Tradicionalmente se dice que la Cordillera Cantábrica fue una región donde la romanidad llegó de forma muy tardía y que no tuvo tanto peso en comparación con la costa levantina o Atlántica. Esto es relativamente falso, buen ejemplo de ello es Astúrica Augusta.

El yacimiento de Astúrica Augusta denota una realidad muy contraria puesto que supone una gran ciudad que pretendía controlar el comercio de la región además de ciertos asentamientos menores. El establecimiento de una potente producción artesanal y el establecimiento de las instituciones romanas presentes hoy día de manera material van a ser símbolos de la romanidad latente en la región.

Geográficamente se encuentra en un cerro de 868m de altura, esta rodeado de los ríos Jerga y Tuerto, este emplazamiento además supone un cruce de caminos importante con las regiones de Galicia y Lusitania.

La existencia de un núcleo prerromano se desconoce ya que no se han encontrado estratos bajo la ciudad romana, aunque autores como Plinio y Ptolomeo dejan constancia de que este emplazamiento era el más importante de la región antes de la llegada de los romanos, siendo la capital de 22 tribus astures.

El descubrimiento de restos arqueológico data de mediados del siglo XIX, momento en el que se descubrieron varios tramos de cloacas, posteriormente en 1984 comenzaron unas excavaciones con el objetivo de descubrir como era el trazado urbano de la ciudad.

Desarrollo Histórico

En torno al yacimiento de Astúrica Augusta hay diversas interpretaciones puesto que por un lado se argumenta que es un yacimiento surgido para controlar la minería de la región, ya que esta cerca de las cordilleras de Las Medulas. Por otro lado, se argumenta que este yacimiento se forma al igual que la actual León a partir de un campamento militar que se estableció tras la finalización de las guerras cántabras.

La hipótesis acerca de los inicios de Astúrica Augusta como un campamento militar se debe a que se han encontrado edificaciones con plantas similares a las militares además de cantidades de cerámica importadas de la Península Itálica, tras el progresivo abandono del campamento militar se va dando paso a la ciudad, estableciéndose paulatinamente edificios administrativos.

El objetivo del establecimiento de esta ciudad es el de crear un centro político y administrativo para una región cuyas actividades principales son la ganadería y la agricultura, aunque este enclave potenció tanto la metalurgia (orientada en la minería de oro) como la artesanía. Este centro urbano se va a tornar cosmopolita, destacando la influencia griega, esta se ve representada en las diversas casas con mosaicos y arte con influencia helénica.[1]

En el tardo imperio romano la actividad economía se mantiene, aunque no con tanta intensidad puesto que la minería de oro se reduce drásticamente, sin embargo, Astúrica augusta va a seguir siendo el centro político del noroeste peninsular, urbanísticamente la ciudad no crece, de hecho se va a expandir en torno a los muros construidos en el siglo III d.C.

Esta época supuso grandes cambios ya que además de no perder población, se reocupan incluso algunos edificios y el uso de los servicios públicos existentes se mantiene, como es el caso de las Termas Mayores.

En el ámbito religioso y con la progresiva conversión del imperio romano al cristianismo Astúrica va a pasar a ser sede episcopal, dato relevante puesto que denota su importancia como sede administrativa tanto en el ámbito político como religioso.

Aunque las referencias a Astúrica son escasas y tardías, de esta etapa final del imperio tenemos a Plinio “El viejo” que califica a esta población de “magnifica” para referirse a su dinamismo social y económico.[2]

Ptolomeo se va a referir a esta ciudad como gens de los astures y en el siglo III d.C el itinerario de Antonino destaca la posición de la ciudad en el cruce de las rutas comerciales.

Las referencias que se hacen en siglos posteriores tienen como tema principal la conquista de la ciudad por Teodorico en torno al año 457 d.C.

Restos arqueológicos destacados:

Calzadas y red de saneamiento:  Estos dos elementos están relacionados y por lo general los túneles de saneamiento se ubican en las proximidades en las que hay una calzada, el material principal de estos fue la mampostería y estaban revestidas con cal para darles robustez. La época en la que se construyen los canales de saneamiento además de por la bóveda adintelada se pueden distinguir por su tamaño siendo más gruesos los construidos en época tardía.

