El Subfusil Thompson, una leyenda de nuestro tiempo

Introducción

El subfusil Thompson es sin duda una de las armas más conocidas y famosas del siglo XX. Diseñado por el oficial estadounidense John Taliaferro Thompson, equipó al ejército estadounidense hasta la década de 1960 y a otros numerosos ejércitos desde su primera versión en 1921. Arma utilizada también por el crimen organizado y por guerrilleros a lo largo y ancho de todo el mundo para sus luchas y sus negocios. Sin duda el Thompson marcó una época y se ha convertido en un icono de la cultura popular.

El Thompson y la Gran Guerra (1916-1919)

La Gran Guerra ha sido sin duda el conflicto que más ha revolucionado las tácticas militares y por lo tanto la tecnología. Cuando en otoño de 1914 los ejércitos se entierran en kilómetros y kilómetros de trincheras, los altos estados mayores de los diferentes países se tiraban de los pelos y de los bigotes para descubrir el método con el que romper el estancamiento del frente. Las ideas fueron muchas y algunas de ellas disparatadas, pero todos tenían una en mente, el aumento de la potencia de fuego del infante. Muchos ingenieros militares intentaron mezclar gran velocidad de disparo con poco peso, lo que venía a ser una ametralladora portátil. De todos los estudios realizados fue en Alemania donde apareció el MP-18, el primer subfusil moderno y práctico de la historia militar.

En los Estados Unidos, el señor John Taliaferro Thompson quiso diseñar su propio modelo de subfusil. La idea de este arma había surgido cuando metido en una trinchera durante la guerra pensó en que un arma automática ayudaría mucho al trabajo de limpieza de una posición fortificada, ya que los largos fusiles de cerrojo eran bastante incómodos de usar en situaciones de combate a corta distancia. Con la ayuda de un patrocinador pudo fundar Auto-Ordnance Company. Así pues se comenzó al análisis e investigación de cómo realizar el nuevo modelo que Thompson había visionado. Los estudios comenzaron antes de la aparición del MP-18 alemán, pero los germanos se adelantaron y su subfusil comenzó a llegar a sus tropas antes de que acabara la guerra. En 1918, el subfusil estadounidense estaba en una fase muy avanzada, pero cuando se quisieron entregar en Europa los primeros prototipos el conflicto había acabado y no pudo probarse en combate.

El subfusil Thompson, una leyenda de nuestro tiempo
John Taliaferro Thompson sujeta su subfusil durante mayo de 1922 en una de las muchas demostraciones que se hicieron. Fuente: Osprey Publishing.

Los pocos prototipos que se habían fabricado fueron rediseñados para que la nueva arma pudiera ser fabricada en masa, así nació formalmente en 1921 el subfusil Thompson. Aunque el nuevo modelo estaba diseñado para una mayor producción era bastante costoso para la época, llegando a un precio de 225$. Esto es debido a que utilizada piezas de una gran calidad y tenía un bonito acabado en madera. Este primer modelo tenía en el guardamanos un pistolete de tipo pistola, el cual ayudaba a encañonar el arma al apuntar. Se le añadió además una mira graduable como a los rifles de gran calibre y utilizaba cargadores rectos de 20 o 30 cartuchos o tambores de 50 o 100 cartuchos. Su velocidad de fuego era muy alta y su calibre 45. ACP era bastante potente, por lo que a corta y media distancia era infalible.

Del Thompson M1921 al M1928, la familia crece

Con la Gran Guerra acabada, el introducir una nueva arma en un ejército se hacía difícil, pues los países habían invertido durante el conflicto miles de millones en armamento y estaban exhaustos[1]. Sin embargo Taliaferro intentó vender su nuevo subfusil al ejército y sobre todo a los cuerpos de seguridad, pero la jugada no salió nada bien. Policía y ejército se quejaron de que el subfusil Thompson era muy caro, y que por el precio de uno de ellos se podía equipar a varios agentes con pistolas Colt 45 Modelo 1911. A pesar de todo el arma se produjo en buenos números y se puso a la venta por todo el mundo para captar posibles compradores.

