Navajo: idioma codificado

Diciembre de 1941, Estados Unidos acaba de entrar en la Segunda Guerra Mundial. En ese momento, el Alto Mando se da cuenta de un importante problema: carecen de un código fiable con el que enviar su información más confidencial. Exasperados, hallarán la solución gracias a la propuesta del ingeniero civil Philip Johnston: usar el idioma navajo.

Introducción

Debido al aislamiento internacional de los Estados Unidos durante el s. XIX y parte del s. XX, varios aspectos militares permanecían algo atrasados en el país norteamericano. Y uno de ellos era la criptología. Mientras que Alemania usaba la compleja máquina de encriptamiento “Enigma” y Gran Bretaña había actualizado durante la década de 1920 su anticuado código en favor de la moderna “TypeX” (una copia simplificada de la “Enigma” alemana), Estados Unidos carecía de un verdadero canal seguro de envío de información.

El Signal Intelligence Service (SIS), creado en 1930 como una subdivisión de la National Security Agency (NSA), estaba tremendamente subdesarrollado. Hasta 1942, solamente cuatro personas trabajaban en el descifrado y envío de códigos para el SIS, tres matemáticos sin experiencia en criptoanálisis (Solomon Kullback, Frank Rowlett, y Abraham Sinkov) y un genetista, el jefe de la unidad, William Friedman. Con un personal tan reducido y un presupuesto ridículo, el SIS no tenía medios para poder realizar su trabajo con un mínimo de garantías. Interceptar mensajes se convertía en una quimera y enviarlos era aún más complicado debido a la ausencia de un libro de códigos, amén de los tremendos fallos y debilidades de su máquina encriptadora, la Herbern Rotor Machine, diseñada en 1920. En un intento casi desesperado por hacer sus transmisiones seguras, el ejército reclutó en 1940 a comanches, choctaws, hopis,  cherokees y otros nativos para transmitir mensajes. Confiaban en que sus idiomas casi olvidados fueran un duro escollo para sus enemigos. De hecho, el idioma choctaw ya fue usado, parcialmente, en la Primera Guerra Mundial, muestra de los pocos avances que se habían dado en esta materia. Para el reclutamiento de nativos, el ejército creó una sección especial, con sede en Oklahoma, con el fin encontrar a indios americanos dispuestos a ayudar a los Estados Unidos.

 

Soldados traductores navajo
Soldados encriptadores de origen nativo

 

Pero no fue suficiente y los fallos salieron a la luz cuando los encriptadores japoneses, la mayoría educados en Estados Unidos y conocedores del idioma y los coloquialismos, descifraban sin aparente dificultad los mensajes estadounidenses en el Pacífico, creando innumerables bajas a su enemigo.

Sería en enero de 1942 cuando el ingeniero civil Philip Johnston, casi por casualidad, como suelen suceder estas cosas, diera con la solución. Johnston se encontraba en su casa de Los Ángeles cuando, leyendo el periódico, topó con un reportaje sobre seguridad militar, donde se ponía énfasis en la falta de un código militar secreto en el ejército estadounidense. Johnston era hijo de dos misionarios protestantes que se trasladaron a una reserva navaja cuando el pequeño tenía 4 años de edad. Allí, Johnston aprendió el idioma navajo, ya que sus únicos compañeros de juego eran los niños nativos. Convertido ya en ingeniero, Johnston se alistó en el ejército estadounidense y participó en la Primera Guerra Mundial en Francia.

 

Philip Johnston
Philip Johnston

 

Aunque fue licenciado del ejército y posteriormente rechazado su realistamiento por su avanzada edad, Johnston se presentó a comienzos de febrero de 1942 en el campamento Elliot, cerca de San Diego, donde intentó convencer al Teniente Coronel James E. Jones, el oficial de comunicaciones del cuerpo de Marines, que un código basado en el idioma navajo era la respuesta a sus súplicas, y que, sobre todo, no podría ser descifrado por ningún enemigo jamás. Jones se mostró muy reticente ante la idea de Johnston, especialmente porque, más tarde o más temprano, todo código se acaba descifrando y los lenguajes nativos se habían probado demasiado endebles. Sin embargo, Johnston supo jugar sus cartas. Desarrolló ante Jones una elaborada presentación y argumentación de sus razones, como que el navajo carecía de escritura, su gramática era extremadamente compleja (la posición del acento en una sílaba u otra de la palabra variaba por completo su significado) y tenía una nula similitud con cualquier otra lengua conocida. Pero, lo más importante, es que era una “lengua oculta”, es decir, al contrario que muchas otras lenguas nativas, no había sido estudiada por lingüistas ni se enseñaba en las facultades de filología. Se estima, que para 1940 menos de 30 personas de origen no navajo podían hablar ese idioma en todo el mundo. Y Johnston era una de ellas.