En la época de Vespasiano en el siglo I d.C se van a realizar reformas tanto en los sistemas de saneamiento citados anteriormente como en el sistema de comunicaciones, esto se debe a la explotación minera hizo necesaria la construcción de grandes infraestructuras tanto para conectar las los asentamientos menores con la capital como para mantener un flujo económico dinámico.

Dentro del núcleo urbano las calles por lo general van a tener una anchura de 4-8m, estas calzadas van a estar construidas en lajas de piedra cuarcita y reconstruidas en algunos casos en periodos posteriores como en el siglo III d.C, momento en el que baja la calidad de los materiales utilizados pasando a estar construida por cantos de cuarcita sobre una matriz de arcilla.[3]

Respecto a los edificios públicos destacamos las termas, estas se diferencian en mayores y menores, las primeras se encuentran en la zona central de la ciudad, entre dos calles principales. Respecto a las termas menores, su estado de conservación es óptimo.

La muralla va a ser otro de los restos a destacar, tiene una forma trapezoidal que rodea la población, esta no se ve debido a que las construcciones modernas lo impiden.

Dentro de la arquitectura privada destaca la domus del pavimento de opus signinumsobre la que se hicieron diversos estudios en los que nos centraremos, aunque también destaca en el cuadrante oriental la domus con el triclinium u oecus.[4]

La casa del pavimento de Opus Signinum

Esta casa se encuentra en la zona suroccidental del foro de la ciudad de Astúrica, la excavación más relevante se realizó en 1990, aunque en estas intervenciones arqueológicas siempre estuvieron limitadas debido al trazado actual de la propia ciudad actual.

En esta primera intervención se excavó un área de unos 42 m2 que comprendían parte del peristilo y varios habitáculos, posteriormente en 1991 y 1992 se realizaron excavaciones que descubrieron tanto los primeros estratos de la domusque tenían una estructura campamental como la casa en época Claudia.

En esta domus podemos diferenciar tres periodos constructivos: el primero que data de época de Augusto y Tiberio, el segundo sería una casa construida en época de Tiberio y Claudio, por último, destacamos la remodelación de la casa que comprende un espacio de tiempo entre el siglo I-III d.C en el que se amplia el peristilo y el área termal.

En cuanto a los restos arqueológicos encontrados en estas intervenciones tenemos cerámicas que pueden diferenciarse entre las que provienen de Italia u Oriente de Terra Sigilata y las cerámicas de pareces finas. Otros objetos relevantes son los construidos a partir de hueso y el material numismático.[5]

Respecto al material numismático se halló una moneda con un peso aproximado al de un denario, en el anverso de la moneda aparece representada la cara de perfil de un joven además de las siglas “HN”, en el reverso aparece representado un jinete con una lanza, la cronología es representativa pues es posible que esta moneda o sea una imitación o tenga una acuñación local ya que esta datada en torno a 80-72 a.C, momento en el que todavía en lugares de la Hispania romana se acuñaba moneda con carácter loca, esto cambiará con la llegada del imperio, ya que los emperadores comenzarán a usar estos recursos monetarios como símbolo propagandístico y de poder.[6]

Actividad económica

Como ya he mencionado con anterioridad, la vitalidad de este emplazamiento se debe a su titularidad como capital del noroeste de la Península Ibérica y a los recursos mineros que se ubican a su alrededor. El desarrollo va a ser tan importante que en el siglo III d.C se convierte en capital de la Hispana Nova Citerior Antoniniana.

El máximo desarrollo económico llega en la época del emperador Flavio, momento en el que según datos administrativos las explotaciones mineras obtienen una producción mucho mayor a la de periodos anteriores, esto impulsará la urbanización y la monumentalizarían de la ciudad. La abundancia de restos arqueológicos confirma la existencia de una gran vitalidad económica con intercambios hasta finales del siglo III.

Tras la llegada de los romanos la actividad económica se magnifico, estos comenzaron a explotar principalmente los recursos aurífera, aunque también introdujeron tanto nuevas especies de cultivo como animales, todo esto propulso que durante esa época se articulara la red viaria para el traslado del oro a Tarraco y a Roma.

Los materiales que más se consumieron y con los que más se comercio en la región no han dejado restos evidentes, estos solo se pueden rastrar a partir del estudio y análisis de las piezas cerámicas.

