La Guerra de Ifni-Sáhara 1957-1958 (III): El final de la “guerrita”

Introducción

En 1958, la situación en las colonias españolas de Ifni y Sáhara comenzaba a estabilizarse. El enemigo aún no había sido derrotado pero el ejército español ya estaba bien posicionado y comenzaba a dejar su lugar de defensor para ser atacante. La guerra tuvo dos rumbos bien marcados, cada uno de estos se correspondía con una de las colonias. En Ifni, el territorio, como dijimos, no se volverá a recuperar, pero en el Sáhara se organizó una gran ofensiva con la ayuda militar francesa.

En esta tercera y última entrada desarrollaremos los compases finales de la guerra, desde el Desastre de Edchera hasta las consecuencias que originó este conflicto en España. Hablaremos también del nuevo material que llegó del país ibérico y de la famosa aviación que tan importante fue en la guerra y que hemos tenido olvidada en las dos anteriores entradas.

El Desastre de Edchera, una dura lección

Seguramente, el denominado “Desastre de Edchera” o “Batalla de Edchera” es uno de los episodios más olvidados de la historia militar de nuestro país. En enero de 1958, en el Sáhara, el Ejército de Liberación atacó las posiciones españolas de Aaiún. Este ataque fue fácilmente rechazado por las tropas españolas que habían fortificado todas las posiciones costeras con minas, sacos terreros y alambres de espino traídos de la Península. Viéndose derrotados, los integrantes del ataque se retiraron hacia nuevas posiciones en el interior para reorganizarse.  El día 13 de enero, dos compañías de la XIII bandera de la Legión llevaban a cabo una misión de reconocimiento (1), las cuales fueron emboscadas por elementos del Ejército de Liberación.

Legionarios muertos tras la batalla de Echera. Los cuerpos y la foto fueron retocadas.
Legionarios muertos tras la batalla de Edchera. Los cuerpos y la foto fueron retocados.

La emboscada fue ideada de forma audaz, pues los guerrilleros siguieron de cerca la columna española agazapados y escondidos tras las dunas y los accidentes geográficos. El fuego automático y ligero hizo las primeras bajas notables entre las filas españolas en todo el conflicto. Los legionarios, valientemente, se dispusieron para la defensa ayudados con fuego de mortero. La peor parte del combate se la llevaron los soldados del primer pelotón, que iba en vanguardia, y que antes de retirarse perdieron un gran número de efectivos. La lucha se extendió hasta la llegada de la noche, cuando los guerrilleros se retiraron debido también a las bajas sufridas en el duro combate.

En este pequeño combate (que en realidad fue uno de los más intensos del conflicto) perdieron la vida 41 hombres, bastante de ellos oficiales, y 64 fueron heridos. Como curiosidad, cayeron soldados que habían combatido primero en la Guerra Civil Española y luego sirvieron como voluntarios en la División Azul en Rusia durante la Segunda Guerra Mundial. Las bajas enemigas son desconocidas, pero el general y escritor Casas de la Vega supone que tenían un tamaño de batallón (400 hombres) o quizás el medio millar bien armados y uniformados.

El ejército del aire: entre lo viejo y lo nuevo

Aunque hemos tenido olvidado al ejército del aire, exceptuando a los paracaidistas, lo cierto es que tuvo gran peso en el transcurso de las operaciones llevadas a cabo en Ifni y Sáhara. Ya hemos hablado del armamento que tenía España entre 1957 y comienzos de 1958, pero la aviación era una completa mezcla de material que llamaba la atención desde lejos, y no por ello tuvo menos importancia, pues repetimos, el uso de la aviación fue vital para la campaña, llevando a cabo misiones de bombardeo, ataque, reconocimiento y transporte de tropas y recursos. La mezcla era tal que podríamos hablar básicamente de dos ejércitos del aire en España, uno en la península Ibérica y otro en las colonias.

Hispano aviación HA -1112 llamados coloquialmente
Hispano aviación HA -1112 llamados coloquialmente “Buchones” copia española del caza alemán Bf -109.