Los primeros que compraron y utilizaron este arma fueron los irlandeses, que tras un “rife y rafe” con los británicos consiguieron un tratado de independencia frente a estos, aunque con limitaciones. Hubo grupos irlandeses que no aceptaron el tratado por lo que se produjo una guerra civil entre partidarios pro-tratado y los disidentes. Ambos bandos adquirieron subfusiles Thompson en un número moderado y  fueron usados en los combates. En las fotografías de la época es posible ver a soldados irlandeses pro-tratado (dirigidos por el famoso Michael Collins) con Thompsons con cargadores de 100 cartuchos, cargadores que luego se hicieron muy raros y se dejaron de utilizar.

El subfusil Thompson, una leyenda de nuestro tiempo
Un voluntario del ejército irlandés posa sentado junto a su subfusil Thompson M1921 con cargador de 100 cartuchos. Fuente: http://irishvolunteers.org.

Otro país donde el Thompson se compró de manera limitada fue en España, más específicamente el gobierno de la Generalitat de Cataluña durante la década de 1930. Estos subfusiles fueron adquiridos para equipar a los Mossos d´Esquadra  y que según el experto en armamento Juan L. Calvo en el Palacio de la Generalitat se vieron los cargadores en forma de tambor de estas armas. Los subfusiles Thompson ya eran anunciados en los catálogos editados por la firma barcelonesa «Laplana y Cia» en la década de 1920, como: “ametralladora excelente- último invento de la técnica moderna”….”indispensable para la defensa de fábricas, fincas, torres y bancos“.

Sin duda el subfusil del señor Taliaferro ha estado más ligado a un grupo de personas que a un país en concreto, nos referimos a la mafia. Que los cuerpos de seguridad del estado de EE.UU no vieran el potencial de este arma no significa que otras personas no lo vieran, por ello el crimen organizado vio en el subfusil Thompson un arma perfecta para sus negocios. Los mafiosos compraron gran cantidad de estas armas y fueron utilizadas en sus guerras personales, un ejemplo de ello es que, un día la policía llegó al escenario de un crimen, el lugar estaba tiroteado al completo y se pensaba que la acción habría durado horas, lo que no sabían es que el destrozo había sido solamente una ráfaga de subfusil Thompson. Pronto el arma se convirtió en un icono de la época de la Ley Seca y la Prohibición y comenzaron a llegar los motes como “la Maquina de Escribir de Chicago” o simplemente “Tommy Gun“.

El subfusil Thompson, una leyenda de nuestro tiempo
Soldados estadounidenses en Nicaragua entre 1926 y 1933. Dos de ellos portan subfusiles Thompson M1928 uno con guardamanos de madera y otro con pistolete. Este conflicto con las guerrillas sandinistas fue importante para que el ejército de EE.UU adoptara finalmente el subfusil de Taliaferro. Fuente: Osprey Publishing.

La publicidad que estos individuos hacían del arma de John Taliaferro no era bastante buena, pero su utilización por la mafia hizo que la policía comenzará a adquirir Thompsons debido a que empezaban a estar en desventaja frente a los criminales.  En 1928 se mejoró de nuevo el subfusil, que básicamente tenía el mismo aspecto pero se eliminaron algunas piezas del percutor para que fuera más barato producirlo. Este nuevo modelo se fabricó en una mayor cantidad que su antecesor y además pequeñas variantes militares eliminaron el pistolete del cañón por un guardamanos de madera. No solo las grandes familias mafiosas utilizaban este arma, también los más icónicos ladrones de bancos de la década de 1930 utilizaron el Thompson M1921 y M1928, nombres como John Dillinger, Pretty Boy Floyd, Baby Face” Nelson o Machine Gun Kelly han quedado unidos a la historia de este subfusil. Además de usar estas armas también las modificaban a su gusto, por ejemplo como utilizarlas sin culata o a modo de pistola.

En 1936 comenzó la Guerra Civil Española y la II República a falta de material bélico comenzó a buscar vendedores. Agentes republicanos contactaron con vendedores de EE.UU para la venta de material ligero, la compra no se realizó pero según las fuentes [2] los republicanos pudieron haber adquirido 5.000 subfusiles Thompson si el gobierno de dicho país no se hubiera negado a su venta para no entrometerse en la guerra española. A pesar de todo, unos pocos M1928 llegaron a España junto al batallón de voluntarios Abraham Lincoln llegado de EE.UU para luchar junto al gobierno, según el autor y experto en armamento Bernat Barceló Rubí.

El subfusil Thompson, una leyenda de nuestro tiempo
El famoso ladrón de bancos John Dillinger con su subfusil Thompson M1928 en la década de 1930. Fuente: Bettmann/Corbis.