Por ello la cerámica se convierte en el material guía más importante en estas excavaciones arqueológicas puesto que podemos saber el lugar de producción, que contuvieron y podemos presentar a Astúrica Augustacomo un centro de producción de manufacturas.[7]

En el momento de la creación del propio emplazamiento los materiales cerámicos que más se encuentran son de origen itálico, destacando la Terra Sigilata itálica, en estas piezas incluso encontramos nombres de artesanos como Perennius, Ateius o P. Cornelius.

El hecho de que este tipo de cerámica fuera la predominante en este periodo nos indica que no hay un asentamiento definido sino un campamento militar que necesita un abastecimiento que la región de Tarraconensis no podía cubrir en esos momentos. De hecho, se cree que estas piezas procedían de las regiones del Lacio o Campania, grandes productores en Terra Sigilata.

En momentos posteriores van a ser las producciones de origen galo las que van a desplazar a las cerámicas itálicas, se intenta además dar un impulso a la artesanía local para abastecer a los campamentos, aun asi este cambio brusco solo lo se encuentra en las cerámicas ya que seguimos viendo lucernas se mantienen.

Después del siglo I d.C se encontramos piezas de distinto tipo como ollas, anáforas o morteros, la procedencia va a ser variada teniendo piezas que proceden del Mediterráneo Oriental o de la propia Costa catalana. Esta variedad de formas y de orígenes nos muestra como Astúrica pasa a ser el centro redistribuidor de artesanias en el noroeste hispano.

Las piezas que encontramos con dataciones del siglo I y II d.C tienen estilos metopados aunque estos se iran sustituyendo por círculos, en torno al siglo III d.C la producción se estanca y vemos un claro retroceso en torno a los siglos IV y primera mitad del siglo V, momento en el que tanto la calidad como la cantidad de las piezas encontradas descienden debido a la amplia crisis en la que se ha sumido el imperio, pese a que esta ciudad se despoblará en los siglos siguientes de forma paulatina, todavía a finales del imperio mantiene su poderío administrativo.[8]

Conclusión:

Los datos aportados nos permiten demostrar que Asturica Augusta fue una ciudad prospera, que al igual que otros emplazamientos de la región se establece para tener un control sobre una población autóctona poco asimilada a la cultura romana además para conseguir rentabilizar los recursos minerales de la región.

Es posible que el hecho de que la región tuviera estos recursos minerales posibilitara una mejor implantación tanto del sistema político-administrativo romano puesto que para la explotación y el control de la zona se necesitara de mayor presencia militar además de una fuerte inversión en diferentes ámbitos.

Por ultimo la producción cerámica tanto autóctona como exterior nos puede indicar que el alto desarrollo poblacional y económico de la región ya no solo para la capital sino para los diversos castros y villas de los alrededores.

[1] Burón Alvarez, M. (2006) El Trazado Urbano de Asturica Augusta: Génesis y Evolución, Astorga. pág. 298-291.

[2]Burón Alvarez, M. (2006) Op.Cit. pp 308-309.

[3]Burón Alvarez, M. (2006) Op.Cit. pp 293-295.

[4]-Burón Álvarez, M. (1997). El trazado urbano en las proximidades del foro en Asturica Augusta la casa del pavimento de “Opus Signinun” (Arqueología en Castilla y León 2). Salamanca: Junta de Castilla y León, Consejería de Educación y Cultura.

[5]Burón Álvarez, M. (1997).  Op. Cit pag 23-27.

[6]Burón Álvarez, M. (1997). Op. Cit. pag 28-31

[7]Morillo Cerdán, A. y Amaré Tafalla, T (2003) Asturica Augusta como centro de producción y consumo cerámico, Gijón,  pp 121-124.

[8]Morillo Cerdán, A. y Amaré Tafalla, T (2003) Op. Cit.  pp 124-132.

Bibliografía

  • Burón Álvarez, M. (1997). El trazado urbano en las proximidades del foro en Asturica Augusta la casa del pavimento de “Opus Signinun” (Arqueología en Castilla y León 2). Salamanca: Junta de Castilla y León, Consejería de Educación y Cultura.
  • Burón Alvarez, M. (2006) El Trazado Urbano de Asturica Augusta: Génesis y Evolución, Astorga
  • Morillo Cerdán, A. y Amaré Tafalla, T (2003) Asturica Augusta como centro de producción y consumo cerámico, Gijón, pp 121-143.

 

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