Esta dualidad esta basada en que, por ejemplo, en España la tripulación ya estaba practicando con los nuevos aviones a reacción norteamericanos F-86 “Sabre” que habían volado por primera vez en la Guerra de Corea (1950-1953) y que dieron muy buenos resultados en la campaña asiática. Estos aviones, entre otros ,habían llegado debido a los pactos entre los Estados Unidos y la España de Franco. A pesar de todo, no pudieron utilizarse en el conflicto colonial debido al veto que el país americano hizo a España, pues Marruecos también era aliado de estos. Estas aeronaves modernas volaron junto a los cazas HA-1112 “buchón” y los bombarderos CASA-2111 “Pedro”,  aviones de hélice que databan de los años 30 y 40 y que eran copias alemanas del  Messerschmitt Bf 109 G-2 y el He-111.

Los “buchones” y los “Pedros” fueron los utilizados masivamente en Ifni y Sáhara junto a los Junker Ju 52 (también alemanes), que se utilizaban para el bombardeo pero sobre todo para el transporte de recursos y de paracaidistas (como en la Guerra Civil Española). Lo más increíble es que estas tres aeronaves se utilizaran hasta la década de 1960 y 1970, alargando su vida útil en varias décadas. Otro de los aviones más utilizados en la campaña fue el  North American T-6 “Texan” que voló por primera vez en 1935, pero que en 1957 dio un buen servicio en misiones de destruir y ametrallar posiciones. Por supuesto, no solo hubo aviones. También otras aeronaves tuvieron importancia, como los helicópteros aunque fueron pequeños en número. Apenas unos pocos Sikorski H-19 y dos Hiller Raven 23-C.

Aviones de transporte Junkers Ju 52 sobrevolando la isla de Gran Canaria.
Aviones de transporte Junkers Ju 52 sobrevolando la isla de Gran Canaria.

El cuerpo de aviación ha sido muy criticado por los diferentes autores, pues como hemos podido ver, los modelos utilizados databan de los años 30, pero hay que hacer una valoración global. En la década de 1950 muchos países aún utilizaban aviones de hélice. Francia, por ejemplo, había utilizado el He 111 alemán en Indochina, es decir tres años antes. Sin embargo, y debido a la situación de bloqueo que tuvo España después de la Segunda Guerra Mundial, hizo que estos modelos se siguieran utilizando hasta la década de 1960, como antes hemos dicho (2).

Las operaciones Ecouvillon y Teide: recuperación del Sáhara

La ayuda francesa fue sin duda vital para poder limpiar el Sáhara en 1958. Los contactos entre las autoridades españolas y francesas dieron sus frutos en la creación de dos grandes planes para limpiar el territorio español de las bandas armadas; estos dos planes eran Ecouvillon (escoba) y Teide. Eran dos operaciones a gran escala dirigidas al interior del Sáhara con ataques de aviación y movimientos de fuerzas motorizadas y blindadas. Un punto importante fue cuando en enero de 1958 Ifni y el Sáhara Occidental se separaron en cuanto a los mandos, pues hasta ahora solo había habido un gobernador,  Mariano Gómez-Zamalloa y Guirce. A partir de ahora en el Sáhara tomaría el mando José Héctor Vazquez, que tenía mucha experiencia en el desierto al haber vivido durante mucho tiempo en el Norte de África.

Columna de tanques M-24
Columna de tanques M-24 “Chaffe” españoles listos para el combate.

Las diferentes campañas se planearon conjuntamente, pero esto no evitó que tuvieran serias lagunas, aunque fueron corregidas sobre la marcha. Finalmente, ambas autoridades planearon iniciar el ataque el 6 de febrero, algo que no ocurrió por problemas logísticos en la parte española. Por ejemplo, el día 1 de febrero el comandante del grupo Pavía se había quejado de que faltaban repuestos, agua y material para poner en marcha la jugada. Esto pone de manifiesto las limitaciones que tenía España en cuanto a movilización de recursos para iniciar una campaña militar y lo descuidadas que había tenido la logística de las colonias que aún mantenía en el continente africano. Uno de los hechos más curiosos es que una unidad española de la Legión se trasladó a Fort Trinquet (base principal de los franceses) y una unidad francesa de paracaidistas se trasladó a Aaiún como muestra de la ayuda recíproca.