El navajo en la Segunda Guerra Mundial

La idea de Johnston fue sometida a numerosos test por los marines, que permanecían escépticos a la idea del navajo como código irrompible. Tras elaborar un pequeño diccionario basado en los libros de códigos preexistentes, se entregó un mensaje de veinte palabras a Johnston, a un grupo de marines expertos en codificación y se insertó en una máquina descodificadora con la clave previamente introducida. La máquina tardó más de media hora en descodificar el mensaje. Los marines, sin diccionario, fueron incapaces. Johnston lo hizo en 20 segundos. El Teniente Coronel James quedó sorprendido, pero haría una prueba más.

Johnston tuvo dos semanas para reclutar cuatro navajos y llevarlos a Camp Elliot. Una vez allí, dos navajos recibieron un nuevo mensaje que debían codificar, enviar y que sería descifrado por los otros dos navajos. Un grupo de marines, dispuestos esta vez con un diccionario navajo-inglés deberían realizar la misma tarea. Los cuatro navajos tardaron en codificar, enviar y descodificar el mensaje alrededor de 2 minutos y medio con una precisión excelente y sin perder ningún tipo de sentido o significado. El grupo de marines, ayudados por un diccionario, más de 5 horas.

¿Queréis intentarlo vosotros? Aquí os dejo dos mensajes en navajo:

Ne-Zhoni-Lin-Tkin-Ah-Jad-Tkin-Ne-Zhoni Ah-Ya-Tsinne-A-Kha-Lin-A-Chin-Klesh-D-Ah-A-Kha-A-Chin

Tkin-Gloe-lh-A-Kha  Ah-Ya-Tsinne-Tkin-Tsin-Tliti-Tse-Nill

Incomprensible, ¿verdad? Voy a ayudaros un poco. Usad esta tabla/diccionario similar a la que usaron los marines en las pruebas de Johnston. La respuesta correcta la encontraréis al final del artículo.

Pista: ambos códigos son dos palabras, y ambos aparecen en este artículo.

Letra Palabra en navajo Traducción
A WOL-LA-CHEE ANT
A BE-LA-SANA APPLE
A TSE-NILL AXE
B NA-HASH-CHID BADGER
B SHUSH BEAR
B TOISH-JEH BARREL
C MOASI CAT
C TLA-GIN COAL
C BA-GOSHI COW
D BE DEER
D CHINDI DEVIL
D LHA-CHA-EH DOG
E AH-JAH EAR
E DZEH ELK
E AH-NAH EYE
F CHUO FIR
F TSA-E-DONIN-EE FLY
F MA-E FOX
G AH-TAD GIRL
G KLIZZIE GOAT
G JEHA GUM
H TSE-GAH HAIR
H CHA HAT
H LIN HORSE
I TKIN ICE
I YEH-HES ITCH
I A-CHI INTESTINE
J TKELE-CHO-G JACKASS
J AH-YA-TSINNE JAW
J YIL-DOI JERK
K JAD-HO-LONI KETTLE
K BA-AH-NE-DI-TININ KEY
K KLIZZIE-YAZZIE KID
L DIBEH-YAZZIE LAMB
L AH-JAD LEG
L NASH-DOIE-TSO LION
M TSIN-TLITI MATCH
M BE-TAS-TNI MIRROR
M NA-AS-TSO-SI MOUSE
N TSAH NEEDLE
N A-CHIN NOSE
O A-KHA OIL
O TLO-CHIN ONION
O NE-AHS-JAH OWL
P CLA-GI-AIH PANT
P BI-SO-DIH PIG
P NE-ZHONI PRETTY
Q CA-YEILTH QUIVER
R GAH RABBIT
R DAH-NES-TSA RAM
R AH-LOSZ RICE
S DIBEH SHEEP
S KLESH SNAKE
T D-AH TEA
T A-WOH TOOTH
T THAN-ZIE TURKEY
U SHI-DA UNCLE
U NO-DA-IH UTE
V A-KEH-DI-GLINI VICTOR
W GLOE-IH WEASEL
X AL-NA-AS-DZOH CROSS
Y TSHA-AS-ZIH YUCCA
Z BESH-DO-TLIZ ZINC

Y ahí sólo están las letras sueltas. El diccionario completo podéis encontrarlo aquí 

El éxito de la idea fue tal que se envió con urgencia una carta firmada por el General Mayor Clayton Vogel al Presidente de los Estados Unidos y otra al Comandante del cuerpo de Marines. En ella, se pedía permiso para reclutar a un total de 200 navajos para labores de encriptación. Como había sucedido al principio, en Washington se mostraron reticentes. El Presidente no contesto y el Comandante de los Marines solamente dio permiso para reclutar 30 navajos para un proyecto piloto. En ningún caso deseaba dejar el destino de los Estados Unidos en manos de un civil (Johnston) y doscientos nativos. Así, si el proyecto fracasaba, sería sencillo de disolver.

