig. Incapaz de innovar una estrategia más eficiente, reunió un número de hombres y de artillería ingentes para intentar romper el frente de 40 km en el rio Somme. Esta lluvia de artillería pretendía dejar a los alemanes destrozados para cuando cargase la infantería. Sorprendentemente, los alemanes seguían en sus puestos, como se puede ver en Sin novedad en el frente cuando se les bombardea continuamente. Cuando los aliados atacan, estos salen rápido a defender las trincheras.

En La Trinchera (William Boyd, 2001) se puede observar a una compañía de británicos durante los dos días previos a la batalla del Somme. En el film se ve como los soldados creen que cuando ataquen los alemanes ya estarán muertos por la artillería o habrán huido. Sin embargo, al final de la película se ve como los alemanes tienen sus posiciones perfectamente preparadas eliminando a los protagonistas junto a toda su oleada de ataque. También podemos ver el típico personaje de oficial protector de sus hombres encarnado en Daniel Craig, haciendo de sargento Winter.

En 21 Hermanos (Michel McGuire, 2011) podemos observar otras nuevas máquinas de guerra que trajo esta contienda, los carros blindados. Los Mark 1 británicos del film están ubicados cronológicamente en la batalla de Flers-Courcelette, en septiembre de 1916. En un primer momento estas máquinas de metal causan un tremendo efecto psicológico en las tropas enemigas. Pero se van quedando poco a poco limitados por su capacidad real en el terreno, sus pocas unidades y por el rápido desarrollo de las armas anti tanque.

En la primavera de 1917 se sucedieron nuevas ofensivas aliadas. Hicieron retroceder unos kilómetros a los alemanes. Una muestra de ello puede observarse en la reciente 1917 (Sam Mendes, 2019), un film que nos pone en la piel de los soldados Schofield y Blake. Ambos son enviados tras las lineas enemigas para informar a un batallón de que cese su ataque ante la inminente trampa alemana de falsa retirada. En esta película podemos observar la complejidad de la red de trincheras, además de las famosas cargas de infantería contras las líneas enemigas.

Fotograma promocional de 1917

Antes de la llegada de los americanos, Haig intentó otra ofensiva. Esta vez en Yprés. Dicha batalla comenzó el 7 de junio de 1917 con los americanos ya en guerra. Se preparó una importante detonación de explosivos bajo las líneas alemanas en la cresta de Messines enterrando a casi 10.000 alemanes, cosa que queda representada en la película Debajo de la colina (Jeremy Sims, 2010). En ella podemos observar a los tuneladores australianos realizando la excavación de ese túnel explosivo.

La batalla fue bajo agua, ya que llovió prácticamente todo el mes de agosto ante el asombro de los contendientes, convirtiendo el campo de batalla en un lodazal e inmovilizando a las tropas. Poco a poco los británicos fueron avanzando, destacando la toma de la cima de Passchandaele, siendo este el nuevo nombre de la batalla. En la película La batalla de Passchandaele (Paul Gross, 2008) se puede ver la participación canadiense en la guerra. Esta batalla fue un momento importante para ese joven país al igual que lo fue Gallipoli para los australianos y neozelandeses.

Los americanos, en un primer momento, muestran una actitud conciliadora encarnados en la figura del presidente Wilson, que intentó crear una “paz entre iguales”. Pero, finalmente, el hundimiento del Lusitania sumado al caso Zimmerman hace que Estados Unidos declare la guerra a los imperios centrales el 2 de abril de 1917.

 Cine de la primera guerra mundial. Fotograma de El Batallón perdido.
Fotograma de El Batallón perdido.

En mayo de 1918 llegan los primeros contingentes masivos estadounidenses al frente. Esto repercutió negativamente a nivel psicológico a los alemanes. No obstante, veían como en el lado aliado llegaban numerosas tropas saludables y con ganas de lucha. Por ello, paralelamente animaron la moral de los aliados veteranos. Combatieron en batallas como la ofensiva del Mosa o el bosque de Argonne, reflejadas en películas como El Sargento York (Howard Hawks, 1941). Se trata de una película que narra las experiencias de Alvin York, uno de los soldados americanos más condecorados. En un momento de propaganda anti nazi se nota como Hollywood pretendía desprender en este film dosis altas de patriotismo americano y la defensa de una Europa en paz.