Debido a esta cuestión de los recursos, el plan se retrasó hasta el día 10 de febrero, aunque los franceses, por su cuenta, iniciaron movimientos hasta los objetivos marcados. El día 9, la aviación franco-española comenzó a hostigar al enemigo en sus posiciones y las columnas que marchaban por el desierto. Cuando llegó por fin el día 10, las columnas españolas con sus vehículos blindados se pusieron en marcha después de los numerosos retrasos. El día no comenzó bien, pues una unidad española cayó en una emboscada, aunque tras una dura lucha se continuó con la marcha establecida, pues el enemigo estaba muy debilitado en estas fechas. El día 11, los franceses se encontraron con un grupo bien organizado del Ejército de Liberación, pero la efectividad del ejército francés era mucho más alta que la del español. Las bajas fueron de 3 muertos y 8 heridos, mientras que las bandas armadas perdieron 57 hombres, 10 heridos y 16 prisioneros.

Columna de reconocimiento española equipada con Jeep norteamericanos.
Columna de reconocimiento española equipada con Jeep norteamericanos.

En la antiquísima ciudad de Smara (única ciudad no fundada por los españoles) los paracaidistas españoles a las órdenes de los franceses saltaron y tomaron el aeropuerto de la misma. El día 12 y 13 fueron días bastante tranquilos. Los franceses llegaron a la ciudad capturada y montaron un gran dispositivo logístico para repostar combustible y municiones, algo que a los mandos españoles impresionaba muchísimo, pues lograban movilizar recursos a una gran velocidad. El día 14 de febrero las cosas marchaban muy bien para la alianza franco-española, se estaban tomando muchos recursos al enemigo (sobre todo medicamentos y alimentos) y los días siguientes comenzaron a aparecer grupos nómadas con la bandera blanca para rendirse a las autoridades. Definitivamente el día 19 de febrero las zonas centro y norte del Sáhara Occidental habían sido limpiadas de elementos guerrilleros.

Helicópeto Sikorski H-19 despega durante las operaciones en el Sáhara.
Helicópeto Sikorski H-19 despega durante las operaciones en el Sáhara.

En el sur, las operaciones fueron satisfactorias y el mayor número de efectivos españoles y franceses acabaron por envolver y destruir las grandes formaciones del Yeicht Taharrir. Uno de los puntos importantes por los cuales se tuvo tanto éxito fue que españoles y franceses usaron medios blindados medios y ligeros. Los guerrilleros marroquíes y saharauis no tenían capacidad para luchar contra estas unidades, por lo que su fuerza efectiva se vio muy menguada. La campaña se extendió hasta el día 25 de febrero, día en el cual se dio por finalizada la pacificación de los territorios. Sin embargo, y a pesar de haber destruido las unidades principales, en el sur del Sáhara quedaron pequeños grupos de resistencia hasta 1961, pero en definitiva el enemigo había sido destruido.

El final de las operaciones y consecuencias

En abril de 1958  las operaciones militares terminan en todos los territorios españoles, el Ejército de Liberación Marroquí ha sido derrotado y España se sienta a negociar con Marruecos, que al fin al cabo era el instigador de los ataques que se habían realizado. Aunque todo había terminado, las posiciones españolas se mantendrán en alerta ya hasta el final de la presencia de nuestro país en estos territorios. Mediante el acuerdo de Angra de Cintra, España entregó sorprendentemente varias posiciones estratégicas a Marruecos, destacando Cabo Juby, Villa Bens y todo el territorio de Ifni exceptuando la capital.

Soldado español a mediados de la década de 1960 con todo lo necesario para operaciones en el desierto. Equipado con su fusil Cetme B.
Soldado español a mediados de la década de 1960 con todo lo necesario para operaciones en el desierto. Equipado con su fusil Cetme B.