A mediados de abril comenzó el reclutamiento de voluntarios. Varios marines se presentaron en las reservas navajas buscando candidatos. Además de dominar el idioma nativo y el inglés, los reclutas debían estar en buena forma física, ya que, aunque no se les dijo el propósito de su tarea, sí se les dijo que servirían como “especialistas” en el frente de batalla. Entre los 30 voluntarios había varios menores de edad, alguno con 15 años de edad. Como los navajos no conservaban su partida de nacimiento, todos fueron aceptados. Y al contrario. Carl Gorman, uno de los encriptadores, tenía 36 años en el momento del reclutamiento, lo que implicaba que era demasiado mayor para ser alistado. Mintió y dijo tener 26 años. Al fin y al cabo, nadie lo comprobaría.

Para muchos de los voluntarios, el viaje a las inmediaciones de San Diego suponía salir por primera vez de la reserva, montar por primera vez en autobús o tren o admirar el océano. Y también era la primera vez que se enfrentaban a una disciplina como la del ejército. Las primeras semanas fueron complicadas para el regimiento 382º del Cuerpo de Marines, más conocido como “The Navajo School”. Tras aprender a marchar en formación, obedecer órdenes y mantener limpio el cuartel, fueron trasladados a Camp Pendelton, donde comenzaría su entrenamiento en encriptación. Allí, los navajos trabajaron codo con codo con encriptadores profesionales para ampliar y perfeccionar el diccionario y el código. Para junio, el diccionario navajo tenía un total de 63 fonemas que representaban 26 letras (Código Tipo I) y 411 palabras (Código Tipo II), algunas de ellas, como tipos concretos de aviones o armas, especialmente creadas para la ocasión, pues no existían en el idioma original. Es importante mencionar que, aunque se creó un diccionario, éste nunca fue llevado al frente. Se limitó su uso al entrenamiento de los codificadores en Estados Unidos, que debían aprenderlo de memoria.

Codigo navajo avionesCodigo navajo barcos

“Well, when they first got us in there for Code Talkers, we had to work that out among our own selves so, we didn’t have a word for tank, for example. And the one said it’s like a turtle, you know. It has a hard shell and it moves and so we called it a Chay-Da-Gahi, a turtle.”

.

“Bueno, cuando nos dijeron que íbamos a ser encriptadores, tuvimos que trabajar mucho por nuestra cuenta, no teníamos una palabra para tanque, por ejemplo. Y uno dijo que era como una tortuga, ya sabes. Tiene un caparazón duro y se mueve, así que lo llamamos Chay-Da-Gahi, tortuga.”

29 de los 30 reclutas, uno abandonó la instrucción, fueron graduados en julio de 1942 como la primera promoción de codificadores navajos de la Historia. De ellos, ocho permanecieron en San Diego como instructores, dos fueron enviados a las reservas como reclutadores y los otros 19 enviados al frente, a Guadalcanal, donde servirían bajo las órdenes del General Mayor Alexander Vandegrift de la Primera División de Marines.

 

05-05-1942-primer batallon navajos traductores
Primera promoción de navajos graduada en Camp Pendelton

 

Vandegrift vio el éxito del código navajo y envió dos cartas, una de felicitación a Johnston y otra al Comandante de los Marines, pidiendo que, de la próxima promoción, 83 navajos se unieran exclusivamente a su división. La reacción en Washington fue de una enorme estupefacción, pues nunca creyeron que el proyecto fuera a funcionar. Así, se dio carta blanca a Vogel para actuar y la segunda promoción de navajos, graduada en agosto de 1943, contaba 190 nuevos encriptadores.

Rápidamente, su presencia se convirtió en una pieza fundamental en el teatro del Pacífico. Y no solamente para enviar información, sino también sobre el terreno. Su capacidad innata para sobrevivir en terrenos complejos, así como su habilidad en el rastreo, excedieron con creces las expectativas que se tenía de ellos. El envío de mensajes era constante y la importancia de los mismos, incalculable. El código navajo rápidamente fue el canal más seguro para transmitir información y la información más preciosa era enviada a través de él. Varios altos cargos del ejército estadounidense declararon que, si los japoneses, en algún momento, hubieran sido capaces de descifrarlo, Estados Unidos habría perdido la Segunda Guerra Mundial en el Pacífico sin ningún tipo de duda.