El Thompson y la Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

En la década de 1930, el subfusil Thompson M1928 consiguió por fin su objetivo, ser adoptado por las fuerzas estadounidenses de forma oficial. Este subfusil tendría un papel fundamental en la Segunda Guerra Mundial. Cuando en 1939 comienza el nuevo conflicto, solo un país no había desarrollado un subfusil autóctono, Reino Unido. Los británicos tuvieron que adquirir subfusiles Thompson M1928 [3] en grandes cantidades y luego entregados por la ley de Préstamo y Arriendo que también afectó a la URSS. A lo largo de la guerra las fuerzas de la Commonwealth utilizaron el Thompson en diferentes versiones hasta que finalmente apareció el Sten que comenzó a sustituir al subfusil norteamericano.

En 1941, tras el ataque japonés a la base naval de Pearl Harbor, los estadounidenses se metieron de lleno en la Segunda Guerra Mundial. Todos los subfusiles Thompson se sacaron de los arsenales y comenzaron a equipar a los marines y al ejército regular. Sin embargo, aunque se habían hecho constantes mejoras para abaratar el ya famoso subfusil, este seguía siendo caro, por ello en 1942 aparecieron versiones más simplificadas, el modelo M1 y M1A1 que se produjeron en cantidades sorprendentemente altas. Estas nuevas versiones eliminaban los cargadores de tambor, las miras graduables y los pistoletes de tipo pistola para si crear un arma totalmente para uso militar. Aunque el arma de Taliaferro se usó en grandes cantidades nunca imaginadas, su inventor falleció en 1940 y no pudo ver su obra culminada.

El subfusil Thompson, una leyenda de nuestro tiempo
Marine estadounidense durante la Batalla de Okinawa, 1945. En sus manos sujeta un subfusil Thompson M1. Fuente: https://pixabay.com.

Los nuevos modelos M1 y M1A1 seguían siendo costosos de producir para tiempos de guerra, por ello el ejército comenzó a probar nuevos subfusiles como el famoso M3pistola engrasadora” o el Reising M50 y M55 entre otros. El M3 fue elegido para sustituir el Thompson, pero no tuvo un buen comienzo y solo hasta después de varias mejoras no entró en servicio, servicio que tuvo que hacer junto a su antecesor durante bastantes años. Durante la guerra el Thompson también fue adoptado de manera provisional por Francia, que tras su derrota en 1940 tuvo que reequiparse con material estadounidense. Cuando la guerra acabó en 1945, la cantidad producida de estos subfusiles era tan alta que tuvieron que venderse o entregarse como excedentes a bastantes ejércitos de países que habían quedado destrozados por la guerra, o que eran “aliados” de EE.UU como las repúblicas y dictaduras latinoamericanas.

El Thompson y la Posguerra  (1945-1995)

Como ya hemos dicho, el Thompson sobrevivió sin problemas el final de la Segunda Guerra Mundial y su gran producción hizo que tuviera que ser repartido y vendido a lo largo y ancho del mundo. Si durante la década de 1920 y 1930 había sido un arma icónica de los mafiosos, ahora en la década de 1950 y 1960, lo sería de los guerrilleros de toda clase de ideologías. En 1950, en el lejano Oriente y más específicamente en Corea comenzó una nueva guerra, esta vez en el marco de la Guerra Fría, la gran lucha entre EE.UU y la URSS. Los surcoreanos y estadounidenses llevaron a la guerra sus maravillosos Tommys pero cuando China invadió Corea del Norte para salvar a dicho régimen se dieron cuenta de que los chinos también tenían subfusiles Thompson. Esto es debido a que China había sido ayudada con material estadounidense para combatir a los japoneses y ahora la China comunista reutilizaba este armamento.

El subfusil Thompson, una leyenda de nuestro tiempo
Un joven Raúl Castro en Sierra Maestra durante 1957-1958. En sus manos sostiene un subfusil Thompson M1928A1.

La década de 1950 fue la época de las revoluciones y en 1957 el régimen cubano dependía directamente de Estados Unidos, por lo que el ejército utilizaba material norteamericano. Durante 1957-1959, el régimen cubano del general Batista se enfrentó a los guerrilleros dirigidos por Fidel Castro. Los subfusiles Thompson fueron muy apreciados por los guerrilleros de Castro, en una de las primeras semanas de guerrilla, una agente de la revolución llevó a los guerrilleros varias armas y municiones, entre ellas había 40 cartuchos del 45 A.C.P que usaba el Thompson, algo que se celebró entre los hombres del Che y de Castro. Tras la victoria castrista, el material norteamericano fue reemplazado por material soviético y el Thompson dejó de utilizarse en el ejército regular, aunque algunas unidades cayeron en manos de los contrarrevolucionarios que lucharon contra el nuevo régimen cubano en la sierra de Escambray hasta 1966.

