Víctimas de la Leyenda Negra (II): Hernán Cortés

Resumen:Hernán Cortés, de sus mitos, sus realidades, sus hechos desconocidos y la Leyenda Negra que asola a él en particular y a México en general.

INTRODUCCIÓN: UNA IMAGEN DEFORMADA 

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Cortés, feo, sifilítico y jorobado. Así lo pintaba Diego Rivera, pintura irónica de su particular Leyenda Negra

Todos sabemos quien era Hernán Cortés, y es que es uno de los más famosos conquistadores del mundo. Él solo con una muy reducida tropa conquistó cruelmente México, pasando a dominio de España hasta que este mismo se independizó en el siglo XIX del yugo hispánico. Sus correrías le hicieron temible a todos los indígenas, como cuenta la Leyenda Negra. Para otros es el padre de la patria, pero la opinion mayoritaria es que fue un auténtico genocida. Normalmente los liberales y progresistas mexicanos mantienen la opinion negativa, y los conservadores la positiva.

Esto tiene una explicación muy sencilla, y es que Cortés era símbolo de la dominación española. Si se atacaba a Cortés se atacaba a España, ese malvado Imperio que les oprimía. Así, su imagen fue ensalzada por uno y atacada por otros, si bien hay algo más ahí. Y es que eso lo describe el genial Zunzunegui, como vemos después.

Esto no pretende ser un resumen de su vida y milagros sino simplemente tocar los aspectos más controvertidos de la vida del aventurero que derribó el Imperio Azteca. Del hombre que descubrió California, que fue inútil para los estudios universitarios pero que su nombre hoy se estudia en toda facultad de historia que se precie.

Y sin embargo su nombre es para muchos sinónimo del más cruel de los imperialismos, exterminador de culturas indígenas. En según que programas de divulgación (de seriedad discutible) como El Guerrero Más Letal se llegó a hablar de él como uno de los más sádicos guerreros de la historia. Esto nos da una idea del poder del imaginario colectivo, y como ha afectado a México y al buen nombre del hidalgo que nos ocupa.

 DERECHO DE CONQUISTA Y EXTERMINIO INDÍGENA 

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Cortés y Malinche, como Adán y Eva de México. A sus pies sutilmente un indígena muerto. Pintado por José Clemente Orozco

Lo primero que se le achaca como culpa a Hernán Cortés es el ser un ambicioso conquistador. El mito del hombre blanco, barbudo, maloliente que por avaricia llevó la desgracia, la enfermedad, y la guerra a culturas inocentes indígenas. Que mediante la pólvora y el acero exterminó un mundo idílico y paradisíaco por la ingenuidad de los habitantes de América. Y es una verdad a medias. Nadie duda de lo claro de su tez, de su probable mal olor (no se lavaban a menudo en aquella época), y de que fuese muy avaricioso. Pero es falso ese mito del buen salvaje que salpica a los precolombinos. Nadie más imperialista que los distintos pueblos, como el Azteca, el Tlaxcalteca o el Maya, que no en vano eran grandes guerreros y luchaban por el dominio de Mesoamérica. Y que, tachar a Cortés de imperialista, siendo como se comportaba todo el mundo en aquella época es como tacharle de inculto por no conocer la Teoría de la Relatividad.

Por explicar la convicción manifiesta del derecho de conquista, vaya por delante que fue el Papa, árbitro de conflictos entre reinos católicos, el que por el tratado de Tordesillas dio América a los españoles. La única condición era enseñar el catolicismo a los nuevos súbditos de los reyes. Y teniendo en cuenta que la religión era como la economía hoy en día, la guía de los estados, es lógico que hiciesen caso. Más allá de eso, hay que entender que el derecho de conquista no era un recurso de hombre blanco para someter a otro indígena. España había conquistado Nápoles, Milán, Inglaterra había sometido a Irlanda, y Francia ambicionaría poseisones italianas y más territorios europeos. Ya como dijo Maquiavelo, el derecho de conquista es algo natural. Incluso lo explica muy bien el jurist, escritor y político méxicano Vicente Riva Palacios:

El derecho de conquista desnudo en los tiempos de César y de Alejandro, cubierto con el ropaje de la religión en los de Carlos V, velado, con Napoleón I, por las conveniencias diplomáticas y el equilibrio europeo, y tomando el carácter mercantil del siglo para abrigarse tras de las cifras de una indemnización por causa de la guerra en la época que atravesamos, vive, a pesar de todos los adelantos del siglo y del escándalo que causa en la conciencia actual de los hombres, leer en las crónicas del siglo XVI el pretexto y los medios de que Europa se valió para esclavizar a América…La frase pues, derecho de conquista, no encierra una contradicción, como no la encerraba la definición de los jurisconsultos de Justiniano, que llamaban a la propiedad Jus utendi ed abutendi, derecho de usar y de abusar, cuando el abuso no puede combinarse con el derecho; y la frase derecho de conquista no indica más, sino el verdadero punto en que se encontraba la relación entre las Naciones, en el siglo XVI, relación que no se ha modificado mucho en el periodo histórico en que vivimos; y no es de extrañarse que el Papa dispusiera entonces de la autonomía de los pueblos americanos, cuando las mismas ciudades y aun los pequeños reinos en Europa, eran presas disputadas por los monarcas poderosos y cambiaban de dueño como cambiaban los favores de la victoria en los combates.

Así pues parece claro que no podemos culpar a un particular por actuar de la misma forma que todos los hombres de su tiempo (y de muchos siglos después). Entonces simplemente nos quedaríamos con la imagen de que fue uno de tantos conquistadores que llegaron a América, arrasaron los pueblos y se quedaron con su oro y su plata. Pero es que no es el caso, como dice el catedrático francés Joseph Pérez “no se puede hablar de exterminio porque aunque hubiesen querido los españoles no hubiesen podido”. No querían por mano de obra (algunos) y no podrían por su ínfimo número, ridículo en comparación por los indígenas. Hernán Cortés fue el primer gran conquistador, y si lo fue es porque la conquista, aunque parezca contradictorio, la hicieron los indígenas y no los españoles, que solo eran una élite del ejército conquistador.

Así, podemos a botepronto explicar que la conquista de Mesoamerica más que una larga guerra es un proceso diplomatico salpicado de batallas que culmina con el ultimo gran asedio. Así, rodeando la ciudad de Technotitlán estaban ochenta mil indígenas, y como mucho un millar de españoles. La Conquista fue un contrato en el que los españoles quitaban de encima a los aztecas y a cambio los tlaxcaltecas y otras tribus pagarían un impuesto a un rey que no conocían, que nunca les molestaría especialmente por su lejanía, y tendrián grandes ventajas jurídicas. Y si bien Cortés no era un genuino libertador de pueblos, realmente fue un cambio de soberanía política y cultural en decadencia por otra.

¿ERA ALGUIEN ESPECIALMENTE CRUEL EN SUS ACCIONES?

 

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El asalto a Tenochtitlán. Tras él, los tlaxcaltecas asesinaron sin aviso ni previa orden a la población civil, matanza que se le atribuye injustamente a Cortés.

Entendemos cruel como alguien que hace más daño del necesario para emprender una acción y que disfruta infligiéndolo. Así pues dentro del proceso denominado como Conquista encontramos auténticos sádicos como Pedro de Alvarado, Lope de Aguirre…Hombres que aprovecharon una posición de poder para torturar a los indígenas, y ocasionalmente a aus compatriotas. Pero esto no pretende ser una disculpa del estilo:” sí, pero otros más”No, va mucho más allá, Cortés fue todo lo suave que puede ser un conquistador, incluso de no ser por Alvarado su conquista pudo haber sido pacífica. Aunque es justo decir que no le tembló el pulso cuando necesitaba atacar o dar una lección, y tiene borrones en su historial.