La ya mencionada cinta de El batallón perdido (Russell Mulcahy, 2001) es una gran película que muestra la historia real de un batallón de la 77 división en el bosque de Argonne. Esta unidad avanzó demasiado en el bosque y se vio rodeada por las fuerzas alemanas, quedando totalmente incomunicados.

El final de la guerra

En los momentos finales de 1917 el frente del este vive un momento crucial para la historia. La retirada rusa, la revolución bolchevique y la posterior guerra civil rusa. Ambas se pueden observar en la mítica y ya mencionada Doctor Zhivago (1965). Esta película mostró como muchos de los soldados se dejan guiar al pesimismo y retirada por los bolcheviques. En esta obra del cine se puede observar en el novio de Lara.

El fin de San Petersburgo (Vsevolod Pudokin ,1927 cine mudo) fue rodada a modo de conmemoración del décimo aniversario de la revolución rusa. La obra muestra a un joven que emigra del campo a la ciudad. El joven es reclutado para la guerra. Es en esos momentos de miseria cuando se da cuenta del valor de la unión obrera y de la causa bolchevique. Los Marinos de Kronstad (Efim Dzigan, 1936) nos muestra la guerra civil rusa en Petrogrado casi a punto de ser tomada por los blancos. La ciudad finalmente es asistida por los marinos de Kronstad, convencidos por un comisario político rojo. El marino protagonista, que es reticente en primer lugar, ve como sus compañeros se sacrifican y por ello cambiando su visión política.

También podemos ver en El Don apacible (1957) cómo se intenta desmoralizar a la tropa a propósito para conseguir la victoria de los bolcheviques. En la actualidad cabe mencionar El Almirante (Andrey Kravchuk), que nos muestra una visión de la revolución bolchevique desde el lado de los blancos. La perspectiva es la del almirante Alexander Kolchak, de conocida opinión anticomunista. Es salvado por su prestigio cuando estallan los motines contra los oficiales marinos una vez iniciada la revolución.

En el Imperio austrohúngaro había subido Carlos al trono tras la muerte del emperador Francisco José en 1916. El cansancio del estado era muy evidente hasta que finalmente el colapso llegó en la primavera de 1918. En La última bandera (Ottokar Runze, 1977) se cuenta la historia de Graf Bottenlaube, un soldado enviado a Belgrado para escoltar a una princesa de vuelta a Viena a finales de la guerra. Durante el viaje, la princesa y el soldado se enamoran. Además, debe procurar mantener la honra junto al regimiento preservando la bandera del mismo.

El final del frente occidental será nuevamente en el Marne, donde se intenta una última ofensiva a la desesperada por parte de los Alemanes. En ese contexto se sitúa la película La última ofensiva del Marne (Karl Ritter, 1937) que nos muestra a un oficial de alto rango que decide abandonar su posición acomodada para liderar a los soldados teutones en el frente.

El precio de la gloria (John Ford) es una cinta que no destaca por su calidad pero en la que podemos observar esos momentos finales de la guerra en las tropas americanas. Representa cómo esperan, alegres, que pronto termine la contienda mientras ven como van llegando tropas de refuerzo que resultan ser niños. Por otra parte, dentro de Alemania se vivía el final de la guerra principalmente con hambre. El racionamiento cada vez iba en aumento debido al bloqueo americano. Es algo que se puede observar en Sin novedad en el frente. En ella, el veterano sargento Kat le dice a Paul que ya no les quedan cañones, ni comida ni caballos.

La guerra finalmente tocó a su fin el 11 de noviembre de 1918 a las 11:00 am, hora en que los cañones cesaron finalmente. Aun sabiendo todos los estados mayores que la guerra acabaría en ese momento, se dieron órdenes a algunas unidades atacar diferentes posiciones. Se perdieron muchas miles de vidas pocas horas antes de que la guerra cesase. Fue el caso de generales como Forch o los americanos Peshing y Summerall.

Una representación de este fenómeno puede observarse en el documental El último día de la primera guerra mundial de la BBC (2008). En el documental, dirigido por John Hayes Fisher se cuenta todas estas últimas cargas que se realizaron costando vidas humanas inútilmente. Unas 3000 vidas estadounidenses y 10.000 en total se perdieron desde el anunciado alto el fuego. Este documental se constituye como una fuente a tener muy en cuenta para analizar ese momento de la guerra.