 

Viñeta navajo
“Emm… Humo mejor que la radio de campaña”

 

No faltan las anécdotas y malentendidos. En el lado “divertido”, varios navajos realizaron un baile ceremonial pidiendo ayuda y éxito para el desembarco en Okinawa. El desembarco fue más sencillo de lo esperado, pero al adentrarse en la isla, la resistencia japonesa fue feroz. Cuando los soldados reprocharon a los navajos la ineficacia su ceremonia, éstos argumentaron que sólo pidieron un desembarco sencillo, lo demás no era cosa suya. Y en el lado “negativo”, destacar que por su piel y estatura, varios fueron heridos por fuego amigo, capturados o torturados al pensar los soldados estadounidenses que se trataba de japoneses.

En cualquier caso, una vez comprobado su éxito, prácticamente todas la operaciones militares medianamente importantes llevadas a cabo por el ejército estadounidense en el Pacífico contaron con retransmisiones, por teléfono o radio, de códigos cifrados en navajo, y que ayudaron enormemente a MacArthur y sus generales a derrotar progresivamente al enemigo nipón. Las seis divisiones de Marines contaban con una unidad de encriptadores navajos y había incluso una compañía con los paracaidistas, muestra de su importancia.

Rescataremos solamente un ejemplo. Durante la invasión de Iwo Jima, en febrero y marzo de 1945, seis codificadores navajos trabajaron, ininterrumpidamente, durante los dos primeros días de la invasión a la isla. Enviaron más de 800 mensajes, es decir un mensaje cada 3 minutos y medio aproximadamente. Probablemente, la mayoría, al ser transmitidos por una radio de campaña sin ningún tipo de seguridad especial, fueron interceptados por los japoneses. No costa que alguno de esos mensajes fue descifrado.

Los codificadores navajos se habían ganado a pulso el respeto de sus compañeros marines. El Mayor Howard Connor, que estaba al frente de la compañía de navajos de Iwo Jima declaró que:

“Were it not for the Navajos, the Marines would never have taken Iwo Jima.”

.

“De no haber sido por los navajos, los marines nunca habrían tomado Iwo Jima”

Conclusiones

En total se graduaron en Camp Pendelton 421 navajos, la mayoría voluntarios otros, forzosamente reclutados. Tras la Segunda Guerra Mundial, prácticamente todos fueron licenciados, regresando a sus reservas y siendo recibidos como auténticos héroes. Algunos, con dificultades para retomar una vida normal tras la guerra, se realistaron. El último de los navajos encriptadores que participó en el conflicto se retiró del servicio en 1972. A aquellos que sí permanecieron en sus tierras, la vida no fue sencilla. A los problemas psicológicos propios de muchos veteranos de guerra se unió el olvido del gobierno y la falta de apoyo económico.

Tal fue el olvido que sufrieron, que el reconocimiento público a su labor tardaría casi cuarenta años en llegar. Las operaciones y el código navajo fueron información reservada hasta 1968, cuando el gobierno estadounidense la desclasificó. Pero aún habrían de esperar un poco más, hasta 1982, cuando el Presidente Ronald Reagan entregó a los codificadores navajos un certificado de reconocimientos a sus actos y nombró el 14 de agosto como el “Navajo Code Talkers Day“, es decir, el Día de los codificadores navajos.

Años después, en el 2000 y bajo la administración de Bill Clinton, se aprobó una ley que concedía a esos 29 navajos originales que se graduaron en Camp Pendelton la Medalla de Oro del Congreso. Al año siguiente, en julio de 2001, el Presidente George W. Bush entregó personalmente las medallas a los cuatro navajos supervivientes en una ceremonia realizada en la Rotonda del Capitolio, imponiendo las otras veinticinco a título póstumo, reconociendo así el enorme valor de su trabajo.

 

Navajos condecorados
Navajos condecorados por el Gobierno en 2001

 

¡Oh! Casi se me olvidaba. Aquí las respuestas al código:

Respuesta 1: Philip Johnston

Respuesta 2: Iwo Jima

No era tan difícil, ¿verdad?

Bibliografía

http://www.armchairgeneral.com/interview-with-navajo-code-talker-chester-nez.htm

https://www.cia.gov/news-information/featured-story-archive/2008-featured-story-archive/navajo-code-talkers/

https://www.cia.gov/news-information/featured-story-archive/2008-featured-story-archive/all-in-the-family.html

https://www.history.navy.mil/research/library/online-reading-room/title-list-alphabetically/n/navajo-code-talker-dictionary.html

http://www.historynet.com/world-war-ii-navajo-code-talkers.htm

http://www.languageconnections.com/blog/navajo-the-unbreakable-language-of-world-war-ii/

http://www.nmai.si.edu/education/codetalkers/html/chapter4.html

https://stationhypo.com/2017/05/04/5045/

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