Cortés tiene fama de cruel, malvado y torturador de indígenas. Y hay dos hechos que se le suelen echar en cara al personaje histórico , que son la Matanza de Cholula y las torturas de Cuathemoc. Cholula era una ciudad sagrada para los mesoamericanos, y los habitantes le recibieron al principio de la Conquista. Segú la Crónica de Bernal, a los dos días les dejaron de hablar, y Malinche, escalva, traductora y amante de Cortés se enteró de una conspiración. Los aztecas y los guerreros de Cholula pretendían emboscar a Cortés. Este solo se adelantó y ocho mil hombres fueron pasados por las armas. No se puede decir que esta acción sea cruel, pues de haber permitido que la traición fecundase habría muerto, o incluso sobreviviendo se borraría su mito de invencibilidad. Y este mito les mantuvo vivos hasta La Noche Triste, pues así los aztecas vacilaron al atacarles. Luego está el asunto de la matanza de Technotitlán, donde el grueso de su ejército, tlaxcaltecas, se lanzó a por la población azteca. El exterminio se debió al ansia de ajustar cuentas con la ciudad que les oprimía desde hacía años. Como dijo Cortés “no he visto una raza tan fiera y vengativa”.

Y sin embargo el gran sambenito que se le coloca al de Trujillo es la tortura de Cuathemoc, el ultimo Tlatoani, el que defendió Technotitlán de él. Es cierto que Cortés, agobiado por las presiones de sus tropas para cobrar oro, torturó a Cuathemoc quemándole los pies hasta dejarle lisiado e inservible. No sirivió de nada y fue uno de los momentos más vergonzosos de la Conquista, y es justo así constatarlo. Sin embargo Cortés al ser juzgado por esto echo la culpa a Julián de Alderete, su tesorero, que fue cómplice. Ahora, en algunos escritos mexicanos se le llega a achacar haber violado a la esposa de Cuathemoc e hija de Moctezuma, que sería bautizada como Isabel .

Esto es tan demostrable como si una mañana desayunó tortas y otra pan con agua. La realidad comprobada es que Isabel de Moctezuma tras enviudar de Cuathemoc y su Segundo esposo fue a casa de Cortés, pues este había prometido hacerse cargo de ella a Cuathemoc. No se sabe si la sedujo con falsas palabras de matrimonio, pero lo cierto es que nació de su union Leonor. La niña siempre sufrió el desprecio de su madre y solo su padre la reconoció, pero de ahí a asegurar que la violó media un abismo. Seguramente ella estaría avergonzada de haber caído en los brazos del asesino de su marido y secuestrador de su padre. Y de ahí que despreciase al fruto de su unión. Pero todo esto es pura especulación.

Otra cosa es que hablemos de Malinche, otra de las más importantes mujeres en la vida de Cortés. Maliche da nombre al término “malinchista” que se usa para el mexicano que prefiere lo extranjero a lo propio. A ella se le acusa de haber vendido un Imperio a un español por su pasión hacia lo foráneo. Una esclava con capacidad de decidir que derribó al poderoso Tlatoani. Es simplmente ridículo en el planteamiento que tuviese capacidad de elegir su destino.

Malinche fue vendida por esa civilización como esclava a Cortés, y si bien es cierto que fueron amantes y ella fue traductora, ¿que lealtad debía guarder ante un pueblo que no era el suyo, en una situación absolutamente precaria? ¿Si tan fuerte era aquel reino precolombino como una muchacha puede derribarlo? En esas acusaciones se mezcla el machismo de culpar a una mujer por actuar con instinto de supervivencia cuando ha sido forzada a ello en un mundo esencialmente patriarcal, con el victimismo masculino. Es decir, el victimizarse y afirmar que lo que los hombres no hicieron bien fue culpa de mujeres, pues si el imperio cayó fue en gran parte porque los indígenas así lo desearon. Por la ingenuidad de Moctezuma, la falta de diplomacia de Cuathemoc, no por una mujer que solo capeó el temporal que la vida le soplaba.

La última mujer de la que hablemos, Catalina Juarez, fue su esposa y protegida de Diego Velazquez, hasta su fallecimiento. El asunto de su muerte es tremendamente escabroso, y nunca se ha terminado de dilucidar si fue él o fue la enfermedad. Ella sufría desmayos, y su salud frágil no ayudaba. Una noche tras discutir airadamente, pues Catalina le echaba en cara sus infidelidades, fueron al cuarto. Ahí tras un rato de silencio Hernán empezó a pedir ayuda, Catalina estaba muerta.