Fotograma de Wilson. Cine de la primera guerra mundial.
Fotograma de Wilson

La paz entre iguales que tanto promulgó Wilson antes de entrar con su país a la guerra no se llevó a cabo. En su lugar se impuso el  tratado de Versalles y, con él, una serie de  imposiciones y consecuencias. En la película Wilson (Henry King, 1944) se ve como en la conferencia de París los aliados europeos y, en especial los franceses, estuvieron muy en contra de que los alemanes se fuesen simplemente con la paz.

Por ello pedirán el desarme, las enormes compensaciones de reparación de guerra y los distintos cambios territoriales. En la película además se ve la iniciativa de Wilson por crear la sociedad de naciones. Esta fue rechazada por los americanos, que votaron un año más tarde en 1920 al republicano Harding. En un capítulo de la serie Las aventuras del joven Indiana Jones llamado  Vientos de cambio. Paris, mayo de 1918 (David Hare, 1992) se ven los distintos acontecimientos de la paz de Versalles. En ella, el joven Indiana hace de traductor para los británicos y franceses que están humillando a los alemanes.

Las rencillas futuras tras esta contienda las podemos ver en la película Remordimiento (Ernst Lubitsch, 1932). En su trama, un soldado llamado Paul vive atormentado por matar a un soldado alemán en la guerra. Los remordimientos le llevan a visitar la familia alemana de su víctima. Allí, observa la situación alemana en ese contexto: familias destrozadas y resentimiento. El nazismo se sirvió mucho de ese resentimiento a la hora de construir su corpus ideológico. También tendrá su reflejo en el cine nazi. Puede observarse en films como El derecho del pueblo (Hans Zöberlein, 1934). En él, se justifica la reacción contra la agitación revolucionaria posterior a la guerra. Tres Camaradas (Frank Borzage, 1938) refleja el estado de caos en el que se encuentra el país cuando los tres aviadores protagonistas vuelven del frente.

En Águilas Azules (John Guillermin, 1966) el general Klugerman muestra a sus hombres un panorama desolador en Alemania. Ante ese panorama, van a necesitar un ejército fuerte y con moral alta. Un tema común en el fin de una guerra es el desarraigo que sienten los soldados al intentar ser reinsertados en la sociedad. Esto lo podemos ver en Capitán Conan (1996). En esta película se observa cómo al terminar la Gran Guerra el escuadrón especial de Conan y el propio Conan no conciben el volver a una vida normal después de la carnicería que han vivido. También en Los violentos años veinte (Raoul Walsh, 1939) donde se nos muestra unos veteranos americanos tomando distintos caminos al volver de la guerra.

El cine dejó eco de cómo el mundo se sobrecogió ante la barbarie de esta guerra en films como Beyond Victory (John Roberston, 1931). Esta película narra la muerte de cuatro soldados americanos y de las vidas en miseria que vivirán sus viudas. En Sin novedad en el frente, de la que ya hemos hablado, cuando Paul vuelve al pueblo todo parece un cementerio con homenajes a los difuntos en las casas.

El tema de los desaparecidos de guerra se puede observar en Largo domingo de noviazgo (Jean Pierre Jeunet, 2004). Su argumento se centra en una chica llamada Mathilde que busca incansablemente a su novio desaparecido, hasta que lo encuentra en un psiquiátrico. También tuvieron y tienensu parcela de representación los miles de heridos y mutilados que volvieron del frente, en películas como El pabellón de los oficiales (Francois Dupeyron, 2001). En ella, un grupo de tenientes con las caras mutiladas se intentan reinsertar en la sociedad como buenamente pueden. En El Ángel de las tinieblas (Sidnet Franklin, 1935) Alan, un soldado que vuelve ciego al hogar, lo tiene difícil para volver a reinsertarse en un mundo que en esos momentos no estaba preparado para ello.

Fotograma de Capitán Conan

Tras el final del conflicto, la revolución rusa sacudió a muchos países. Fue un revulsivo para la lucha obrera, la cual también se vio reflejada en determinadas películas en torno a la primera guerra mundial. En Rosa Luxemburg vemos como los líderes espartaquistas evolucionan hasta separarse de los socialdemócratas y optan por una vía radical pro soviética. En La verdad sobre el caso Savolta (Antoio Drove, 1979) se avisa de cómo después de la guerra se van a necesitar políticos y fuerzas del orden más duros para parar a los movimientos obreros.