Volviendo de nuevo a España, hay que decir que aunque EE.UU realizó contratos de material con el régimen de Franco, nunca se entregó material ligero, pues el gobierno español fabricaba su propio armamento autóctono y no dependió en este tema de países extranjeros. En España, el Thompson se vio de nuevo de la mano de guerrilleros antifascistas que luchaban por tumbar el régimen de Franco y restablecer de nuevo una república democrática. Estos subfusiles llegaron desde los Pirineos donde Francia hacia la vista gorda con los maquis españoles que introducían armas a España. Algunos Thompson cayeron en manos de la guardia civil tras acabar con algún grupo guerrillero. También en 1957, España se vio inmersa en la Guerra de Ifni-Sáhara donde los guerrilleros marroquíes portaron algún subfusil Thompson, pero fueron minoritarios.

El subfusil Thompson, una leyenda de nuestro tiempo
Subfusil Thompson M1928 y prismáticos del guerrillero antifranquista y anarquista “Quico” Sabaté abatido cerca de Barcelona en 1960. Fuente: http://www.oocities.org.

En Vietnam, el Thompson desapareció casi por completo, algunos soldados estadounidenses tenían aprecio a este arma, pero con el paso de los años nuevos modelos de subfusiles habían aparecido y el famoso Thompson se hizo pesado y obsoleto. Pocas unidades fueron equipados con él y su uso se vio sobre todo en el ejército survietnamita y en los guerrilleros del vietcong. Finalmente en 1976, el FBI estadounidense se deshace de sus magnificas Thompson y son declaradas obsoletas. Las últimas Tommys se vieron en Europa del Este en la Guerra de Bosnia entre 1992 y 1995, para entonces este subfusil no se utilizaba en casi ningún ejército del mundo de manera oficial y solo aparecía de vez en cuando en manos de tropas irregulares y paramilitares.

El subfusil Thompson comparado con otros subfusiles

Aunque el subfusil Thompson daba muchas prestaciones tenía defectos, el primero de ellos su costo como hemos visto y el segundo su tamaño y peso. El peso y el tamaño no importaron demasiado, pues muchos subfusiles de la época tenían peso y tamaño parecidos al subfusil estadounidense. El verdadero punto en contra estaba en el costo, pues el Thompson no se adaptó bien a las nuevas formas de producción y a pesar de todas las variantes aún seguía siendo caro de producir en tiempos de guerra. Británicos, soviéticos y alemanes entendieron muy bien lo de producir armas en cantidad y a bajo coste. Por ejemplo antes de la guerra alemanes y soviéticos utilizaban subfusiles parecido al Thompson [4] en su forma de producción, pues eran armas con un bonito acabado y que precisaban de piezas bien hechas para que funcionaran correctamente.

El subfusil Thompson, una leyenda de nuestro tiempo
El subfusil soviético PPS-43 es el ejemplo clásico de subfusil barato y de producción masiva. La URSS incluso lo pudo producir en una ciudad asediada como Leningrado.

Cuando la Segunda Guerra Mundial estaba en su punto álgido los soviéticos fabricaron el PPS-43 que necesitaba muy poco tiempo para montarse, pesaba poco estaba hecho en metales ligeros y solo disparaba en modo ráfaga. El objetivo ya no era tener un buen subfusil impoluto y bonito, sino fabricar cuanto más mejor y que funcionara más o menos bien. El Thompson es considerando un subfusil de primera generación, es decir que sus características coinciden con los subfusiles MP-18, MP-28 o Tallinn M23. En la segunda generación de estas armas se encontrarían el MP-40, Sten Mk I o  PPSh-41 y finalmente en una tercera generación podríamos introducir el UZI israelí, el Star Z-70 español o el Mac 10.