Hernán adujo en el posterior juicio que ella tenía asma, frente a la acusación de estrangulamiento. Hubo testimonies que daban la perfecta descripción del estrangulado, si bien fueron modificados. Todo parece apuntar a que él acabó con ella, sin embargo los defensores acérrimos del conquistador esgrimen dos argumentos. El primero, que si bien su muerte le convenía, alguien tan calculador como Cortés lo hubiese hecho de forma más discreta. Y la otra es que las muertes de las hermanas de Catalina, casa una y soltera otra, fueron por fallos respiratorios semejantes. Es posible que Cortés quisiese quitársela de encima, o también lo es que tras una enorme discusión la ansiedad y las deficiencias pulmonares hiciesen el resto. De cualquier forma, parece que es algo que quedará en el limbo de las preguntas incontestables.

EL SUEÑO OLVIDADO: LO QUE REALMENTE QUISO CORTÉS

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Un México multicultural, sin Inquisición uniformadora  era el sueño de Cortés 

Lo más curioso es que Cortés fue el primero que concibió ese México mestizo, crisol de culturas y civilizaciones. Y es que sis us visions no se cumplieron fue porque el rey Carlos V no quiso, incapaz de entender su ambición. De cualquier forma expondremos brevemente algunas de las medidas que el conquistador ideó para Mesoamérica.

La primera fue prohibir la entrada de mujeres españolas a la región. Lejos de haber misoginia en semejante decisión, era con objetivo de promover el mestizaje. Así hasta el último tamborilero se casaba con la hija de algún cacique, se favoreció la integración de los tlaxcaltecas (tan fieles a los españoles que llegaron a conquistar Filipinas para ellos). Y además quiso prohibir la entrada a la Inquisición para evitar que cayese todo en manos de la Iglesia (como así fue).

No solo eso, si prohibia la entrada a los dominicos (Inquisidores y hacían construir Iglesias a los indígenas) y fomentaba a los franciscanos. Estos monjes aztecas creían en la pobreza, y eran muy caritativos con los indígenas. Por no hablar que no les obligaban a alzar monasterios, ergo eran muy queridos. Incluso en su juicio de residencia, los más grandes críticos con él se sorprendían del amor del pueblo indígena a Hernán.

Por ultimo, mencionar que Cortés quiso que fuese un Reino de Nueva España independiente, pero que Carlos V no deseaba. Al fin y al cabo demasiados problemas le daban sus reinos actuales, como para encima añadir otro lejano y desconocido a la lista. Por todaas estas cosas podemos decir que Hernán Cortés es el padre de México, y que su figura, recientemente rehabilitada, debe seguir el proceso de verificación iniciado. Cortés construyó barcos, organizó comercio interno, y puso las piedras de lo que debió ser un reino y se quedó en virreinato.

¿POR QUÉ ES EL MÁS VILIPENDIADO DE TODOS LOS CONQUISTADORES? ¿POR QUÉ DEBE SER REHABILITADA SU IMAGEN?

Si Hernán Cortés fue tan calumniado tanto en vida como en la muerte es porque su presencia poco interesaba. Ni Carlos V, ni Diego Velázquez ni absolutamente nadie deseaba  su presencia o su buen nombre. Porque estaba creando un precedente de conquistador que se labraba él sólo su futuro sin ayuda de nadie. Sin apoyo estatal de la corona había creado un reino, tras derribar un imperio. No, Cortés no podía estar al mando. El fenómeno de las Conquistas se terminaría poco después, pues era demasiado inestable.

Además los liberales mexicanos que estaban a favor de la independencia en el siglo XIX sabían que el enemigo (España) necesitaba símbolos para ser más tangible. Y decidieron vilipendiar a Cortés, afirmando que era el líder de una invasión a México (como si México existiese en aquel entonces). Así construyeron primero los liberales y luego los progresistas un imaginario colectivo basado en que “les conquistaron”. Y como buena mentira histórica, a la larga no surge efecto, pues si fueron “conquistados”, odian una gran parte de su legado.