Una película, mil palabras

Desde que los países europeos comenzaron a tejer su red de alianzas a finales del siglo XIX hasta la última bala disparada en 1918 pueden observarse de una manera directa o indirecta en el cine. La primera guerra mundial es conocida en parte por su destructora secuela, que ha generado una ingente cantidad de films. La segunda guerra mundial fue un punto de inflexión para la humanidad. Como se mencionaba al principio de este artículo, escenas de esta guerra en la gran pantalla se nos han clavado en la retina para siempre por su crueldad.

La primera guerra mundial, sin embargo, tuvo algo de lo que careció la segunda: la novedad de un nuevo tipo de guerra en la que la tecnología, la obstinación de los mandos y las nuevas estrategias formaron un caldo de cultivo para que millones de personas perdiesen la vida. La guerra pasó, como si se tratase de un ser vivo, por varias etapas vitales. Y, respondiendo a la pregunta que nos hacíamos al principio del artículo: pueden revisarse a través del cine.

Desde su gestación hasta su metamorfosis en ciertos puntos como Rusia, donde lo que pretendía ser una eficaz manera de unir al país en torno al patriotismo y al Zar, fue el mejor utensilio por parte de los bolcheviques para armar su revolución envuelta en el descontento de los soldados, los obreros y las clases trabajadoras. En otros lugares esta ola se consiguió sofocar con intentos de implantar una socialdemocracia. La guerra y sus consecuencias en el período de Entreguerras no fueron ni más ni menos que el caldo de cultivo para nuevos totalitarismos como el fascismo italiano o el nazismo alemán.

La Gran Guerra, por tanto, tuvo un impacto total que encauzó nuevas formas de vida y que marcó para siempre la historia de la humanidad y del siglo XX. En este artículo hemos tratado de recorrer cronológicamente, a través de la gran pantalla, este conflicto. Desde sus primeros síntomas, el inicio de las tensiones, las primeras hostilidades, los distintos frentes, las grandes ofensivas y el fin de la guerra con el propósito de enlazar a cada momento del conflicto una serie de películas que nos arrojen algo de luz sobre lo acontecido en ellos.

Si bien una imagen vale más que mil palabras, una película puede valer más que mil imágenes. Teniendo en cuenta las limitaciones del propio soporte y que las cintas analizadas son fuentes no objetivas, en muchos de los casos estas son una valiosa herramienta para entender ciertos aspectos de esta guerra a los cuales nos costaría poner cara.

 

Bibliografía

  • CLARK, Crish: SONÁMBULOS. Cómo Europa fue a la guerra en 1914. ED Galaxia Gutemberg, 2014, Barcelona
  • RENOUVIN, Pierre: La primera guerra mundial, ED Oikos-Tau, 1989, Barcelona
  • G, ROMERO, Emilio: La primera guerra mundial en el cine, El refugio de los canallas, ED T&B Editores, 2013, Madrid.
  • AGÜERO,G, Javier: Los traumas de la primera guerra mundial, reflexión a propósito del primer centenario del conflicto, ED Revista Estudios (Universidad Costa Rica), VOL 29, 2014,
  • MELERO, B, José: La primera guerra mundial y el cine, La Torre del Virrey Revista de Estudios Culturales, VOL 20, 2016.
  • BARROS, Patricia. BARROS, Sergio: La historia del Cine, Revista Sucedos, VOL 10,
  • Documental RTVE, La primera guerra mundial en el cine, 2014, http://www.rtve.es/alacarta/videos/dias-de-cine/guerra-mundial-cine/2692934/
  • https://es.wikipedia.org/wiki/Irredentismo_italiano

1 COMENTARIO

  1. Excelente artículo con muchas películas que no conocía, gran trabajo de recopilación y recreación del conflicto mediante la filmografía. Me gustaría, además, añadir dos películas con respecto a los temas tratados; la película «Flyboys» que muestra batallas aereas durante la 1ª Guerra Mundial y también la película «El maestro del agua» que hace referencia al frente otomano.

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