La conclusión es muy positiva, pues aún siendo pesado y de tamaño considerable los soldados, mafiosos y guerrilleros a lo largo de todo el mundo tuvieron mucho aprecio a este arma. A día de hoy sigue siendo un arma corriente en los campo de tiro estadounidense y además es de las más baratas de disparar, por lo que si viajáis al “País de las Oportunidades“, a parte de ver sus famosos monumentos, gastaros una pequeña parte del presupuesto en disparar esta magnifica arma.

Anexo: tipos de subfusiles Thompson

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M1921: primer modelo de fabricación en masa y puesto en venta al público. Del subfusil Thompson siempre destacó su característica culata.

M1923: solo fabricado en prototipos, la idea para ese modelo fue el de proporcionar fuego de pelotón como si de una ametralladora ligera se tratara, no fue adoptado.

M1927: más largo que el modelo M1921 y era sorprendentemente semiautomática, fabricada para coleccionistas.

M1928: muy parecido al M1921 y no añadía cambios sustanciales, es famoso por que fue adoptado por primera vez por las fuerzas militares estadounidenses.

M1928A1: mejora del M1928 para su producción en masa antes del ataque a Pearl Harbor en 1941. Se elimina una famosa pieza en forma de H en el percutor que parecía indispensable pero que se descubrió que no hacía falta, algo que ayudó a mejorar su producción. El pistolete se elimina y se añade un guardamanos de madera. 

M1: aparece en 1942, la manilla de cargado se puso en el lateral izquierdo del arma y se simplificó aún más su producción. El alza es fija. No acepta cargadores de tambor.

M1A1: aparece en 1943 y es la simplificación máxima del Thompson, el alza es fija pero más completa que en el M1. La manilla de cargado sigue siendo en el lateral izquierdo. No acepta cargadores de tambor.


[1] Tras la Gran Guerra los países fueron reacios a adquirir nuevo armamento debido a todo el que se había fabricado durante el conflicto, es por esto que los fusiles de cerrojo por ejemplo se utilizaron hasta comienzos de la década de 1950. El objetivo era el no convertir toneladas de rifles en chatarra con la introducción de algo nuevo

[2] La fuente de los 5.000 subfusiles Thompson que pretendía comprar la II República sale de los estudios realizados por el historiador Gerald Howson en Armas para España: la historia no contada de la guerra civil española (2000).

[3] El subfusil Thompson M1928 tuvo varías versiones entre ellas la A1,  en muchas unidades se utilizó una bocacha o compensador en el cañón para que los gases salieran hacia arriba y así ayudar a controlar el fuego automático que tendía a levantar el cañón. La medida no funcionó por lo que en los modelos M1 y M1A1 se eliminó desde el principio.

[4] Los subfusiles usados por Alemania antes de la segunda guerra fueron básicamente el MP-34, MP-28 y el Erma MP35. La Unión Soviética antes del PPsh-41 utilizó uno bastante parecido, el PPD-34. Todas estas armas se usaron igualmente en la guerra pero fueron minoritarias.

El subfusil Thompson, una leyenda de nuestro tiempo
Década de 1960, un sargento estadounidense posa con su subfusil Thompson M1A1 en Vietnam.

BIBLIOGRAFÍA:

WEEK, John: Armas de Infantería, Editorial San Martín, Madrid, 1980.

MYATT, Frederick: Guía ilustrada de los subfusiles, Editorial San Martín, Madrid, 1986.

PLEGER, Martin & Peter Dennis: The Thompson submachine gun, fron Prohibition Chicago to World War II, Osprey Plublishing, Londres, 2010.

LÓPEZ DOMÍNGUEZ, Ismael: El Subfusil Thompson, WWGP Magazine Nº11, 2016. pg 3-4.

CALVO, L. Juan: Armas de la guerra civil: curiosidades y rarezas, en Armas y municiones Nº86, 1993. pgs 63-74.

BARCELÓ RUBÍ, Bernat: 3 Siglos de Armamento portátil en España, Autoedición, 2002.

GONZÁLEZ SUÁREZ, J. ANTONIO: Subfusil Thompson, Hobby Press S.A, Armas nº21, 1984. Pg 28-34.

Recursos Web:

El subfusil Thompson, una leyenda de nuestro tiempo
Miguel Badia, jefe de las juventudes de Estat Catalá y ex-jefe superior de Policía de Cataluña, recorre las calles de Barcelona durante el levantamiento de octubre de 1934, acompañado de sus escoltas. Uno de ellos lleva un subfusil Thompson M1928 de los adquiridos por la Generalidad. Fuente: Artemio Mortera

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