Nadie explica mejor que el historiador mexicano Zunzunegui esto: una sociedad trumatizada que odia lo español, aunque hable y piense en ese idioma. Que afirma que destruyeron su cultura pese a rezar a la Virgen de Guadalupe. Que parece desear que su arquitectura barroca maravillosa sea evolución natural de las pirámides mayas. Que en el fondo se odia a sí misma, pues el indígena odia al mestizo por traidor, y el mestizo odia al indígena por tenerlo como inferior.  Y al final aborrecer una identidad que forma parte de su mestizaje cultural es absurdo en una sociedad que bebe xocolatl que se dice en nahuatl, mezclado con leche. Leche que viene del vacas traídas de España. Recuerdan a aquellos españoles que odian su sangre africana y judía, llevando así otra sociedad históricamente absurda.

Así, llegamos al Síndrome de Masiosare, sigue explicando el autor, o Síndrome del Conquistado: “el complejo de conquistado, el individualismo y la desconfianza, la crisis de identidad, la polarización de la sociedad, el culto a la pobreza, porque se dice en nuestro país que el pobre y humilde es bueno, y que el rico es malo”.

Según los historiadores mexicanos que defienden la “Conquista” (Encuentro) ponerla en su lugar es lo que solucionaría esa mentalidad que echa la culpa de todos sus males a este hecho. Por ende, hay grandes historiadores del país que rehabilitan su figura, no como un héroe de la Providencia ni como un horrendo demonio, sino como un padre de la patria. Con sus defectos y sus virtudes. A continuación, una serie de citas de ilustres mexicanos sobre él:

– “México es un país en que todo cuanto existe trae su origen en aquella prodigiosa conquista”-Alamán, fundador del Partido Conservador

-“El nombre de México está íntimamente enlazado con la memoria de Hernán Cortés mientras él exista no podrá perecer aquélla”- Jose Luis Mora, homólogo a este del Partido Liberal.

-“Cortés es el fundador de la nacionalidad” -Justo Sierra, historiador mexicano.

-“Nos impide vernos en nuestro pasado y, sobre todo, impide la reconciliación de México con su otra mitad… Cortés debe ser restituido al sitio a que pertenece, con toda su grandeza y todos defectos, a la historia”-Octavio Paz, genio de las letras mexicanas.

-“Moctezuma, con toda su inseguridad, y Cortés, con su soberbia, eran quienes habían fundado la nueva nacionalidad mexicana en el instante mismo de su encuentro.

-“Ningún otro país del continente americano tendría un encuentro fundacional similar. Al margen de los mitos de su historia, México puede todavía enorgullecerse de él, porque de esa remota convergencia extrajo la riqueza cultural que en estos tiempos de incertidumbre, todavía nos sostiene”-Enrique Krauze, ilustre periodista mexicano.

-“Virtud, Fortuna y Necesidad; los tres téminos capitales de la política maquiavélica encarnan soberanamente en Cortés”-Carlos Fuentes escritor mexicano.

-“Entonces, Cortés tiene ese aspecto de conquistador, pero también de un hombre visionario y que en su curiosidad por comprender el Océano Pacífico formó un capítulo importante en la historia universal, al ser el primero en llegar al corazón de Asia y en aportar nuevos datos a la cartografía del mundo”-Miguel León Portilla, historiador mexicano.

-“Hernán Cortés es el fundador del estado novohispano sobre el cual surgió México, sólo peleó contra aztecas al estar respaldado por los otros pueblos mesoamericanos, incluso Cortés y sus hombres son creadores del taco mexicano pues pues al festejar el triunfo, prepararon cerdos traídos con ellos y, a falta de pan, tuvieron que comerlo con las tortillas prehispánicas”-Zunzunegui, historiador mexicano.

Agradecimientos especiales a Eugenio Sebastián Rodríguez. Algún día tendrás tu gran película sobre el padre de tu patria

2 comentarios en “Víctimas de la Leyenda Negra (II): Hernán Cortés

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