Todos los demás territorios quedaron en manos de las autoridades españolas, que comenzaron a realizar grandes cambios, como por ejemplo el convertir en provincias de ultramar las dos colonias, algo que no sirvió de mucho, pues en 1969 se perdería Ifni y en 1975 también se perdería el Sáhara Occidental con la famosa “Marcha Verde” que organizó Marruecos con el fin de dar la estocada final a España, que se encontraba en momentos de una gran inestabilidad política debido a la muerte del dictador Francisco Franco. Otro problema añadido en 1975, y que dura hasta hoy día, fue en la situación que se dejó al pueblo saharaui, que actualmente se encuentran en campos de refugiados y combatiendo para obtener un país propio.

Antes de que estas colonias o provincias se perdieran, la Dictadura aprendió una dura lección, y a partir de 1959 comenzó a llegar material moderno a las tropas allí apostadas. Los soldados recibieron todo lo necesario para llevar a cabo maniobras en el desierto, como siroqueras, botas, cascos metálicos, o gafas. Además, llegaron los nuevos fusiles CETME (3), uno de los fusiles de batalla más modernos del mundo en la época y que comenzaron a sustituir a los viejos mosquetones de 1916 y 1943.


(1): Las misiones de reconocimiento llevadas a cabo por las unidades españolas eran normales en el Sáhara, se conformaban de vehículos todoterreno normalmente dodge y jeep de origen norteamericano.

(2): Además de este material anticuado, en España había un material aún más obsoleto, los famosos cazas Polikarpov I-15 e I-16 que habían sido capturados a los republicanos durante la Guerra Civil. Este material dejó de volar a mediados de 1953.

(3): El fusil de batalla CETME se utilizó en el conflicto de Ifni-Sáhara pero en una escala bastante pequeña. Según Lucas Molina Franco, en 1958 había 812 CETME de los modelos A-1 y A-2 fabricados. Varios lotes fueron entregados a la Legión (IV bandera) y a los paracaidistas.



BIBLIOGRAFÍA

CANALES TORRES, Carlos: Breve historia de la Guerra de Ifni-Sáhara, la última guerra colonial española, nowtilus, Madrid, 2010.

CANALES TORRES, Carlos: La Campaña del Sáhara (1957-1958), una dura lección en el desierto, Ristre Multimedia, Madrid, 2008.

CASAS DE LA VEGA, Rafael: La última guerra de África, la campaña de Ifni-Sáhara, Ministerio de Defensa, Madrid, 1985.

MANRIQUE GARCÍA, José Mª & MOLINA FRANCO, Lucas: Ifni, 1958, el sangriento combate de Edchera, Galland Books, Valladolid, 2008.

DIEGO AGUIRRE, José Ramón: La última guerra colonial de España, Ifni-Sáhara (1957-1958), Algazara, Madrid, 1993.

SEGURA VALERO, Gastón: Ifni, la guerra que silenció Franco, Martínez Roca, Madrid, 2006.

3 comentarios en “La Guerra de Ifni-Sáhara 1957-1958 (III): El final de la “guerrita”

  1. Un poco resumido para mi gusto!! pero me ilustro con el tema de la aviación Española durante el conflicto con las colonias en África!! buen articulo!!

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    1. Hola Raúl, ¿Qué tal esta?

      Bueno esta última entrada ha sido más resumida porque ya es el final del conflicto. Me gustaría que leyera las otras dos entradas que tengo publicadas, sino las ha leído ya. De todas formas, haré en unos meses alguna entrada más a modo de apéndice para aclarar temas como el material usado.

      Un cordial saludo y gracias

      Ismael López

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      1. Solo recordarles que las famosas fotografias atribuidas al combate de Edchera, no son de alli, estan tomadas en Argub, donde hacia el interior ecistian unos barracones como los que se aprecian en varias fotografias de la serie. El problema es que alli el combate mas intenso que se registro no tuvo partivipacion La Legion. Luego estas son un posado, ¿escenas de una pelicula jamas terminada y/ o estrenada? ¿ Hubo otro combate wue no esta registrado? Lo que parece poco probable. El caso es que nadie, por nas que cada vez se estudia mas este conflicto ha desentrañado el misterio.

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